jueves, 11 de octubre de 2007

Al morir don Quijote

Acabando la Segunda Parte, decidí aprovechar para leerme el libro de Trapiello, que llevaba esperándome en la estantería -al menos- año y medio. Está muy bien escrito, y no creo que hubiera nadie más indicado que él para hacerlo, dado su amor al Quijote y a lo cervantino. La trama es interesante, te coge; el estilo es cervantino (bis), pero del siglo hoy -Javier Marías diría que es rancio, claro-; el desarrollo de los personajes entrañable; las reflexiones en su boca oportunas. Me temo que a partir de ahora me costará diferenciar entre lo que sucedía en el Quijote y lo que sucede en esta arriesgada pero exitosa continuación. Y ese es el mejor piropo que se puede lanzar al libro de Trapiello, supongo.

Me embarco ahora en el Diario de un escritor de Dovtoieski, para reseñar en Aceprensa.

1 comentario:

Terzio dijo...

Mejor en la estantería.

O regalarlo a un pseudo: A mí me lo regalaron, le cambié el papel y lo re-regalé, (more hobbitense).

+T.