domingo, 13 de enero de 2008

El Bierzo libre

Hay lugares que son hermosos por su belleza intrínseca, otros porque además -o sólo- cuentan con la pátina de la Historia, y los de más allá porque tienen la de nuestra propia historia. El fin de semana que hoy termina los he visitado todos.

El viernes cayeron las primeras nieves del invierno sobre Turienzo Castañero. Leves. Breves. Me hago la ilusión de que aquel glaseado se preparó -obvio, por Alguien- para la ocasión, para mi ocasión. Que todo estuviese en su punto, como envuelto en papel de celofán y con lazo.


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Turienzo (Castañero) es un pequeño pueblo, a solo cinco kilómetros de Bembibre del Bierzo. Este es el pueblo de mi padre; aquel el de mi abuela paterna. Bembibre -en la A-6, 15 kms. antes de Ponferrada- da nombre a uno de los pocos frutos del Romanticismo español: la novela de Enrique Gil y Carrasco, El señor de Bembibre. Después de mis muchos veranos allí, de mi deuda por tanto, y de mi pretendido hispanismo, tengo que reconocer que no la había leído, así que me la llevé para acompañar el viaje.

La estancia en las tierras bercianas, reparadora. El sábado estuvimos en León. Misa en la catedral y visita a la colegiata de San Isidoro. Comida en La Casa del Cura, una cueva-restaurante en el pueblecito de Valdevimbres. No debéis dejar de comer allí si tenéis ocasión: morcilla de la tierra, pimientos rellenos, tortilla guisada... para empezar.

Hoy, hemos comido de vuelta a Madrid, en Astorga, frente a la catedral y al palacio de Gaudí. Antes, habíamos asistido en Turienzo a una Misa digna de una película de John Ford. Don Celes (santo varón que lleva al menos ventitantos años -y en qué coyuntura estos ventitantos años- de cura en cinco o seis pueblos de la zona) se ha girado en medio de la celebración para dar una cachetadilla verbal al trío de monaguillos, que andaban trasteando con las campanillas haciéndolas sonar. Con qué ímpetu las han agitado en la consagración. Las buenas feligresas apretaban los dientes para amortiguar el sonido reventón de los badajos. Mucho ruido me ha parecido para una sola campanilla. Oído el jaleo, me sospecho que los monaguillos andaban disputándose la más ruidosa. Los cantos, por supuesto, de pena, pero en estos lares se les perdona cualquier cosa. La homilía, fantástica. Por supuesto, el atrezzo cuenta con el grupillo de varones que espera a que empiece la Misa para entrar. No sé si se escaparon en la homilía pero es indiferente, porque desde hace tiempo un portentoso altavoz radia para todo el pueblo la celebración. A comulgar, todo mujeres, salvo un viejete y los tres jóvenes madrileños. Para despedirse, don Celes detalla las cuentas anuales con gran campechanía: tenemos deudas, pero ya las iremos pagando con lo que ponéis vosotros en la cestilla, que aquí nadie más ayuda, ni esperemos subvenciones, y cuando logremos sacar dinero para arreglar el tejado, pues lo haremos. Por último, entona un cántico de despedida sin abandonar el altar. Antes de un minuto, quedamos solo cinco personas. Qué manera de correr a la salida. No he podido contener la sonrisa radiante. Termina el canto y don Celes echa cuentas con los monaguillos sobre el altar, les da unas monedicas por ayudar.

Este, el retablo de la iglesia de Turienzo, dedicada a San Pelayo.

6 comentarios:

ARP dijo...

Muy buena la descripción. Me ha recordado muchas ocasiones parecidas en Burgos.

Terzio dijo...

Vaya, San Pelayo!

Conflicto litúrgico-devocional para el 26 de Junio, ¿o no?

Yo que tú me iba a vivir a ese Bierzo profundo, sin dudarlo.

Una duda: ¿Cuánto y qué tiene que ver el Bierzo con la Maragatería? Otra más: ¿La Diócesis del Bierzo es Astorga, o León? Si es Astorga, ¿El Bierzo es León o Zamora?

A ver si me lo explicas bien.

'

Agus Alonso-G. dijo...

Ja, ja, qué agudo con lo del 26 de junio. Pero hasta hoy no ha habido problemas, porque a San Pelayo siempre lo hemos celebrado en el pueblo a finales de agosto, con el fin de que nos uniésemos todos los veraneantes a los festejos. Siempre recuerdo una imagen tallada, malilla, de esas azucaradas, en la que un perrillo lamía las llagas del santo. Y una canción que, de cuando en cuando, mis hermanos y yo cantamos entre risas, y que el cura ponía en la cassette: “Gloooria a Dioooos, niñooooo Pelayoooo... Gloria al mártir de Dioooos, diste la vida por Criiiistoooo...”, todo ello bien silabeado, como una máquina de escribir, al uso y abuso de las feligresías españolas.

La verdad es que el Bierzo es una tentación constante para un retiro agradable, especialmente ahora que nos hemos hecho una casita modesta pero cómoda en unos terrenillos de nuestros ancestros. Y que las comunicaciones son tan fáciles.

En cuanto a las preguntas sobre el Bierzo, muy interesantes. Sobre todo, porque me ponen a prueba. Es una pena que hasta ahora haya mostrado tan poco interés por los datos de unas tierras a las que mi educación sentimental debe tanto. He estado mirando y pertenece a la diócesis de Astorga (que también cuenta con tierras de Zamora y Orense). El Bierzo y la Maragatería son regiones adyacentes, ambas de la provincia de León, divididas por los montes de León (Puerto del Manzanal en la A-6). En cuanto a fisonomía, diría que El Bierzo está más cerca de Galicia que de Castilla. El centro neurálgico del Bierzo es Ponferrada y el de la Maragatería, Astorga.

ARP, a ver si cuelgo algún parrafito de Gil y Carrasco que describa mejor que yo la zona.

Francis dijo...

Sin duda alguna, como dice Agus, el Bierzo (tanto por paisajes como por costumbres y por sus habitantes) es mucho más Galicia que Castilla. Aunque, sin embargo, no es ni la una ni la otra. Tan sólo es el Bierzo, así, sin parangón, oye.

rocytury dijo...

Muy bien aclarado Agus, el porqué del cambio de fecha de las fiestas en Turienzo, porque en junio nadie está de vacaciones y además es uno de los meses más laboriosos del año, bueno al menos antes lo era.."la siega y recogida de la hierba".. por eso trasladaron la celebración de las Fiestas a finales de Agosto, para estar cuantos más mejor,como debe de ser.

Solo una aclaración, la imagen tallada a la que un "perrillo" le lame las llagas, no es San Pelayo, es San Roque, patrón del pueblo vecino; Matachana. San Pelayo está en el centro del retablo del altar mayor, justo encima del sagrario y del Santo ecce-hommo y lleva una palma en su mano.

..Y como dice Francis, ..El Bierzo, tan solo es ..EL BIERZO..y punto.

Saludos desde Turienzo.

Anónimo dijo...

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