sábado, 29 de septiembre de 2007

Sábado, sabadete

Misa en la basílica de Atocha, donde aún se percibe el aura infantil (por lo de la Infanta Irene). Desayuno en Menendez Pelayo con Fran. Visita al museo del Prado. Objetivo: la exposición temporal "Patinir y la invención del paisaje", que acaba la semana que viene. Interesante, desde luego.

Antes de volver a casa, intento de sufrir síndrome de Stendhal en las salas de Velázquez. Y casi. Genio absoluto.

Me conjuro a colarme en el museo como ladrón de guante blanco una noche, para observar en solitario, rodeado de silencio, su Cristo. He mirado a la cámara de videovigilancia con cara de "vigiladme bien porque esta es la escena de la película en la que el criminal inspecciona el tragaluz".

Me maravilla esa mezcla que suelen hacer muchos grandes entre lo culto y lo popular. El Baco de cuerpo marmóreo junto a cuyo hombro asoman las caras papanáticas de los beodos, tan hispanos. El tema clásico que une a Mercurio y Vulcano con la cara de pasmao del trabajador del metal que desde la derecha alucina: "tío, cabrona tu mujer".

viernes, 28 de septiembre de 2007

jueves, 27 de septiembre de 2007

Esperanzador

No puedo evitar venir corriendo a participaros una sorpresa. En un artículo de ElPaís.com en el que se habla del aborto entre jóvenes y se vuelve a la chorrada manida de que falta educación sexual (que en su idioma es cómo ponerse el condón), los comentarios de los lectores son ¡mayoritariamente! sensatos. Una alegría. Parece que, en efecto, la mierda está llegándonos a la boca y se empieza a reaccionar.

Recomendación

Me la agradeceréis. Esta sencilla entrevista.

Una lección más

Lo que hasta ahora más me ha llegado del Jesús de Nazaret del Papa es caer un poco más en la cuenta de su afabilidad a la hora de argumentar frente a quienes piensa equivocados. Es más, se ve a la legua que no argumenta frente, sino dialoga con. Tuve esa misma emoción al leer Ser cristiano en la era neopagana. Ya entonces comprendí que lo mío no debe ser enfrentarme sino confrontarme. No enfrentamiento sino confrontación de ideas.

Muchas mañanas, cuando el espíritu aún no ha vuelto en mí a pesar de llevar un rato despierto, leo y medito unas pocas -muy pocas- líneas del libro del Papa, antes de participar en la Misa. No son las mejores condiciones para hacerlo, lo sé. Y aun así, qué balsámico resulta en medio del tedio cotidiano, del inconsciente y grisáceo transcurrir de los minutos. Apenas ha empezado a apretar el fresco otoñal de primera hora, y menos la aridez fruto "del día y del calor", pero ante la perspectiva de los madrugones con frío relente y de la sequedad interior, consuela el abrigo que hoy me brinda este texto. Libro que, en llevaderos parágrafos, va lanzando ideas como huesos para el cocido diario.

Esa afabilidad, por cierto, a más de uno resultará pusilanimidad o apocamiento. A mí, temperamental, no me lo parece, y sí envidiable y admirable. Y, ojalá, imitable. Supongo que cada cual debe poner en juego el propio carácter a la hora de buscar su sitio en el mundo. Pero para mí que no es casualidad que ahora toque esta cordialidad -digámoslo, amor- de un abuelo de cuento, esto es, cargada de sabiduría.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Tutor de pupilos y huérfanos

He terminado por fin el Quijote, después de varios meses esquinado en mi escritorio a falta de doscientas páginas. Relectura, si tuviésemos en cuenta una inconsciente lectura, allá por los sweet sixteen. ¿Qué decir del libraco, de ese avellanado hijo del entendimiento cervantino? No menos de cuarenta citas le he desfalcado, entre dichos, refranes, descripciones, exabruptos y frases solemnes, todos altísimos concetos dignos del mármol. Por lo demás, poco que añadir.

Me quedo con la primera parte, menos seria -o más gamberra- que la segunda, parte esta en la que ya se le ve que conoce del éxito de su obra y es más solemne, y a mi gusto menos natural. Como digo, la primera parte es más vivaz y comiquísima, cualidades a mi parecer más propias del global de la obra. Atreverse, sin embargo, a recortar, corregir, etc., etc., sería de bellacos.

Otra cosa: mientras era Cervantes mediante el devenir de la historia quien maltrataba a la manchega pareja (primera parte) a base de lluvia de pedrisco, bofetones, zurriagazos y engaños, no solo lo toleraba sino que lo reía con ganas; menos graciosa he encontrado la inhumanidad de los duques. Me quedo con el episodio de la Maritornes, el del bálsamo del feo Blas (que diría Sancho) o el de los galeotes, antes que con las tretas ideadas por los duquesitos y sus vasallos. Que más grato al ánimo son los trabajos sobrevenidos por la Providencia, que aquellos pergeñados por humano y finito entendimiento, que diría Sancho Panza, Panzino en versión eglogesca. Y en esto, añadiría él, hablamos de Providencia aunque ella actúe mediante la pluma de un autor.

martes, 25 de septiembre de 2007

Río Revuelto

Estos días anda el panorama mediático encalabrinado con tambores de guerra entre PRISA y MediaPro. O sea, el Imperio contra los amigos del nuevo socialismo, el de ZP. La cosa empezó con salvas, con pequeños dardos. La sangre ha llegado al río y se multiplican los arcabuzazos. Cada cual prepara artillería y cañones. La guerra del fútbol (que es lo que, no nos engañemos, enfrenta a ambos) solo puede ir a peor, salvo que MediaPro pliegue velas a instancias de ZP (las elecciones están demasiado cerca como para soportar uppercut prisaicos). Y para ponerle más picante a la cosa, mañana sale a la calle el diario Público, de MediaPro.

Público, por lo que he investigado estos días, aspira a ser un buen manual para el izquierdista posmoderno y catón para educandos en ciudadanía. Su director es Nacho Escolar, cuyo blog es panoplia de los tópicos sociopolíticos de la actual izquierda más de izquierdas en ese territorio que para los atlas y los organismos internacionales es conocido como España. El vídeo promocional colgado en YouTube confirma de manera casi autoparódica las suposiciones. Se venderá en los quioscos por 0’50 euros, excepto el domingo que costará 1 euro. Quiere recoger al público joven que ha aprendido a leer periódicos con la fast-food gratuita. Al posmoderno de platino e iridio, vamos.

La pregunta es si ese posmoderno, que se define por su poca profundidad intelectual, por su complacencia con el orden moral -aunque ruja siempre que oiga la palabra Bush, o precisamente ruge porque ese decálogo lo ordena-, por su poca capacidad para el sacrificio, para el compromiso, etc., etc., se acercará al quiosco para gastar dinero y comprarlo. Para comprar un panfleto. Porque otra pregunta es si hoy en día pueden existir los panfletos fuera de Internet; en la vida real hay que sumar cientos de miles de lectores para hacerte rentable. Quizá logren audiencia en la Red a través del papel y luego acaben cargándose este. Mi opinión es que el proyecto no tiene mucho futuro. A mi juicio será una sangría de dinero.

Para otro día queda la reflexión sobre la radicalización de la izquierda española, una anomalía en el panorama occidental. Lo que por ahí fuera son minorías ruidosas y antisistema en España lideran la izquierda dominante. (Y tanto, que el mismo presidente del Gobierno es su más acabado icono político). ¿Tendrá algo que ver lo peor del espíritu LOGSE? Me temo que sí, porque la cosa no afecta solo a la izquierda. Ahora bien, al ser esta la que impone el paradigma sociopolítico, a buena parte de los de la derecha -los políticos no profesionales- al menos les supongo una reflexión constante sobre el propio paradigma, siquiera sea para reforzar sus planteamientos y responder al escarnio ininterrumpido de la cultura (si eso) dominante.

PD: Público no tendrá anuncios de prostitución porque no quiere colaborar con esa esclavitud, en palabras casi textuales de su director. Decisión laudable y razonamiento impecable. (Para otro día también, la incoherencia de quien va tirando cerillas ideológicas y luego tiene que ir apagando fuegos).

lunes, 24 de septiembre de 2007

La noche en blanco

“Seguro que mucha de esa gente que abarrota los museos esta noche no ha pisado ninguno en todo el año, somos algo borregos”. Lo dice un tal Eduardo, de 23 años, en el suplemento Madrid de ABC, en referencia a la Noche en Blanco. Y para que nadie me tenga por viejo cascarrabias, antimoderno, con gusto por las diatribas, enemigo del progreso, etc., etc., diré que los creadores de la iniciativa han logrado lo que se proponían, que la gente se acerque a la expresión artística. Lo cual es bueno. Es semejante al día o la semana de las Letras en el cole.

Sin embargo, como dice Eduardo, la cosa no deja en muy buen lugar a la masa de borregos que no dudan en aguardar horas de cola para entrar en el Museo del Prado cuando ayer mismo por la mañana -también gratis por ser domingo- habrían podido disfrutar de la pinacoteca sin agobios y con menos cola para entrar. La iniciativa, si hubiera sido pensada con afán sarcástico -“ya veréis, vulgo, os voy a hacer ir como bobos en masa a consumir... humanidades”-, no habría sido más irónica. El colmo del dominio de la masa sería lograr esas colas en las iglesias, eso sí, de gente increyente... y un martes.

viernes, 21 de septiembre de 2007

Cinismo muy a su sabor

La alcaldesa de Ibiza, Lourdes Costa, sobre la exposición blasfema de un artista mediocre en una antigua iglesia prestada por el arzobispado: “las instituciones no deben entrar a juzgar el contenido de las expresiones artísticas ni literarias. Defendemos la libertad de expresión y la libertad de creación hasta las últimas consecuencias”. Y añadió: “No entraremos a censurar las manifestaciones artísticas”.

Le responde don Quijote, con uno de sus famosos parlamentos, adaptado al femenino:
Sois una grandísima bellaca -dijo a esta razón don Quijote-, y vos sois la vacía y la menguada; que yo estoy más lleno que jamás lo estuvo la muy hideputa, puta que os parió”

jueves, 20 de septiembre de 2007

Resistencia y valentía

Este verano, mientras estudiaba Teología fundamental y pedaleaba mentalmente sobre el desarrollo doctrinal, la inteligencia progresiva del depositus fidei y de la plenitud de la revelación, la plasmación en la carne mortal e histórica de la fe cristiana, etc., se me ocurrió que yo no soy yo, soy yo-en-la-historia (así, con guiones, como le gusta al estilo coloquial inglés y a los pensadores alemanes). Nada original, supongo que suena al yo y mi circunstancia orteguiano.

Esta reflexión me viene al hilo de varios artículos hoy sobre el aborto: uno de opinión en The Guardian diciendo que las escuelas confesionales no deben ser sostenidos con fondos estatales porque la Iglesia niega el derecho al aborto y yo como mujer, blablabla; otro sobre una clínica en Chicago financiada por la multinacional del aborto (Planned Parenthood) que ocultó sus fines al gestionar la aprobación; otro en La Vanguardia sobre la anulación por un juzgado barcelonés de unos artículos del código deontológico (¡!) de los médicos catalanes en los que se permitía cometer abortos a las menores sin informar a los padres, y el último, sobre la presión sobre el Cardenal primado de Inglaterra y Gales, para que impida que se receten anticonceptivos y abortos en un centro médico católico.

Y lo digo porque, efectivamente, somos cada uno de nosotros en-la-historia, cabe disculpar a la masa social que hoy en día aprueba semejante atrocidad, como cabe disculpar a la masa social que veía natural la esclavitud. Disculpar, que no exculpar. (Y el aborto es menos disculpable porque supone regresión de unos valores conquistados, mientras que lo otro necesitaba un progreso sociomoral para ser discernida toda su verdad). No caeré, sin embargo, en un hegelianismo que nos haga incapaces de libertad ante el torrente de la historia con mayúscula. Nuestra tendencia al gregarismo no sirve para justificar la renuncia a la libertad (de pensamiento, en este caso). No seamos tan vagos de musitar aquello de “la historia pondrá a cada uno en su sitio”, porque ella misma demuestra que no siempre lo hace. Tengamos el valor de resistir de palabra, obra y omisión, para que la sangre de todos estos inocentes no caiga sobre nosotros y nuestros hijos.

Cita: Jesús de Nazaret

Leído esta mañana en el libro de Benedicto XVI sobre la bienaventuranza que alaba a los afligidos. Ilustra lo anterior. Supongo que estaba en el subconsciente y ha provocado la reflexión.
Este tipo positivo de aflicción, que se convierte en fuerza para combatir el poder del mal, queda reflejado de modo impresionante en Ezequiel 9,4. Seis hombres reciben el encargo de castigar a Jerusalén, el país que estaba cubierto de sangre, la ciudad llena de violencia (cf. 9,9). Pero antes, un hombre vestido de lino debe trazar una ‘tau’ (una especie de cruz) en la frente de los ‘hombres que gimen y lloran por todas las abominaciones que se cometen en la ciudad’ (9,4), y los marcados quedan excluidos del castigo. Son personas que no siguen la manada, que no se dejan llevar por el espíritu gregario para participar en una injusticia que se ha convertido en algo normal, sino que sufren por ello. Aunque no está en sus manos cambiar la situación en su conjunto, se enfrentan al dominio del mal mediante la resistencia pasiva del sufrimiento: la aflicción que pone límites al mal.

(...) A los pies de la cruz de Jesús es donde mejor se entienden estas palabras: ‘Dichosos los afligidos, porque ellos serán consolados’. Quien no endurece su corazón ante el dolor, ante la necesidad de los demás, quien no abre su alma al mal, sino que sufre bajo su opresión, dando razón así a la verdad, a Dios, ése abre la ventana del mundo de par en par para que entre la luz. A estos afligidos se les promete la gran consolación” (pp.115-116, ed. La Esfera de los Libros)

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Original (es)

Y cuando ya todos seamos friquis -freaks, dicen casi ufanos los freaks- o alternativos, cuando hayamos llevado el pluralismo hasta sus últimas consecuencias y seamos átomos, qué digo, elementos de imposible fusión en una tabla periódica infinita. Entonces, ¿fisionaremos desapareciendo con un estruendoso *flop*?












martes, 18 de septiembre de 2007

Luces en la oscuridad

No es necesariamente y siempre tan claro y directo, pero sí tan luminoso. Benedicto XVI en Austria, hace unos días, a las autoridades del país y al cuerpo diplomático:

Forma parte de la herencia europea una tradición de pensamiento que considera esencial una correspondencia sustancial entre fe, verdad y razón. Aquí, en definitiva, se trata de ver si la razón está al principio de todas las cosas y en su fundamento, o si no es así. Se trata de ver si la realidad tiene su origen en la casualidad y la necesidad y, por tanto, si la razón es un producto casual secundario de lo irracional y si, en el océano de la irracionalidad, se convierte, en fin de cuentas, en algo sin sentido; o si es verdad, en cambio, lo que constituye la convicción de fondo de la fe cristiana: "In principio erat Verbum", "En el principio era la Palabra", es decir, en el origen de todas las cosas está la Razón creadora de Dios, que decidió comunicarse a nosotros, los seres humanos.

Permitidme citar, en este contexto, a Jürgen Habermas, un filósofo que no profesa la fe cristiana, el cual afirma: "Para la auto-conciencia normativa del tiempo moderno, el cristianismo no ha sido solamente un catalizador. El universalismo igualitario, del que brotaron las ideas de libertad y de convivencia solidaria, es una herencia directa de la justicia judía y de la ética cristiana del amor. Esta herencia, sustancialmente inalterada, ha sido siempre hecha propia de modo crítico y nuevamente interpretada. Hasta hoy no existe una alternativa a ella"."

Otras perlas del mismo discurso:

La "casa europea", como solemos llamar a la comunidad de este continente, sólo será para todos un buen lugar para vivir si se construye sobre un sólido fundamento cultural y moral de valores comunes tomados de nuestra historia y de nuestras tradiciones. Europa no puede y no debe renegar de sus raíces cristianas, que representan un componente dinámico de nuestra civilización mientras avanzamos por el tercer milenio. El cristianismo ha modelado profundamente este continente, como lo atestiguan en todos los países, particularmente en Austria, no sólo las numerosas iglesias y los importantes monasterios"

Por el carácter único de su vocación, Europa tiene también una responsabilidad única en el mundo. A este respecto, ante todo no debe renunciar a sí misma. Europa, que desde el punto de vista demográfico está envejeciendo rápidamente, no debe convertirse en un continente viejo espiritualmente"

Mucho de lo que Austria es y posee, se lo debe a la fe cristiana y a su beneficiosa eficacia sobre las personas. La fe ha modelado profundamente el carácter de este país y a su gente. Por eso, todos deben tener la preocupación de no permitir que un día en este país sólo las piedras hablen del cristianismo. Sin una intensa fe cristiana, Austria ya no sería Austria" (y donde dice Austria puede leerse Europa)

Quid

Eso es lo tremendo: no que pueda decir "te quiero", sino que digo "me quieres".

lunes, 17 de septiembre de 2007

viernes, 14 de septiembre de 2007

¿Os habéis divertido?

No es descabellado considerar que la modernidad buscó el desmantelamiento de los paradigmas morales y culturales por un impulso bienintencionado de autenticidad [afirmación inspirada, plagiada casi, en La ética de la autenticidad de Charles Taylor]. ¿Por qué tienen que sujetarme la manita para escribir? ¡Yo ya sé! A sus tataranietos, los posmodernos, nos ha tocado lidiar con el precipicio que había al final del camino emprendido. Bien, vale, queríamos descubrir por nuestra cuenta que los paradigmas morales no son algo arbitrario. Es loable. Nadie puede ser bueno por nosotros. Ya hemos descubierto que la supuesta autonomía ilimitada nos resquebraja. ¿Podemos ya seguir madurando? Como decía Máximo en aquel circo de provincias: “¿Os habéis divertido?”.

25 años después

El día que me enamoré de Grace Kelly (descansa en paz en nuestras videotecas). Me quedo con el plano subjetivo de Stewart/Hitchcock (¿estaré soñando?, debe pensar). La tensión sensual posterior, que cada uno la gestione como crea oportuno. No he encontrado imágenes disponibles del fotograma en la web, y sí el vídeo, así que aquí está: la primera aparición de la Kelly en La ventana indiscreta (Rear window, 1954), recomendable peliculón.

Breve expansión

¿Y el paleto de Luis Aragonés no ha visto esa brillante campaña de publicidad de Nike que ha llenado las marquesinas con algunos de nuestros héroes deportivos y la leyenda “Ser español ya no es una excusa. Es una responsabilidad”? Mientras el mafioso de Villar continúe en su cargo, la selección española de fútbol no será nada más que un despojo miserable.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Mujeres sacrificadas

D'you notice how all the self-sacrificing women in history -Joan of Arc, Mother Teresa... I can't think of any others- they all die alone? The men, on the other hand, get so much fuzz. It's crazy" (Doctor House en el 4º episodio de la segunda temporada)

No la hago mía, pero me hizo mucha gracia. En su línea, reparte palos para todos. Me viene al pelo, además, para contrarrestar mi cabreo con el artículo en el Newsweek contra Madre Teresa de un ateo sectario y radical, de esos que tanto se estilan hoy.

martes, 11 de septiembre de 2007

Teología del cuerpo

Que la mirada sospechosa sobre el mundo físico es diabólica lo atestiguan, al menos: que el mismo Satanás no necesitó cuerpo para cagarla pero bien el muy capullo, que el pecado original fue de soberbia -el menos físico de todos los pecados-, y que Dios eligió los límites de la carne humana para redimirnos. Ahora, que vengan dualistas, platónicos, estoicos, luteranos, idealistas, cartesianos, beatas y otros moralistas a tocar su cansina zampoña de cárceles del alma y otras mandangas.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Septiembre

Se adivina que es la última lluvia del verano por el olor agónico que desprenden las briznas de hierba agostadas y sedientas sobre las que ha caído. Y por esa leve humedad que cubre las calles, como si alguien hubiese pasado una bayeta mojada por aceras y calzadas, por asfalto y arena.

domingo, 9 de septiembre de 2007

34

A la espera de recibir un Oscar o un Premio Nobel que me permitan hacer mi panegírico de alcance universal, no me conformo con menos que desde aquí alabar, ponderar, admirar, bendecir, vitorear, saludar, aplaudir, venerar, los 34 años que cumple la familia Alonso Gutiérrez desde que sus fundadores comenzaran a darse el sí en la madrileña iglesia de San Francisco el Grande. Benditos sean los padres que me trajeron al mundo.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Versus gnosticismo

Me gustaría profundizar mucho más, pero voy volaaaaado, así que me conformo con citaros a Flannery O'Connor vía editorial de ayer del The New York Times (replicada en el International Herald Tribune hoy) a cuenta de la Madre Teresa, y enlazaros al artículo:

I think there is no suffering greater than what is caused by the doubts of those who want to believe" wrote Flannery O’Connor, the Roman Catholic author whose stories traverse the landscape of 20th-century unbelief. "What people don’t realize is how much religion costs. They think faith is a big electric blanket, when of course it is the cross. It is much harder to believe than not to believe."

En efecto, es más difícil. Más razonable y más pleno, pero más difícil. Para que luego vengan los empeluquinados y polvorientos ilustrados a tratarnos de zombies memos que eligen la senda fácil. San Josemaría lo decía en Camino muy sintéticamente: "Paradoja: es más asequible ser santo que sabio, pero es más fácil ser sabio que santo". Aviso para navegantes gnósticos.

Enlace editorial NYT


PD: De hoy al domingo no me busquéis por estos lares

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Ponerse poético

Hay días que vas, te levantas, y el animal que todo humano lleva dentro (y no solo del cuerpo, también -más- del alma) te aniquila la emoción lírica, la mirada costumbrista o la posibilidad de sacar conclusiones con aspiraciones de filosofía. Esos días, como hoy, me consuelo con la frase de Chesterton en Ortodoxia: "Enamorarse es más poético que ponerse poético".

martes, 4 de septiembre de 2007

En construcción

Incubo el proyecto intelectual de saber quién soy. Qué tontería, eso es un proyecto vital inacabable e inabarcable, el de conocernos. Me refiero a que aspiro a saber quién soy yo, o sea yo-en-la-historia, o sea yo y mi circunstancia. Por qué esa irritación contra mi tiempo, que a la vez es tan mío y yo tan suyo. Por qué ese ansia de autorrealización, de autenticidad personal, de originalidad creativa, de ser yo y no otro, y por qué a la vez la sensación inequívoca de que damos pasos hacia el suicidio social a la sombra de esos mismos estandartes. Alguno lo achacará todo a que esas ansias son fruto de las pasiones, bajas. Puro egoísmo. Tiene algo de simpleza pensar eso, creo.

Querer saber quién soy yo, querer simultáneamente construir el futuro que se nos avecina, supone entender la modernidad. No podemos pretender que aquí no ha pasado nada, y en un ataque de reacción antimoderna tratar de volver al siglo XVII, o antes. No podemos pretenderlo por pragmatismo y porque sería un retroceso en el progreso moral y del pensamiento. Y sin embargo, algo va mal, muy mal, ¿o no es razonable la impresión de que nos rodean los escombros? No me sirve un optimismo bobaliconcete que ignore el desequilibrio, por ejemplo, entre el desarrollo tecnológico y el moral, que ignore las fracturas interiores que nos asuelan, el nihilismo posmoderno que empuja al borde de la vía mientras pasa el tren de la historia.

Con la intención de entender mejor la modernidad, incubo el proyecto intelectual de conocerla a través de sus obras literarias y del cine. Como punto de partida, como marco, me he lanzado a leer La ética de la autenticidad y Nosotros, los modernos. De ahí, habrá que viajar a la Revolución Francesa, a la novela del XIX... (Me niego, de momento, de llegar incluso a Lutero, Descartes o Bacon; el intento sería, simplemente, utopía). De las lecturas y las reflexiones que surjan espero hacer un diario, un cuaderno de anotaciones. No sé si el blog me valdrá a tal efecto, quizá sí como destilería -que una vez le leí decir a Beades con acierto, sobre el papel de las bitácoras online-. Si tengo cierto éxito, quizá incluso podamos darle forma a lo acumulado y publicarlo en forma de libro. O no, lo importante es leer y escribir.

En fin, todo esto es un proyecto bienintencionado. En construcción. Se admiten sugerencias.

lunes, 3 de septiembre de 2007

A currar pringaos

Desde luego no tan diligente como el Hiponate, santo y queridísimo patrón de uno, retomo el blog. El mes vacante ha sido necesario, obligado y provechoso. Después de estas semanas me hago la ilusión de ser un tipo reformado. Si no distinto -que eso seguro que no-, sí transformado. He pasado cuatro semanas en Barcelona, en blitzkrieg abierta con los mosquitos, haciéndome todo (catalán) para ganar a todos, leyendo, estudiando algo de teología, rezando, haciendo todo el deporte que no había practicado en los últimos... años, etcétera. En términos puramente mensurables que por supuesto no hacen justicia a lo que han sido esas semanas (lo importante es el amor y eso, pero en serio), he leído el último de Harry Potter, la Teología Fundamental de EUNSA, La ética de la autenticidad de Charles Taylor, y he hecho unas decenas de kilómetros en bici y he jugado un puñado de partidos de fútbol, con tan buena suerte de no sufrir ninguna lesión.

La semana pasada anduve por Huesca, junto al santuario de Torreciudad, en unas jornadas de Humanidades (http://www.jornadashumanisticas.es/). Ya si eso, si eso, desgranamos más adelante, que ahora no hay tiempo y no tengo la incontenible emoción necesaria para hablar del asunto.

Ah, lo del título. No es la gracia fácil, o sí lo es. Es solo la pintada que hay en el ángulo inverosímil de un rótulo de un local en aparente abandono a la salida del Metro que me lleva al trabajo. No por que currar sea algo repugnante, ni porque vosotros, proletarios del mundo, seáis pringaos. Pero de alguna manera hay que titular. Y después de días y semanas viendo la dichosa pintadita, algo de justo hay en que diese entrada a una entrada o post post-vacacional.

Y aun así, ando en guardia.