martes, 2 de octubre de 2007

Convención y genio

Leo en Newsweek un artículo sobre niños “raros”, dificultades de adaptación y diagnósticos en desordenes de comportamiento. La multiplicación de enfermedades, disfunciones, etiquetas, etecétera, es para los padres muchas veces una losa y habrá que ver si bueno para la criatura. Uno duda si será cuestión de sano progreso en pedagogía y medicina, exceso de celo fruto de esa moral de lo saludable tan típica estos lustros o una infancia-juventud posmoderna desquiciada. O todo batido en coctelera y servido on the rocks.

Yo, como sea, me acuerdo de una película documental vista el pasado agosto. En la joya llamada Rythm is it! (Esto es ritmo, en el siglo español), Simon Rattle, director de la Filarmónica de Berlín explica que él era raro en el instituto, pero que la gente verdaderamente interesante lo es, porque el chico popular del curso lo suele ser porque es el que más conecta con los demás, pero por lo convencional. Ese, el chico popular, en efecto, raramente llega a director de orquesta, y así.

En ese mismo número de la revista, habla de las carencias de sueño de los jóvenes. Y de que dormir mucho de niño mejora la capacidad de aprendizaje y de trabajo. Y yo que culpaba a las once o doce horas que dormíamos de niños por el hecho de que ahora cueste taaaaanto levantarse. En fin, lo de ser el padre de vitrina (el hecho de tener que serlo ya es síntoma... de algo) es cada vez más inalcanzable.

Mientras, escucho en la BBC Radio 3 el tema musical de El golpe. Y me siento tan globalizado y snob...

3 comentarios:

Terzio dijo...

Los niños en consulta de psicólogo de ahora, antes eran niños traviesos, difíciles o imposibles, y me parece que era más sano.

¿Globalizado y snob con el ragtime de "El golpe", por qué?

+T.

Agus Alonso-G. dijo...

Porque escucho BBC Radio y leo el Newsweek.

Terzio dijo...

Hombre, en la España que escucha o al Federico o al Gabilondo, beatus ille que escucha la BBC (como en los años 30 y 40...etc).

Yo sólo conecto RadioClásica (y un poco RadioMaría, para mortificarme con hard-katolikazo).

+T.