miércoles, 2 de enero de 2008

Apologia

Escribir píldoras en el blog o escribir textos más extensos impublicables por ahora. La pantalla del ordenador o mi cuartucho, leyendo y estudiando idiomas. Ese es el dilema. Y eso lo que ha esquilmado un poco esta página últimamente. Puesto que no tengo tiempo ni creatividad como para elaborar esas píldoras, me conformaré (os conformaréis) con citas espigadas de las lecturas que voy haciendo. No es pereza este abandono, de veras. Solo lamento no poder hablar más en extenso de los libros que voy leyendo.

Me embebí de Newman, leyendo su biografía a comienzos de diciembre, a la que siguió la de Ronald Knox. Efecto balsámico, fortalecedor. Leí también la Spe Salvi, claro. Acabé, eufórico, los Cuentos completos de Flannery O'Connor. Y Los restos del día, de Ishiguro, que llevaba deseando leer tiempo ha. Venticuatro horas en la vida de una mujer, de Zweig, tan penetrante en el alma humana... Hoy he terminado Madame Bovary, de Flaubert, una cierta anatomía sentimental inconmensurable, y Jesús de Nazareth, libro difícil, más dirigido al diálogo entre teólogos que al vulgo como yo; el entendimiento no da para más que para las migajas que caen de su mesa; pero qué migajas. Este año no vi Qué bello es vivir para caldear las fiestas (¿me estaré volviendo un insensible?). Para ennavideñarme, me tragué otra exclamativa: Qué verde era mi valle. Y unos lagrimones...

Me consuelo de mis ausencias, asegurándome (asegurándoos), que todas estas lecturas son muy buenas recomendaciones.

5 comentarios:

Terzio dijo...

Me gusta la nueva decoración del blog. Si estás lo mismo, me alegro: Por las cúpulas!

Lo de las lectura, ahí ya difiero, pero te dispenso el incordio.

Y entre estudio versus blog, yo te diría que en en vez de lo uno o lo otro intentes lo uno en lo otro, si me explico.

Salutem!

+T.

Agus Alonso-G. dijo...

Dicen de las mujeres que, cuando están un poco bajas de ánimo, se van a la pelu, cambian el look, y la cosa va para arriba, al menos fugazmente. Algo así. Yo venía teniendo ganas de cambiar el look del blog, así que he aprovechado estos días tontorrones de principios de enero. Aprovecho, así, para hacer toda una declaración de intenciones. Faltaría un voladizo o friso ateniense, pero me disculpo pensando que ya il coppolone asume la Antigüedad grecolatina. He intentado poner un subtítulo, pero me es imposible: “buscando su sitio ante el futuro postsecular”. Esa piececita del engranaje, soy yo.

En cuanto a las lecturas, qué menos podía esperar de ti. :)

Francis dijo...

Mola mucho el encabezado, con cupulillas y coppolones, ya ves...

Morgenrot dijo...

Agus alonso, te informo que me encuentro en siuación parecida a la tuya, ésto es, mis estudios de idiomas, abandonados; la lectura de los libros pendientes, sigue en fase pasiva; el resto de quehaceres que son obligatorios no los puedo dejar; y ahora el blog...
Y no lo arreglo con la peluquería .

Es que queremos abarcar mucho y el tiempo, no se pinta.

batiscafo dijo...

...y en la psicología femenina.