jueves, 24 de enero de 2008

Literatura graneada

Las bombas caen por todas partes. La antología de entrevistas en The Paris Review, de la que ya hablé anteriormente, me trae loco. En 150 páginas, más de treinta pasajes VIP señalados, y por no abusar. Leer las opiniones de novelistas de altura abre el apetito creativo y abruma: tanto queda por leer. Y no hay tiempo suficiente para escribir una buena novela y seguir leyendo a la vez.

Nuestros amigos franceses siempre consideran la respuesta a tales preguntas sobre la verdad, como algo abrumador, tremendo, desagradable, hostil hacia nosotros. Pero sin embargo puede pasar que la verdad no sea siempre tan punitiva. Es algo que he intentado sugerir en mis libros. Puede haber verdades que se pongan de parte de la vida. Estoy bastante preparado para admitir que al mentir habitualmente y engañarnos a nosotros mismos, tenemos buenos motivos para temer la verdad, pero no estoy listo para dejar de albergar esperanzas. Puede haber algunas verdades que sean, después de todo, amigas nuestras en el universo" (Saul Bellow)

Considero la escritura no como una investigación de un personaje, sino como un ejercicio en el uso del lenguaje, y esto es lo que me obsesiona. No tengo ningún interés en la técnica psicológica. Lo que me interesa es la acción dramática, el discurso y los sucesos" (Evelyn Waugh)

Todo el mundo hablaba de Freud cuando [yo] vivía en Nueva Orleans, peor no lo he leído nunca. Tampoco lo hizo Shakespeare. No sé si Melville lo leyó, estoy seguro de que para Moby Dick no" (William Faulkner, a la pregunta de si lee a Freud)

Soy un artesano; necesito trabajar con las manos. Me gustaría tallar la novela en un trozo de madera. Me gustaría que mis personajes fueran más pesados, más tridimensionales. Y me gustaría hacer un hombre de manera que todo el mundo, al mirarlo, encontrara sus propios problemas reflejados en él. Por eso le he hablado de la poesía, porque parece un objetivo más propio de un poeta que de un novelista. (...) Intento que cada uno de esos personajes sea pesado, como una estatua, y que sea el hermano de toda la gente del mundo" (Georges Simenon)

La gente joven de hoy no está familiarizada con los elementos o en contacto con ellos. Todo es mecánico y urbano: los niños se crían sin conocer el fuego vivo, el agua viva, la tierra. La gente joven quiere romper con el pasado, odian el pasado, no quieren ni oír hablar de él, y en parte se entiende. Para ellos, el pasado cercano no es sino una larga historia de guerras, y eso no les interesa. Puede que sea el final de algo, de un tipo de civilización” (Isak Dinesen)

¡Me voy a leer! La muerte de Patroclo me espera.

4 comentarios:

Terzio dijo...

Que clarividente la Isak Dinesen! Y qué interesante el Waugh y agudo el Faulkner y cuestionante el Bellow...

Gracias!... Pon más citas de estas.

Y felicidades por el patrón Sales!

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Agus Alonso-G. dijo...

Sus deseos serán órdenes.

Muchas gracias. Buen ejemplo el Sales. Aunque reconozco que mi condición de licenciado en filología me inclina más hacia San Isidoro.

Terzio dijo...

¿Pero tú no corres en el circuíto de la comunicación?

San Isidoro es etimológico, y tú eres profesional tele-audio-visivo con estrambote literario.

¿O no?

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Agus Alonso-G. dijo...

Yes. Pero soy periodista de oficio y filólogo de corazón. Filos-logos. Y San Isidoro es nuestro patrón. Pero, oye, mira, uno que se lleva dos patronos de altura.