martes, 18 de diciembre de 2007

Carrusel político de actualidad

Hay quien dice que 2008 será el año de China. Olimpiadas de Pekín, sigue el crecimiento económico (y las brutales desigualdades) provocados por su “capitalismo dictatorial de mercado”, etc., etc. Puede. A mi juicio -y al de muchos otros, claro- será el de Estados Unidos (again). Una fecha aparece marcada en el calendario: 4 de noviembre de 2008, primer martes de noviembre, martes electoral en los States. Elecciones presidenciales. Hay quien tiene muy claro que ganarán los demócratas sí o sí. Personalmente, no lo tengo tan claro.

Después de la campaña a las primarias más largas hasta la fecha, muchos esperamos con avidez el 3 de enero. Entonces, votarán los caucus demócrata y republicano de Iowa, que por ser el primer estado tiene una enorme influencia en el resto. En el bando demócrata, Obama amenaza el supuesto liderazgo indiscutible de Hillary. Pero el moreno lo tiene difícil, las cosas como son. En el bando republicano, más incertidumbre.

Hasta la fecha, parece que Giuliani iba a ganar claramente. Nunca lo he querido: tiene lo peor de unos y otros. Lo que menos me gusta del clásico conservadurismo republicano y lo que más odio del clásico progresismo mundial. Apuesto por su derrota. Desde que Ford ganase en los 70 -y entonces era el presidente-, ningún candidato republicano que defienda el “derecho” al aborto ha vencido en las primarias del Viejo Gran Partido. El resto, no termina de convencerme. Pero ha aparecido Mike Huckabee, en claro ascenso en las encuestas.

Aunque una primera impresión -de titulares- nos lo presente como un insigne representante del neoconfesionalismo que amenaza Estados Unidos (fue predicador evangélico durante años, no tiene rebozo en declarar que la fe le “define” o que ve la mano de la Providencia en su vida profesional), las informaciones detalladas sobre su carrera política dejan un perfil mucho más atractivo. El Newsweek de esta semana le dedica un amplio artículo. Simplificando: conservador en lo moral, de toques progresistas en lo social. Se ha manifestado siempre claramente contra el racismo... y contra el aborto y la adopción por homosexuales; es contrario al recorte indiscriminado de impuestos, y en sus diez años como gobernador de la tradicionalmente demócrata Arkansas ha ganado dos re-elecciones con amplios márgenes. Ha dedicado amplios recursos al sistema escolar público; ha creado un programa sanitario para niños pobres que ha servido de modelo a otros estados. Y así. La última noticia que leí es que los home-schoolers de Iowa lo apoyan fervientemente porque puso al frente del Departamento de Educación a un partidario de ese movimiento (leer aquí). Tiene buena pinta.

Dirán: gane quien gane, en lo referente a política internacional, poco cambiará. No lo dudo -aunque espero que sean más inteligentes en su lucha contra el terrorismo-. Pero lo que el presidente de los Estados Unidos defienda en temas como el aborto, la ideología de género o la experimentación con embriones, influirá en nosotros, por supuesto. Y a mí, esos temas me preocupan. Mucho. Son buena parte de la tragedia que hoy consume Occidente.

Constato, para cerrar el travelling político, una progresiva decepción personal con Sarkozy. Es muy poco serio dedicar el tiempo a hacer manitas con una devoradora de hombres mientras se ocupa la presidencia de un país como Francia. Tras las grandes declaraciones de intenciones y los fuegos de artificio, parece que hay menos de lo que prometía (o yo me prometía).

Lo de ZP y el Gobierno actual con la educación no tiene nombre. No sigo para no insultar mucho. Baste señalar el sombrío futuro que no está preparando esta caterva de inútiles. En cuanto a replantearse la ampliación del aborto, ese tema no da hoy en día ni un solo voto. Eso sí, pueden lograr algunos en contra. El mío, para empezar.

5 comentarios:

El Espantapájaros dijo...

De acuerdo con la visión sobre las elecciones en Estados Unidos. Pero no despidamos aún a Bush, pues en un año todavía tiene mucho que hacer y que decir. Lamentaré mucho su marcha, así como lo hice con la de Blair.

Personalmente, no creo que el GOP gane las elecciones, porque está tardando en conseguir un candidato carismático y decente frente a los dos esperpentos demócratas. Además, ya es posible la alternancia.

En lo que sí estoy en desacuerdo es con la opinión de Sarkozy. Todos se han vuelto muy exigentes con él, excesivamente, pienso. ¡A mí no me ha decepcionado! Nadie puede esperar que, teniendo un mandato de 5 años, lo haga todo en medio. Aun así, me parece que su gestión es hiperactiva, que es un trabajador infatigable, que ha cumplido gran parte de sus promesas en poco tiempo, que se ha enfrentado con valor a los sindicatos y a los rebeldes de los suburbios, que ha puesto orden en el plano europeo e internacional, etc, y esa sensación de movimiento, de trabajo, de voluntad, es contagiosa: los franceses lo deben de estar notando y gozando. Y para que el pueblo esté aún más orgulloso de su primer magistrado, éste ha de tener una mujer hermosa a su lado, para llamar la atención y ser la envidia de otros líderes rancios, como Zapatero. Incluso los detalles menores, como el desplante a la entrevistadora o cuando incitó a un pescador que le insultaba a decírselo "a la cara", son geniales. Suerte que Europa esté en sus manos, porque es garante de que Turquía no entrará.

Así que, como ves, políticamente hablando Sarkozy es lo mejor que me podía pasar.

Un saludo

P.S.: Lamento no haber estado el otro día en tu intervención en el Foro, pero la verdad es que me encuentro enfermo y desganado, y atrapado por el Derecho. Espero, por ello, poder leer algún texto que la resuma.

erpayo dijo...

Yo discrepo de muchas cosas. Para empezar, de que Giuliani represente nada del republicanismo clásico.

El republicanismo clásico, de entre todos los candidatos, solo lo representa Ron Paul: constitucionalismo a muerte, representado principalmente en el aislacionismo y no intervencionismo internacional así como un gobierno federal lo más reducido posible. Por ejemplo, Paul (como político y como obstetra con años de profesión y centenares de embarazos y partos atendidos) es contrario al aborto, pero en su programa como candidato en las primarias republicanas dice que según la constitución es un asunto de los estados y no del gobierno federal.
Su eslógan es muy acertado: "Hope for Amercia"... y no solo para América, los principios económicos y políticos que representa son la esperanza del mundo para llegar a la auténtica senda del progreso, la paz y la justicia. Un congresista que presenta una propuesta para que su sueldo y el de sus colegas baje anualmente lo que suba la inflación no puede tener más que mi respeto y admiración. Un político que denuncia públicamente y con auténticas energías el robo a los menos pudientes que supone el sistema monetario-bancario y la inflación que genera, un político que cerraría el diábolico chiringuito delicuescente que es la reserva federal, un político que desmantelaría el IRS, etc.
Compadezco a los americanos si se les plantea la necesidad de elegir entre la Clinton y el Alcalde Estrella... su situación sería casi tan lamentable como la de los españoles al tener que elegir entre Zetapé y Rajoy.
Respecto a Huckabee... no puedo respetar a alguien que no respeta al ciudadano. El eufemismo de estar en contra de las bajadas "indiscriminadas" de impuestos revela a las claras el poco respeto que se tiene por los ciudadanos y su patrimonio así como el esfuerzo que supone conseguirlo... Siempre he pensado que el mal solo puede tolerarse (ni siquiera quererse) para evitar un mal mayor de probabilidad mayor. Así mismo, un bien solo conviene no buscarlo cuando pueda ser obstáculo para un bien superior cierto o causa de un mal también cierto. Y cuanto más graves sean los asuntos a los que debamos aplicar estas reglas, mayor deberá ser la delicadeza y el esmero con el que deben intentar cumplirse. Y quitarle a un ciudadano parte de su renta y patrimonio honestamente obtenido no deja de ser un mal siempre y en toda circustancia, y aunque ayudar a una persona siempre es algo bueno hacerlo de determinadas maneras puede ser obstáculo para mayores bienes... Y no hay que olvidar jamás que toda acción en el campo económico tiene múltiples efectos (leer "Lo que se ve y lo que no se ve" de Bastiat en http://bastiat.org/es/lqsvylqnsv.html ) y por lo tanto no cabe hablar de "recorte indiscriminado de impuestos" sino de "establecimiento indiscriminado de impuestos" ya que por simple prudencia es preferible no implantar (o eliminar) un impuesto ante la mínima sospecha de no cumplir las reglas básicas de la ética. Además, la gravedad del asunto al que se refiere, hace que sea necesario ser especialmente estricto en el cumplmiento de una ética básica... no es justo que, como yo he visto, en un comedor público para "homeless" sostenido con fondos provinientes de los impuestos se sirva vino para comer. Y en un país en el que el déficit público se dispara por las causas que se dispara, generando la merma económica que se genera en sus ciudadanos, hablar de "recorte indiscriminado de impuestos" es, siendo muy suave, de género cabrón: lo que hay es un aumento desproporcionado, irracional e indiscriminado del gasto público.

Agus Alonso-G. dijo...

Por partes:

Sarkozy: no le pido que haga todo en medio año. Pero hay modos que no me gustan. Lo de que su vida amorosa eclipse la acción de gobierno es de Antiguo Régimen. Desde luego que su gestión es hiperactiva y loable en muchos aspectos, pero -insisto- las formas son parte del contenido. Y solo señalo un principio de decepción.

Ron Paul no tiene posibilidades. Por eso no le he prestado excesiva atención. Desde su irrupción, desde luego que me ha parecido muy interesante su propuesta, pero es que no tiene futuro.

En cuanto a lo de los impuestos, discrepo. Si, por ejemplo y como hizo Huckabee en Arkansas, subes el impuesto del gas para pagar las infraestucturas viarias, qué injusticia hay en eso. A mí no me gusta el estatalismo, pero rechazo el planteamiento según el cual "quitarle a un ciudadano parte de su renta y patrimonio honestamente obtenido no deja de ser un mal siempre y en toda circunstancia". Creo en un término medio entre el individualismo que ignora los lazos comunitarios y el socialismo que ignora la libertad del individuo -también para cooperar con los más desfavorecidos-, y creo que se pueden imponer impuestos para tratar de repartir mejor la riqueza. No todo el que es pobre lo es por incompetencia, ni todo el que es rico lo es por su propio esfuerzo. Eso no quita que, como tú dices, haya que ser muy cuidadoso a la hora de imponer cargas fiscales, y que a uno se le abran las carnes cuando ve el uso que se hace del dinero público en tantas ocasiones.

El ejemplo del vino y los homeless, pues eso, es un ejemplo. Pero tampoco veo tan mal que, en un día de fiesta, se les sirva vino a los mendigos con dinero de nuestros impuestos. Incluso aunque haya mendigos que sean unos vividores.

Comparto que si la elección de presi se debate entre Hillary y Giuliani, es para pegarse un tiro. Talmente como nosotros el 9 de marzo. El ejemplo no podía ser más acertado. Pero a esto ha llevado la posmodernidad y el "despotismo blando". Amén de la jodida partitocracia. Los americanos al menos tienen representantes estatales que realmente tratan de defender sus intereses ciudadanos.

erpayo dijo...

¿Has leído el enlace que te he puesto? En serio, es muy bueno... y data (el texto, no el enlace) del siglo 19.

Agus Alonso-G. dijo...

No, lo cierto es que no lo he leído. Pero te agradezco la insistencia. Lo haré a lo largo de la mañana.