lunes, 24 de septiembre de 2007

La noche en blanco

“Seguro que mucha de esa gente que abarrota los museos esta noche no ha pisado ninguno en todo el año, somos algo borregos”. Lo dice un tal Eduardo, de 23 años, en el suplemento Madrid de ABC, en referencia a la Noche en Blanco. Y para que nadie me tenga por viejo cascarrabias, antimoderno, con gusto por las diatribas, enemigo del progreso, etc., etc., diré que los creadores de la iniciativa han logrado lo que se proponían, que la gente se acerque a la expresión artística. Lo cual es bueno. Es semejante al día o la semana de las Letras en el cole.

Sin embargo, como dice Eduardo, la cosa no deja en muy buen lugar a la masa de borregos que no dudan en aguardar horas de cola para entrar en el Museo del Prado cuando ayer mismo por la mañana -también gratis por ser domingo- habrían podido disfrutar de la pinacoteca sin agobios y con menos cola para entrar. La iniciativa, si hubiera sido pensada con afán sarcástico -“ya veréis, vulgo, os voy a hacer ir como bobos en masa a consumir... humanidades”-, no habría sido más irónica. El colmo del dominio de la masa sería lograr esas colas en las iglesias, eso sí, de gente increyente... y un martes.

2 comentarios:

Terzio dijo...

Lo peor es la impresión que da del "panem et circenses" versión postmoderna...y que está mucho más cerca de la intencionalidad pseudo-cultural del zperío en particular y la siniestra post-marxista en general.

+T.

batiscafo dijo...

Estoy de acuerdo. En Sevilla también se organizó, el viernes pasado.

Fui con unas amigas. Estuvimos un rato en la cola del Arqueológico pretendiendo entrar en un concierto con aforo para 40 personas. Rotundo fracaso.

Se supone que el Ayuntamiento ponía microbuses para trasladarse de un museo a otro, pero en realidad eran "fragonetas" de a 7.

Caminamos hasta el Museo de Carruajes para ver un corto que resultó lamentable. Vimos los carruajes y acabamos dedicándonos a la cultura gastronómica, con unas tapas y una cerveza de compensación que era lo mejor que se podía hacer a esas horas.