viernes, 16 de noviembre de 2007

post-68

Leo un interesante artículo de opinión en The Wall Street Journal titulado “1968: el largo adiós”, de Daniel Henninger, en el que habla de las próximas elecciones en Estados Unidos y al hilo de ello, de los signos que muestran el declive de la herencia del 68.

Hace mi boca agua. Me encuentro como quizá se encontrase entonces cualquiera de los que quería protagonizar un cambio de una fuerza como la que tuvo el 68. Me pregunto si ya ha tenido lugar el acontecimiento (¿11-S?) -y si no es así, cuándo y de qué orden será- que marcará el cambio de ciclo cultural y social.

2 comentarios:

El Espantapájaros dijo...

La izquierda del 68 está bastante podrida, a mi juicio; sólo se conserva en forma de estupidez y chorradas de jovenzuelos. De ese año también salió algo putrefacto, que es la Teología de la Liberación. Por suerte, en los años ochenta se ocuparon bien de ella. Es, junto con su oposición al comunismo en general, lo que más aprecio de Juan Pablo II.

Volviendo a mayo del 68, muerto está porque en en su lugar de nacimiento, Francia, alguien que proclamaba abiertamente que iba a enterrar esa herencia y que la despreciaba, ha ganado las elecciones. Sarkozy ha derrotado a las tonterías del 68... De no ser por los Rolling Stones, ¡desearía que los sesenta nunca hubieran existido!

Y sobre el tema del que hablabas en tu anterior escrito, no acabo de ver cuál es su conclusión. No creo que la libertad individual sea mala de por sí, teniendo claro que es obvio que no hay nadie que pueda vivir normalmente sin relaciones y alianzas de intereses. Y sin saber si vendrá a cuento, reproduzco aquí una cita de mi querida Margaret Thatcher:

"No hay tal cosa como "la sociedad". Hay un tapiz viviente de hombres y mujeres y personas, y la belleza de ese tapiz y la calidad de nuestras vidas dependerá de en qué medida cada uno de nosotros esté preparado a asumir su responsabilidad por nosotros mismos y en qué medida cada uno esté preparado a progresar y a ayudar con nuestros propios esfuerzos a quienes son menos afortunados."

Un saludo

Agus Alonso-G. dijo...

Sobre el tema del que hablaba en mi anterior post, no quería ofrecer ninguna conclusión, sino esbozar intuiciones y lecturas asimiladas.

La libertad individual es buenísima. Pero el problema es ponerse de acuerdo en la forma en que nuestro yo se conforma para entender qué es libertad y qué no. Y no es que nadie pueda vivir sin alianzas ni intereses, es que nuestra esencia es de seres dialógicos, es decir, en relación. Somos impensables al margen de toda atadura, como hoy en día se piensa (sin saberlo). El yo y mi circunstancia orteguiano es certero, a mi juicio.

La cita es buena.