sábado, 29 de septiembre de 2007

Sábado, sabadete

Misa en la basílica de Atocha, donde aún se percibe el aura infantil (por lo de la Infanta Irene). Desayuno en Menendez Pelayo con Fran. Visita al museo del Prado. Objetivo: la exposición temporal "Patinir y la invención del paisaje", que acaba la semana que viene. Interesante, desde luego.

Antes de volver a casa, intento de sufrir síndrome de Stendhal en las salas de Velázquez. Y casi. Genio absoluto.

Me conjuro a colarme en el museo como ladrón de guante blanco una noche, para observar en solitario, rodeado de silencio, su Cristo. He mirado a la cámara de videovigilancia con cara de "vigiladme bien porque esta es la escena de la película en la que el criminal inspecciona el tragaluz".

Me maravilla esa mezcla que suelen hacer muchos grandes entre lo culto y lo popular. El Baco de cuerpo marmóreo junto a cuyo hombro asoman las caras papanáticas de los beodos, tan hispanos. El tema clásico que une a Mercurio y Vulcano con la cara de pasmao del trabajador del metal que desde la derecha alucina: "tío, cabrona tu mujer".

4 comentarios:

Terzio dijo...

Te perdono lo de la cámarita ante el Xtº de Velázquez. Y no me gusta Patinir: Pinta paisajes grandes y Santos chicos.

Sed autem, te he galardonado: Pasa por mi blog EX ORBE para recoger el dipoloma.

+T.

Renton dijo...

Yo no te he galardonado con nada, pero pásate por mi blog igualmente qué C*...

:]

Agus Alonso-G. dijo...

Gracias, Terzio, aunque yo sea de esos blogs vecinos que no corresponden a tu fecundidad escritora-comentarista. ;)

Renton, me pregunto cómo llegaste hasta aquí. Me hizo gracia tu carta al Bloq+Mayús.

Terzio dijo...

Renton, me parece, te ha llegado desde mí: Se puso impío y le dí cañazo.

No lo trates mal, a ver si pian piano se convierte.

Preghiamo!

+T.