lunes, 29 de octubre de 2007

Teologosaurios

En su momento -hace no tanto- debieron ser muy nocivos. Hoy, poco cabe más que la compasión de la vergüenza ajena. El previsible Miret Magdalena (93 años) escribe en El País un artículo no importa sobre qué tema -ah, sí, las beatificaciones de mártires- en el que ataca la doctrina de la Iglesia católica. Es un magno ejercicio de chocheo estílistico -pobrín- en el que argumenta como mucho con los pies. Un don Quijote atizando a los pellejos de vino.

Ya apagada la hoguera de las vanidades, pasada la cogorza posconciliar, se levanta la mañana, y el que anoche se creía rey de la pista de baile embutido en su traje de lentejuelas aparece hoy ante la luz límpida del alba con toda su apariencia de fantoche ridículo. Insisto: pobrines. Ellos y aquellos a los que embaucaron.

[Para aquellos que no tengan interés en leer el artículo ni darle visitas, solo tres perlas (que no hacen ni por asomo justicia al caos estilístico-conceptual del artículo):

“Los católicos ultraconservadores y la mayor parte de la jerarquía eclesiástica han manifestado una falsa alegría por la decisión de la Santa Sede de celebrar ayer un multitudinario acto para honrar el martirio de aquellos que fueron en gran parte muertos en España por las fuerzas republicanas, dejándose llevar unos y otros por razones políticas más que religiosas”. A nivel morfo-sintáctico, hay que reconocer que la frase tiene bemoles.

“Más nos valdría callarnos sobre lo que no vivimos, guardar sobre ello un discreto silencio”. En que se carga de un plumazo el estudio de la Historia, e incluso de la crítica textual.

“Afirmo, pues, que los hechos han sido frecuentemente modificados por quienes no los vivieron ni los estudiaron objetivamente. (...) Por los que no saben lo que es ser mártir”. Y -creo- no habla de él mismo.

(Si entráis a leer el artículo, os animo a votar vuestra opinión sobre él/ello.)]

viernes, 26 de octubre de 2007

jueves, 25 de octubre de 2007

No nos moverán

Hemos sentido conmovidas nuestras entrañas con el vídeo del hijoputa de Santa Coloma de Cervelló. Mientras, en Reino Unido debaten sobre el aborto. Una de las cuestiones discutidas es si reducir el límite de semanas para permitir llevarlos a cabo, de 24 a 22 o incluso 20, puesto que hay casos de fetos viables fuera del útero a esas edades. Y leo este argumento de los que se oponen, lo leo al borde de la hemiplejía: las cifras “todavía no son lo suficientemente buenas para reducir el límite”. Es decir, para muchas criaturas, la seguridad está, contra lo que la naturaleza humana sugiere, fuera del seno materno. Lector que lo serás a muchos años vista de este día: yo no quise, no consentí, me opuse, a esa barbaridad social.

La tapa del yogur

Que sí, que nada, que a pesar del cambio climático, también este año al mirar en el dorso del tiempo primaveral que llena el primer otoño, me lo he encontrado: “Promoción válida hasta fin de existencias”. Ayer llamé por teléfono a la central y me respondieron el cielo entoldado de nubes y la lluvia.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Una de cobardes

Cuando vi el vídeo el lunes, se me revolvió el estómago. Pensé que su emisión era un error, algo cercano al sensacionalismo, aunque ahora me alegro de que haya servido para que se linche moralmente (un par de patadas en el culo como poco no vendrían mal tampoco) a Sergi Xavier M.M., un energúmeno cobarde tan cobarde como para zurrarle la badana a una chica que esta sola en el vagón de Metro. Ah, no, sola no. Y es eso lo que me interesa.

Desde el primer momento lo que más me llamó la atención fue el viajero que en la esquina inferior derecha de la pantalla mira para otro lado y -casi diríamos- se esconde tras el respaldo de un asiento mientras la chica es maltratada. Hoy, además, he visto que mientras la chica estuvo en el vagón no hizo ademán de acercarse a ella para minimizar su cobardía con un gesto o unas palabras de apoyo. Nadie habla de él, y es natural que todos los focos recaigan sobre el agresor hijoputa (vándalo es casi un piropo aplicado a tipos como ese). Y, sin embargo, es la mirada de este segundo cobarde la que más me interpela. Quizá porque dada la situación es el único punto de vista con el que me podría identificar (ni soy una menor extranjera susceptible de agresión ni un vándalo-hijoputa susceptible de agredir a menores extranjeras) o quizá porque uno ya está insensibilizado ante la cobardía disfrazada de violencia.

Uno nunca sabe lo que hará en una situación de peligro, y hay quien saldrá a disculpar a este segundo cobarde. Pero yo quiero creer que hubiera salido en defensa de la chica, aunque el agresor me hubiera caneado. Hay héroes que se juegan la vida por evitar la injusticia. Y un hombre maltratando a una mujer es algo difícilmente tolerable.

Enarrationes in Psalmos

Me decía: “Mi vida sigue sin grandes cambios, aunque con novedades todos los días”. Y sonaba auténtico (aunque con las mujeres nunca se sabe). Yo, también ambicioso, me tengo que conformar muchas veces con aquello que dice el salmo: “Dios mío, por ti madrugo”.

lunes, 22 de octubre de 2007

Alonso, ese soberbio

Entrevista ayer a Fernando Alonso en El Larguero. ¿Quién dice que Alonso es un prepotente, un chulo, llorón, etc.? Yo solo veo a un tío sencillo y tímido, y que dice cosas bastante normales.

Fernando Alonso: Quien sea campeón es porque se lo ha merecido.
Locutor: ...pero si las veces que han investigado a Hamilton hubieses sido tú...
Fernando Alonso: Sí, me hubiesen penalizado, de eso no... no tengo muchas dudas. Pero bueno... Será... Será... porque también lo merezco yo y él no. Ahora, si gana el campeonato por esto de hoy [refiriéndose a la reclamación]... pues entonces ya te digo que no, te digo ya ahora mismo que no sería justo y sería... bueno... se me caería la cara de vergüenza de estar en este deporte.

Una cruz pectoral al servicio del diablo


Qué vergüenza. Qué escándalo. Qué manera tan bastarda de usar a la Iglesia.

Hay cosas que uno no quiere entender, como el que este señor sea obispo.

sábado, 20 de octubre de 2007

Dumbledore tenía cáncer de colón

Pero, ¿nadie le ha explicado a esta señora que las novelas, una vez escritas, tienen una vida autónoma, al margen de su creador? Si no lo escribió en la novela, nada de lo que diga sobre los personajes importa, especialmente cuando no influye en su comportamiento.

¿O es que se dedicará a escribir ahora unos apéndices para justificar la homosexualidad del barbas?

Qué poca perspectiva histórica la de esta señora. Qué pena.

viernes, 19 de octubre de 2007

Travelling político

La guerra política en España se libra estos días en YouTube. Un intercambio de golpes (de efecto) donde hay victorias, derrotas, patinazos y aciertos. Las juventudes socialistas con su Pasapalabra (aquí tenéis una réplica de IntereconomíaTV), Rajoy y su vídeo de la bandera, y ahora la Ezpaña de Zapatero.

La batalla me suscita dos reflexiones.

Por un lado, la diferencia de imagen entre uno y otro. El vídeo de Rajoy ha pillado desprevenidos a los del PSOE y les ha hecho pupa, eso está claro. Pero si me tengo que quedar con uno de ellos es con el de Super-Z al ataque: técnicamente muy bien realizado, con una idea ocurrente, transmitiendo una imagen más fresca y moderna, y además el bobo solemne es más fotogénico (y mejor actor) que el bizco ceceante.

Rajoy es un cadáver político. Zapatero ganará las elecciones y seguirá jodiendo la vida a media España. Vaya panorama: una derecha desconectada de la realidad -rancia- y llena de prejuicios que pretende convencer a las masas con discursos en el Parlamento como Maura y una izquierda de pensamiento débil (y estómago flojo) que es el mejor eslogan de la LOGSE y el amigo de sectarios y radicales (que siempre que vaya acompañado del adjetivo "izquierda" es positivo, como todo).

Mi única esperanza actual -aparte de que baje a la tierra el ángel de 1ª categoría Clarence- es la derecha popular (e incluso populista) que encarna gente como Esperanza Aguirre. Necesitamos una mano de realismo cercano al pueblo, pragmatismo bien comunicado.

La segunda reflexión pretende ser más profunda y consiste en pensar los efectos de la demogradación de la cultura audiovisual, para masas. Es sintomático que de las diferentes entregas del programa "Tengo una pregunta para usted" en TVE, en las que se ha entrevistado a Z, Rajoy, y los líderes de las minorías políticas, solo hayan quedado titulares sobre las cosas más banales: así, el café de Zapatero, el sueldo de Rajoy o Josep Lluis aquí y en la China (anda que vaya paleto indocumentado el de Valladolid, ayudando al entendimiento). Difícil saber si esta superficialidad es algo inherente a la democratización del conocimiento, de los medios, de los contenidos,etc. Pero asusta. ¿La democracia es aneja a la barbarie? ¿O es que ha coincidido en el tiempo con una debilidad en las ideas de fondo que ha acentuado sus desventajas? Tiendo a pensar más lo segundo, y creo que hay necesidad de gente que sepa conjugar la profundidad de formación con el dominio de los nuevos lenguajes, tratando de no rebajar la fuerza de la verdad pero no aferrándose a cualquier forma pasada, que, claro, para algunos siempre es mejor.

jueves, 18 de octubre de 2007

Faltan 2 días



Puzolana remix.

Deborah Kerr

Ha muerto hoy, a los 86 años. El vídeo, de "An affair to remember" (Tú y yo, Leo McCarey, 1957)

Flannery

He retomado los cuentos completos de Flannery O’Connor editados por Lumen. Hace algo menos de un año emprendí su lectura, dejándola a mitad de sus ochocientas y pico páginas. La lectura está siendo más acezante en este segundo encuentro, quizá porque -como pasa con la tónica- le he cogido gusto a su sabor agreste, a su irónico sarcasmo que a veces tiene ribetes de crueldad y que de repente te sorprende con un golpe de ternura o de sentido común, o de ambas cosas. Confío en terminar pronto el tomazo y reflexionar más despacio. Hay almenos algunos relatos memorables. Y todos te dejan un zarpazo en el alma.

Me gustaría leer también su epistolario (El hábito de ser). La obra de los buenos escritores trasciende a su autor. Hay algunos que logran trascender su obra, convirtiéndose en una figura intelectual, incluso en un ejemplo de vida. Por lo que voy sabiendo, Flannery es uno de ellos.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Despierta

El arañazo frío que se cuela por entre el apretado abrazo del edredón nórdico acaba con esa amnesia cíclica que le hace a uno olvidar el inexorable y también cíclico transcurrir de las estaciones.

martes, 16 de octubre de 2007

Post largo pero de enjundia y manteca

Si tuviera que referirme al principal evento que se ha producido en el ámbito occidental en lo que va de año, descartaría hechos bélicos, políticos o de índole social. Tengo presente las condiciones que configuran la auténtica noticia: novedad, naturaleza sorprendente del asunto, relevancia, significación, impacto. Todos estos rasgos se dan en algo que puede pasar desapercibido, por mucho que se haya hablado de ello una y otra vez. Me refiero a la aparición, en las librerías, de un libro del pontífice romano, Benedicto XVI, sobre Jesús de Nazaret (en español, en traducción de Carmen Bas Alvarez)”

Son palabras del siempre interesante Eugenio Trías, con las que abría un artículo titulado “El evangelio según Benedicto XVI” en la Tribuna Libre de El Mundo de ayer. Con una altura analítica que a mí me deja fuera de juego a ratos, Trías desgrana sus alabanzas:
Quienes durante los primeros siglos establecieron el canon de los textos de la Iglesia no se equivocaron. (...). El mejor modo de conocerlo [a Jesús], reconocerlo y estimarlo consiste en acudir a esa magnífica selección que son los Evangelios canónicos, cuatro relatos enteros y verdaderos, donde doctrinas y eventos se hilvanan con auténtica maestría. La figura de Jesús aparece, además, sesgada a través de cuatro perspectivas que se complementan, pero que acusan máximo contraste. El teólogo que mejor se acerca a Jesús es el que asume la crítica histórica (y los conocimientos de que se dispone respecto al contexto histórico), y que pone todo ello al servicio de una rigurosa exégesis del texto evangélico en sus cuatro versiones”

El libro del Papa Benedicto me parece clarividente en la metodología adoptada. No voy a entrar en la valoración de los presupuestos teológicos del Pontífice. Pero la premisa desde la cual se acerca a la figura, la elección de los textos evangélicos como materia principal y la necesidad de subordinar la crítica histórica a la exégesis de éstos me parecen el mejor modo de aproximarse a la realidad y a la significación del personaje”

En Alemania es frecuente que muchas personas de las más diversas carreras posean, como optativa Nebenfach -o carrera complementaria- teología. Sucede con filólogos, filósofos, economistas, astrofísicos, sociólogos... Muchos de ellos no son creyentes, pero saben que la formación teológica es indispensable para adquirir auténtica solvencia intelectual.

En nuestro país no se siente ni siquiera la necesidad de esa formación. Se ha transitado con máximo desparpajo de un romo nacional-catolicismo a un generalizado agnosticismo descerebrado. En lugar de una seria confrontación crítica con la teología abunda el más convencional de los tópicos agnósticos o ateos. No se tiene ni siquiera conciencia de la extraordinaria carencia que constituye la ignorancia de esas importantes controversias exegéticas y teológicas”

A este excelente libro de Benedicto el Pontífice se le pide a veces lo que por fortuna no da: un acercamiento a un Jesús histórico-mundano, cuando no novelesco, que permita aproximarnos a lo único que al parecer a algunos despierta interés en su figura: su doctrina moral, social o política. Con ser sublime su concepción ética, ésta se halla en Jesús de Nazaret subordinada al que constituye el verdadero núcleo de su mensaje religioso -de salvación-.

La reducción a figura puramente ética -cuando no política- del personaje es, entonces, la gran coartada. Pero la relevancia de la figura, cuyo papel en la propia gestación del cristianismo se ha discutido (R. Bulltmann), trasciende toda ética y política, o toda doctrina social. Hace referencia a aquello por lo que adquiere verdadero relieve histórico. Su notoriedad es, ante todo, religiosa”

lunes, 15 de octubre de 2007

Ford, Sweet Ford

¿Qué tiene La diligencia que -parafraseando a Segismundo- con cada vez que la veo, nueva admiración me da?

La diligencia es un mecanismo tan perfecto y caótico como la vida misma puede llegar a serlo. Me cautiva el rancio aroma del primer cine sonoro, de los pioneros de Hollywood; y la belleza sencilla del cine de Ford, a maravilla por fotograma, sin amaneramientos, todo ello salpimentado por la salvaje hermosura de ese Monument Valley que tantas veces visitaría después la cámara de Natani Nez.

De esta película me cautiva también lo que cautiva de las grandes narraciones: su capacidad para construir un mundo y unos personajes entre los que uno se desenvuelve como un viejo conocido. Catalogo de inolvidables personajes -¡siempre Ford!-: Ringo Kid en la piel del jovencísimo John Wayne; y Dallas, esa prostituta despreciada por la puritanísima y grotesca comisión de la moral y el orden, y finalmente convertida en buena samaritana y redimida por el amor inocente del bruto; y Doc Boone, un borracho genial encarnado por el Thomas Mitchell padre de Scarlet y olvidadizo tío de George Bailey; y el viajante Hecock... digo, Peacock, entre lo pusilánime y lo candoroso; y el insoportable banquero; y el tahúr racista de maneras aristocráticas; y Buck, y el sheriff, y. Y.

Si hay un espacio reducido bien popular en la historia del cine es el camarote de los hermanos Marx. Y, sin embargo, no he encontrado microcosmos tan entrañable como esa caja sobre ruedas sitiada por los apaches de Geronimo, prolongada en las casitas rústicas de techos bajos que jalonan el camino hasta Lordsburg.

domingo, 14 de octubre de 2007

Pura vida

El 12 lo celebró con su Misa temprana, partido de pádel y cerveza con los amigos. Se sabía bien representado en el desfile de la fiesta nacional. Almorzó rápidamente y se fue con un amigo a aprender de las Hermanas de la Caridad, y de los mendigos, en el comedor de la Ronda de Segovia. Allí conoció a sister Yessel -que quiso ser sister María de la O y acabó siendo "alegría" en arameo-, y supo el nombre de María Antonia, una de esas señoras piadosas que hacen turnos para servir en aquel bendito sitio de caridad. Incluso se resignó risueño a cantar una canción devota y algo pueril, catequética, antes de servir el condumio.

A la vuelta, respiró casticismo espolvoreado de turista, de inmigrantes ya madrileños, por Plaza de Oriente, donde la guardia real hacía el relevo a las puertas de palacio. En la calle Arenal, se detuvieron a escuchar una pieza clásica cuyo nombre no conoce y un tango, interpretados por cuatro violines, un violón y un cello, que se acogen a una sombra que de histórica es casi un mecenazgo, la de una de las paredes de San Ginés. Les echa una monedica agradecida.

Por la noche, hubo tiempo para ver por tercera vez, y no cansa, Blood Diamond. Película intensa, un poco Hollywood (eppure... ¡funciona!), que golpea, que toca la fibra.

El 13, comida de tapas en Villa de Vallecas, con un viejo amigo que le confiesa dolores íntimos, con el que comparte debate religioso, político, cinéfilo. Partido de fútbol -a pesar de las agujetas del pádel-: algún gol, sudores benéficos y poco más.

Y hoy domingo, el vermú de nuevo en el Paseo F.G.Lorca, con un compañero del colegio. Y comprar la película que trae el ABC. Y una comida sencilla. Y lo que les queda: escuchar contar cuentos a Edu en el Centro Cultural de la Villa, que más se relame por pensar en la agradable e inesperada sorpresa que recibirá cuando le vea por allí que por lo interesante que de hecho sea la función. Y así, acabará redondo el largo fin de semana. No llega a diario de Byron pero oye tú.

Como el leproso samaritano del que hoy habla el Evangelio, mira hacia las nubes y da gracias. Como si hubiera metido el gol que les clasifica para la Eurocopa.

jueves, 11 de octubre de 2007

Ferrica mediocritas

Al morir don Quijote

Acabando la Segunda Parte, decidí aprovechar para leerme el libro de Trapiello, que llevaba esperándome en la estantería -al menos- año y medio. Está muy bien escrito, y no creo que hubiera nadie más indicado que él para hacerlo, dado su amor al Quijote y a lo cervantino. La trama es interesante, te coge; el estilo es cervantino (bis), pero del siglo hoy -Javier Marías diría que es rancio, claro-; el desarrollo de los personajes entrañable; las reflexiones en su boca oportunas. Me temo que a partir de ahora me costará diferenciar entre lo que sucedía en el Quijote y lo que sucede en esta arriesgada pero exitosa continuación. Y ese es el mejor piropo que se puede lanzar al libro de Trapiello, supongo.

Me embarco ahora en el Diario de un escritor de Dovtoieski, para reseñar en Aceprensa.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Una alegría ética y estética

Lanzado el número 15. Y ya es más de los demás que nuestro. No puedo dejar de alabar la diligencia y el gusto de Pablo L. (si quieren un diseñador de campanillas y con futuro, es su hombre), Francis y Pablo O.

Alivio sintomático

Me digo: “No te preocupes, a partir de ahora, con Educación para la Ciudadanía, se acabaron los estragos de esta piara humana, toda esa montaña de folletos publicitarios que deja tras de sí, desparramados por la acera a las puertas del metro”. Además -se me ocurre en última instancia-, los autores materiales de esto son cuatro capullos que usan Lacoste.

No pido que Madrid sea Viena, pero a no dudar que si yo fuese alcalde iba a meter multas a esta ciudadanía gorrina.

lunes, 8 de octubre de 2007

Que viene, que viene, ts, ts

No hay renacimiento sin conciencia de que se está elaborando algo nuevo" (H. Santiago-Otero, Fe y cultura en la Edad Media, CSIC, Madrid 1988, p.97)

No puedo dejar de entregaros la cita que me pasa Luis. Et sic, habrá renacimiento.

Alonso contra mundum

Lo que a Fernando Alonso no se le perdona es que no pretenda caer bien. En una sociedad donde se devoran los programas rosas rebozados en salsa de mierda, en un país de índole profundamente cainita, en un pueblo de mediocres donde no se perdona al campeón que lo asume, Alonso es un apestado para muchos. España es de un tiempo a esta parte una tierra de perdedores y no se acepta que alguien sea un titán, un genio deportivo, y lo asuma en lugar de dedicarse a pedir perdón con mirada de cordero y buscando el favor del público en las portadas de los periódicos, las televisiones o firmando autógrafos.

Debieran escribirse estas líneas tras la más que posible derrota del caballero asturiano el próximo domingo a manos de sus muchos enemigos, entre los que se cuentan sus propios escuderos. Porque es fácil subirse al carro del vencedor tras la victoria, pero toca hacerlo cuando el viento sopla en contra y es denigrado por tantos. Me veo obligado, sin embargo, ante la precipitación de los acontecimientos, a cantar a las armas y al hombre, a ese auténtico crack que tiene algo de dios griego, en su Olimpo. Si este Mundial fuese una leyenda de la Antigüedad y Alonso el héroe que la protagoniza, en caso de ganar este año debiera ser catasterizado. Lo habría demostrado todo. Pase lo que pase, el año que viene va a ser emocionante. Será divertido ver qué hace Hamilton como primer piloto frente a Alonso en... ¿BMW? ¿Renault? ¿Toyota?

Me enorgullece saber que dentro de lustros podré decir: sí, yo vi a Miguel Induráin ganar sus cinco Tours, yo vi la Séptima, yo vi el gol de Zidane en aquella final de Champions, vi a Carlos Sáinz ganar y también perder a 500 metros de la meta, vi jugar a Rafa Nadal y Federer,... y vi a Fernando Alonso luchando contra mundum.

(Por cierto, ¿alguien sabe dónde se escondió papito Hamilton? Esta vez no hubo cámaras para el único-padre-de-deportista-que- concede-entrevistas-como-si-fuera-la-estrella cuando Lewis aparcó en la grava)

viernes, 5 de octubre de 2007

Ideologías

El grotesco apoyo que la izquierda suele ofrecer por acción, omisión o comisión, al modo de vida islámico demuestra que frente al conservador no está el progresista, sino el cambiante.

jueves, 4 de octubre de 2007

El extranjero

“Él dice lo que es, rehúsa enmascarar sus sentimientos y al instante la sociedad se siente amenazada... No es del todo erróneo, pues, ver en El extranjero la historia de un hombre que, sin actitudes heroicas, acepta morir por la verdad”, dice Albert Camus sobre su obra y sobre Meursault, su protagonista. Resulta casi dolorosa esa pretensión, de resonancias tan socráticas.

Es Meursault, también, la némesis de Raskolnikov. Las dos caras de la libertad entendida como autonomía ad infinitum. En su libro de crítica literaria, La verdad de las mentiras, Vargas Llosa dice de este libro: “la tragedia que Meursault simboliza es la del individuo cuya libertad ha sido mutilada para que la vida colectiva sea posible. Eso, su individualismo feroz, irreprimible, hace que el personaje de Camus nos conmueva y despierte nuestra oscura solidaridad: en el fondo de todos nosotros hay un esclavo nostálgico, un prisionero que quisiera ser tan espontáneo, franco y antisocial como es él”. Pero el extrañamiento, la ajenidad al mundo tal y como lo entendemos, de Meursault, se da tanto en nuestro mundo, a mi juicio, como la gravedad cero. Y es que el papel lo aguanta todo, pero la realidad es tozuda como la conciencia de Raskolnikov.

No es cierto que mi libertad acaba cuando empieza la de los demás, ni que todos renunciamos a un poco o mucho de libertad para crear el Estado. Nuestro carácter dialógico implica una libertad realizada en relación a. Así, la autonomía nietzscheana es perversión inhumana, como bien intuye el mismo Vargas Llosa en su crítica, resumido en la frase: “El mundo de Meursault no es pagano, es un mundo deshumanizado”. Qué iluminación, al respecto, la propuesta de Ratzinger en Introducción al cristianismo según la cual Aristóteles se confunde al considerar la “relación” un accidente, cuando es íntimo, esencial, sustancial, al ser humano.

En un momento del juicio, el narrador-protagonista de la obra de Camus dice: “sentí entonces que algo indignaba a toda la sala y, por primera vez, comprendí que era culpable”. Me temo que esta indignación será un clamor, cuando la sala sea el mundo occidental y el yo, la modernidad.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Sexo brutal


¿A que has pensado: "anda, por fin una entrada interesante en su blog"?

Así somos. El viejo reclamo cuando la creatividad está esquilmada.

martes, 2 de octubre de 2007

Reyes, copas, espadas y bastos

Quizá por el racionalismo propio del ciudadano de mi siglo, no soy monárquico, no puedo serlo. Es indiscutiblemente anacrónico que la jefatura del estado se rija por la ley de la biología y de la sucesión. Y, sin embargo, no me verán ustedes en una manifestación a favor de la república, y me encuentro por ahora plácidamente en una monarquía. Por, entre otros, estos motivos que se me ocurren sobre la marcha:

-porque hay muchos problemas más importantes que ese.

-porque una jefatura del estado democráticamente elegida en un país cainita como España conllevaría, paradójicamente, menor consenso. La presunta neutralidad ideológica de la Corona le sienta bien a la jefatura del Estado de nuestro país. Nos hacemos al menos la ilusión de que, en cualquier caso, nos representa mejor que un tipo de signo ideológico contrario.

-porque, con sus errores y sus corruptelas, el balance del mismo Juan Carlos se puede considerar positivo en lo que a hacer de engranaje (y engranaje principal) de la Transición respecta. Sin su concurso en pro de la democracia, esta no regiría hoy. Los que hemos nacido en democracia quizá no somos conscientes del acontecimiento que la Transición es.

-por pragmatismo, en definitiva. Conocida la bazofia cultural y de pensamiento que invade España y que hace de nuestro sistema una democracia deficitaria, miedo me da dejar en manos de la masa la elección del jefe de estado que, al fin y al cabo, es un símbolo, como lo es la bandera, solo que, a diferencia de esta, sabe apretar manos en Cumbres internacionales. Es decir, no toma decisiones políticas.

-y ya, que mi trabajo no es la columna de opinión ni la crítica cartesiana.

Dicho esto, acabemos con esa especie de confabulación mediática tercermundista para cubrir las vergüenzas reales y evitar cualquier crítica a la institución o a quienes ahora detentan su representación. Que somos mayorcitos, coño.

En cuanto a lo de la quema de fotografías -que no es obviamente lo mismo que una crítica razonable por el carácter de tizón del odio que contiene el gesto pirómano-, lo triste no es esa quema (más propia de regímenes dictatoriales, violentos o fundamentalistas), sino lo que detrás hay, las causas de que se haya llegado a esa patética manera de expresar las propias convicciones. La violencia -y esta lo es- representa casi siempre un arma para aquel al que su ignorancia, necedad o incapacidad intelectual le hacen impotente. Made in LOGSE, vamos. (LOGSE, por cierto, creada por la generación anterior a la nuestra, que aquí todo el mundo tiene parte en el juego.)

Que Blanco compare a los que con fuego juegan y a Losantos es solo la excusa de quien se sirve de la manipulación para defender su postura. Esto es, que el sheriff del pueblo va de la mano con el bandolero bárbaro, zote y peligroso.

Convención y genio

Leo en Newsweek un artículo sobre niños “raros”, dificultades de adaptación y diagnósticos en desordenes de comportamiento. La multiplicación de enfermedades, disfunciones, etiquetas, etecétera, es para los padres muchas veces una losa y habrá que ver si bueno para la criatura. Uno duda si será cuestión de sano progreso en pedagogía y medicina, exceso de celo fruto de esa moral de lo saludable tan típica estos lustros o una infancia-juventud posmoderna desquiciada. O todo batido en coctelera y servido on the rocks.

Yo, como sea, me acuerdo de una película documental vista el pasado agosto. En la joya llamada Rythm is it! (Esto es ritmo, en el siglo español), Simon Rattle, director de la Filarmónica de Berlín explica que él era raro en el instituto, pero que la gente verdaderamente interesante lo es, porque el chico popular del curso lo suele ser porque es el que más conecta con los demás, pero por lo convencional. Ese, el chico popular, en efecto, raramente llega a director de orquesta, y así.

En ese mismo número de la revista, habla de las carencias de sueño de los jóvenes. Y de que dormir mucho de niño mejora la capacidad de aprendizaje y de trabajo. Y yo que culpaba a las once o doce horas que dormíamos de niños por el hecho de que ahora cueste taaaaanto levantarse. En fin, lo de ser el padre de vitrina (el hecho de tener que serlo ya es síntoma... de algo) es cada vez más inalcanzable.

Mientras, escucho en la BBC Radio 3 el tema musical de El golpe. Y me siento tan globalizado y snob...

lunes, 1 de octubre de 2007

La vida de los libros

“Me metí el libro en el bolsillo. Os aseguro que abandonar su lectura fue como arrancarme el cobijo de una vieja y sólida amistad” (El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad)

No sé si esta será una de las mejores imágenes para expresar lo que supone la lectura de un buen libro, pero desde luego es acertada, muy sugerente. A veces viene la tentación pedante de pensarse superior por disfrutar de la buena literatura, cuando la realidad es que hablamos de un don. También cultivado, sí, pero don.

Guardo dos recuerdos de infancia asociados a la lectura que ahora me conmueven. Uno tiene que ver con la tradicional imagen del lector escondido bajo la manta, con una luz raquítica. En mi caso este recuerdo viene asociado a las mañanas de sábados y domingos, cuando despertaba antes de que la maquinaria hogareña se hubiese puesto en marcha y, temiendo despertar a los dos hermanos con los que compartía habitación, levantaba mínimamente la persiana y aprovechaba las rendijas de luz que entraban para iluminar las líneas de aquellas novelas que una y otra vez devoraba. Con esas múltiples lecturas tiene que ver el segundo recuerdo...

El eterno retorno de esos libros que más me habían gustado de entre los que rodaban por la casa. Alguno de Julio Verne, Sherlock Holmes, pero sobre todo literatura de género, juvenil. No me olvido especialmente de uno, titulado "El loco de Harry", que leí no sabría decir cuántas veces. Y qué pena que ahora sienta a veces el ímpetu, las prisas de leer, de acabar una buena novela, para pasar a otra, en lugar de disfrutar olvidando lo demás, los demás libros, disfrutar de esa sustracción de la propia realidad que abre una brecha en la eternidad, la lectura.

(Cómo lloré el otro día con los dos últimos capítulos del Brideshead de la BBC. Narrativa también, un mundo creado)