miércoles, 27 de junio de 2007

Cerrado por ocupaciones

Pudiera ser la pereza, o las jaquecas que temporalmente azotan mi constitución enfermiza, o el spleen propio de quien ha disfrutado un fin de semana en León para asistir a la boda de uno de sus mejores amigos. Y, sin embargo, lo que me lleva a callarme por unos días es que, a pesar de ser verano, y gracias a Dios, tengo más ocupaciones que nunca: cerrar unos articulos, terminar de leer libros pendientes y, sobre todo, prepararme el examen teórico de oposiciones a TVE, que será el día 14 de julio.

Así que, haciendo más mía la máxima que abría este blog allá por septiembre, me apresto a cerrar el curso poniendo toda la carne en el asador. Aunque eso suponga dejaros algo -me gustaría- abandonados. Y a partir del 14, ya veremos.

viernes, 22 de junio de 2007

Primacía del espíritu

Cómo no gozarse en el progreso técnico cuando te permite leer un sermón de Newman sobre la necesidad de la abnegación para demostrar lo auténtico de la religión mientras escuchas la banda sonora de Victor Young para El hombre tranquilo en el reproductor MP3. Todo ello mientras esperas al autobús que te llevará a tu casa, a unos kilómetros de donde estás.

miércoles, 20 de junio de 2007

Mundanal ruïdo

No ha sido una elección consciente lo de no escribir durante una semana en el blog. Se mezclan el ajetreo de mil historias de importancia, la apatía, la necesidad de liberarme de servidumbres rutinarias, y el remordimiento de conciencia que me dio la cita de Trapiello que transcribí el otro día a mi colección, en la que enfrenta dos modelos de entender la cultura: como moda (y cita una noticia del periódico sobre la disputa entre los herederos de un pintor contemporáneo y una diseñadora que ha usado motivos de este para su ropa) y como algo al margen de la corriente impetuosa del momento, en el silencio… Se refiere a Jiménez Lozano en ese pasaje.

Así yo, que no paro de devorar prensa, televisión, radio, semanarios, información nacional, internacional, deportiva (¡Hala Madrid!), cultural, busque quizá un acto de rebeldía ante el sojuzgamiento al que esta cultura de la inmediatez pretende someterme.

Anoto que terminé el bodrio danbrowniano y la interesante Sábado de McEwan. Voy aspirando poco a poco los sermones newmanianos, he empezado La hermandad de la Sábana Santa (qué pereza). Pero no hay demasiado tiempo para leer. He empezado a prepararme las oposiciones para conseguir un puesto en TVE, que seguramente sean en julio.

miércoles, 13 de junio de 2007

Espantosa e irreprimible vanidad

Ando escribiendo una carta dirigida al director de la editorial Acantilado con la que acompañar el manuscrito de mi novela. Y busco en Google mis apariciones internáuticas para ver si hay algo que rescatar en el capítulo de medallitas y otras autocomplacencias. La serpiente se desliza por el tronco halagando mi vanidad. Tiene su punto patético y casposillo -y como penitencia lo aireo en estas líneas- que uno se enorgullezca de encontrar en medio de una apasionada discusión bloguera, una referencia a la única novela publicada por el menda, aunque uno se empeñe en ignorarla como un pasito en el camino:

Farnesio, puede usted encontrar dicha referencia histórica en el libro titulado “A traición” de Agustín Alonso-Gutiérrez, es un libro para jóvenes y que leí porque leo todo lo que le mandan en el colegio a mi hijo, pese a ser para jóvenes está muy bien escrito y con muchas referencias históricas, parecida a la saga de Alatristre salvando claro está notables diferencias."

Bien es cierto que ese "salvando claro está notables diferencias" le da a uno en el hociquillo por si había querido engreírse. Eso sí, ahora que estoy leyendo el adefesio danbrowniano y se pueden comprobar la sarta de falsedades pseudohistóricas que lanza, y que veo que se apoyan en una novela juvenil para hacer afirmaciones (que en este caso son ciertas, según las mejores fuentes, que para eso me curre la documentación), no puedo dejar de reflexionar sobre la responsabilidad que tiene el escritor, el narrador de realidades, el informador.

martes, 12 de junio de 2007

La venda antes de la herida

El pasado fin de semana ha sido literariamente voraginoso. Me zampé Martin Eden, de Jack London, una novela de corte autobiográfico que narra la historia de un joven que pasa de marinero a escritor de éxito; y di forma a dos ideas de novela, una corta y la otra un proyecto de parodia de los libros de tipo mistérico-danbrowniano.

Por ello -hacía falta este prólogo para evitar los tomates- estuve ayer en La Casa del Libro, con la intención de hacerme con alguno de esos insufribles tochos, para trabajármelos y conocer el percal. Lo más triste no es que -lo confieso- comprase El Código da Vinci o La hermandad de la Sábana Santa (eso sí, en versión bolsillo), sino que mientras lo hacía tenía que contener dedos y lágrimas al dejar de lado un sinfin de autores de buen ver que pasaron delante de mis ojos: Coetzee, Dostoievski, Amis, Bernanos, Pamuk... Finalmente, no pude resistir la tentación y me llevé Sábado, de Ian McEwan, al que tenía ganas de leer.

Gajes del oficio.

jueves, 7 de junio de 2007

Número 13

Ignorando toda superstición, tengo el inconmensurable placer de intuir como ronronean cuando se enfrenten al número 13 de la revista Perkeo: jugosa entrevista a José Jiménez Lozano, poema de Jesús Beades, un gran relato de Francis, una crítica del último tomo de diarios de Trapiello by Adolfo Torrecilla... y sobre todo, un impecable diseño de portada de Pablito Larrocha. Lo llaman el crack.

LITERATURA con mayúsc

La revista Mundo Cristiano ha publicado en su número de junio el artículo firmado por el menda al que me referí hace unas semanas. Se titula "¿Escritores católicos o católicos escritores?". Por estar dirigido a un público concreto y por problemas de espacio, no es tan completo como yo lo pergeñé en un principio, pero apunta -creo, no sé si soberbia o modestamente- reflexiones interesantes.

Además, me ha servido para obligarme a leer a Julien Green y George Bernanos, y volver al Moeller. Del primero me leí Moira, obra de la que os ofrezco una cita del protagonista que me gustó y en la que me atisbo:

Tú amas al Señor en paz; pero yo tengo la rabia de Dios, yo sólo puedo amar con violencia porque soy un hombre de deseo. Por eso mismo estoy mucho más expuesto a perder la gracia y en cierto modo estoy mucho más cerca del infierno que tú. Tú no sabes lo que es el infierno, pero yo sí, porque yo sé lo que es el fuego, el fuego es mi patria"

De Bajo el sol de Satanás os dejo otra, parte de un parlamento de el protagonista, el padre Donissan, a otro sacerdote:

Entre Satanás y Él, Dios nos echa a nosotros, como una última muralla. A través de nosotros es como desde hace siglos y siglos el mismo odio intenta alcanzarle, es en la pobre carne humana donde el inefable crimen se consuma. ¡Por muy alto, por muy lejos que nos lleven la oración y el amor, le llevamos con nosotros, pegado a nuestras costillas, al aterrador compañero, soltando una inmensa carcajada!”

Me da la sensación de que ambas podrían servir para retratar las obras respectivas.

Ayer terminé con Ensayo sobre la ceguera, de Saramago. La pericia narrativa del camarada es innegable. Que el libro vaya a dejar su cicatriz en mi alma es otra cosa.

Ahora, ya sí, me dispongo a enfilar el resto de Sermones parroquiales de Newman. Y a terminar el Quijote, que lo dejé tras las bodas de Camacho hará ya mes y medio. Ayer hojeé también el capítulo "Bárbol" de El Señor de los Anillos. Tengo la intención de escribir un artículo sobre él para el número de verano de Perkeo.

miércoles, 6 de junio de 2007

Si mañana muero asesinado

Hoy a las 00:00 ha finalizado la tregua, oficialmente (que, aunque ecuatorianos, los dos difuntos de la T-4 son reales, son víctimas de ETA, y que, aunque ya mayor, el hombre que murió por los efectos del terrorismo callejero en Navarra, también). El músculo terrorista está de nuevo entre nosotros. Me vienen a la cabeza el temblor de los cristales aquel 30 de noviembre de 1992, cuando un coche-bomba mató a un guardia civil a unos cientos de metros de mi antigua casa, en Moratalaz; la consternación de aquel compañero de Tajamar que pasó muy cerca de aquel otro coche-bomba un 11 de diciembre de 1995, en Puente de Vallecas, sólo unos minutos antes de llegar a clase; el pánico que durante más de media hora pasamos en mi casa el 11 de marzo de 2004, y las lágrimas que derramé aquel día. Me vienen a la cabeza porque, de nuevo, la metralla y la tornillería pueden segarnos la vida, compañeros, por el grave delito de vivir en Madrid y ser contemporáneo de unos tipos que deberían provocar risa. Miedo, desde luego, no me dan. Y lo digo con la boca grande. Ese placer del objetivo cumplido -aterrorizar- no lo van a tener. Si mañana muero asesinado por esa panda de gánsters provincianos, lo primero que obtendrán de mí será un saludo y una carcajada del que se sabe superior. Y, vale, también un perdón si lo pidieran.

No nos dais miedo.

Si mañana muero asesinado, le diría a mis compatriotas que hay que estar “obstinados por negar la realidad de un modo admirable” (lo decía hoy Tertsch en el debate de Telemadrid), para seguir defendiendo a ese icono de la indecencia política que es Zapatero, un producto de casi todo lo peor que nuestra sociedad enferma produce. Sí, lo sabemos, el enemigo es ETA, pero es que eso NOSOTROS lo hemos tenido claro siempre, así que no es necesario insistir en ello. En lo que sí es necesario insistir es en la vergüenza de un Gobierno que ha resucitado a esa banda criminal. Porque suya es, entonces, buena parte de responsabilidad.

Si mañana muero asesinado, uniría mi sangre a la de quienes ya murieron por defender la libertad y la justicia, y la ofrecería por todos los amenazados, con especial énfasis en aquellos valientes que viven en el País Vasco y que desde hoy ven más cerca la guillotina. He escuchado a Rosa Díez replicar a un par de periodistas socialistas en nómina y resulta emocionante hacerlo.

Si mañana muero asesinado, me gustaría que sirviese para cambiar el rumbo de nuestro país, de Europa. La negación de la evidencia mediante la creación de nuevas realidades con el lenguaje (con la m-e-n-t-i-r-a), que tan necia pero efectivamente están utilizando quienes defienden la negociación Gobierno-ETA, no es algo propio de ZP, no nos engañemos. Es nuclear a nuestra sociedad, nihilista y relativista... Esa misma sociedad que aprueba la reinvención de la realidad afectiva (familiar) mediante la mentira, que aprueba la reinvención de las relaciones territoriales y de la historia mediante la mentira (sociedad de naciones), que considera que el epicentro de la lógica y la causalidad es la voluntad autónoma (generalmente movida por la pulsión), que pisotea sus tradiciones mientras alaba otras culturas menos avanzadas. Que abreva de mayo del 68. Porque, a falta de saber los efectos de los asesinados que los paletos con Parabellum pondrán sobre la mesa, las próximas elecciones, me temo, las ganará ese mediocre llamado José Luis Rodríguez Zapatero.

lunes, 4 de junio de 2007

Ring posmoderno

En una esquina, entre otros:

-Javier Gomá, director de la Fundación March, en ABC , que dice -entre otras perlas- que “si no se hubiera producido el proceso liberador del 68, tendríamos que inventarlo” o que “un sano relativismo y cierto nihilismo hacen posible la democracia” (¿cierto?, cómo se come), o que “nuestra sociedad es más sincera, más genuina, más auténtica e, incluso, más madura”, pero el 68 es “como la pubertad” (en eso estamos de acuerdo), “una vez que la tienes, no te puede quedar en ella” (pues eso, y hasta entonces, la infancia... ¿Después de nosotros, ¡la locura!? ¡Y a estas alturas de partido!);

-la carcamalada de Entrevías;

-la reacción fundamentalista y, sobre todo, necia: pretenden sustituir a Dostoievski por Dobracinsky -o como se escriba-. ¿Lo próximo? Cervantes por Luis de Whol. También esto es barbarie; y la pena es que, a pequeña escala, la vemos en nuestro catolicismo.

En la otra esquina, entre menos:

-Joseph Cardenal Ratzinger -hoy Benedicto XVI-: "es evidente que la racionalidad del universo no se puede explicar con criterios ajenos a la razón. Por eso, el Logos, que está en el origen de toda realidad, sigue siendo hoy más que nunca la hipótesis más sensata, aunque es una hipótesis que nos exige renunciar a una posición dominante y aceptar el riesgo de una simple escucha” (p.91: El cristiano en la crisis de Europa. Ed. Cristiandad. Madrid, 2006)

-Jon Juaristi defendiendo la sensatez, pero sobre todo la verdad: “hay una modernidad débil y nihilista que la ha tomado con la Iglesia Católica y le dirige sus chascarrillos, pero que tendría muy poco que hacer ante la sólida formación y proyección intelectuales de su pensamiento” y “hoy, la verdadera defensa de la Razón no está en manos de esta posmodernidad delicuescente, sino en el discurso de Benedicto XVI”;

-Hermann Tertsch, que vuelve a pedir a la oposición a ZP, ahora a cuenta de su viaje a París y Berlín para asesorarse con Sarkozy y la Merkel, “hacer frente al ejército de aparatch[n]iks de la selección negativa, reivindicar la razón frente al pensamiento mágico totalitario y sectario y crear una mayoría en España con fuerzas que crean en el estado de Derecho, en el individuo y en el trabajo”;

-Jaime Rosales, director de La soledad, también en ABC: “La potencia que tiene una película en una sala oscura para transmitir ideas y emociones no es comparable a la de ninguna otra forma de expresión artística. Otra cosa es que no la hayamos sabido utilizar. Han hecho entretenimiento. Es como si Goya o Velázquez se hubieran dedicado a hacer dibujitos para cómics. El cine no debe ser una herramienta de propaganda ni de entretenimiento. Es una máquina de resistencia, una máquina para pensar y emocionar"

viernes, 1 de junio de 2007

Cadeneta

Interrumpo mi nada cisterciense silencio para esclavizarme con la cadena que lanza al cuello Ángel:

Le echó la boca hacia atrás para hundir su mirada sobre los blancos párpados. Jamás aquella llama única brilló más visiblemente, ni subió más alto, locamente vana. Por un instante, el legislador de Campagne se creyó de verdad otro hombre. La trágica voluntad de su amante fue como..."

5 primeras líneas del segundo párrafo de la página 139 de Bajo el sol de Satanás, George Bernanos.

Y permitidme que sea cabo de la cuerda o eslabón final.