viernes, 28 de septiembre de 2007

Inescrutables

Que la secularización como hecho sociológico vaya íntimamente ligado al ateísmo no significa que todos sus frutos sean abrojos.

9 comentarios:

Ángel dijo...

No siempre al ateísmo. Muchas veces, a un anticlericalismo que no es necesario sinónimo ni consecuencia del ateísmo.

Terzio dijo...

Ehmm??

Quieres decir, claro, que también engendra víboras, escorpiomes, zps, epc, etc. etc. etc.

¿No?

+T.

Agus Alonso-G. dijo...

Quiero decir, eso, que los caminos de Dios son inescrutables.

Y para decir esto no me he puesto la barba de profeta que guardo en el arcón. No esta vez.

Terzio dijo...

¿Sabrás algo sobre algún converso?

(Cuando te pongas la barba, avisa para ir a verte).

(O manda foto).

+T.

Agus Alonso-G. dijo...

¿Que si sabré...? No entiendo.

Lo que quiero decir es que son a veces los enemigos de la Iglesia los que acaban logrando objetivos que redundan en un bien directo para la misma. Así, un decir, el despojo de los estados Vaticanos, o la aconfesionalidad de los estados. Privilegios (por simplificar) que hacían daño a lo que la Iglesia es y debe ser.

Y eso es lo curioso, que tengan que ser extraños quienes en ocasiones lleven a cabo malintencionadamente lo que termina siendo una purificación que los miembros de la Iglesia no sabemos o queremos hacer.

Terzio dijo...

Eso díselo al BtºPio Nono, pobrecito, con lo que pasó entre Saboyas, Mazzinis y Garibaldis.

Que al final la tortura haga Mártires, no le quita malicia a los perseguidores, ni disculpa su pecado.

(Lo del "converso" es que me figuré que tenías noticia de algún sociata converso y confeso...o algo así; ya ves como siempre espero mejorías..improbables? Sorry).

+T.

batiscafo dijo...

Pues sí, simplificando enormemente cabe afirmar que "de aquellos polvos, estos lodos".

Lo de la pérdida de los Estados Vaticanos, último capítulo del poder temporal de los papas, fue de lo mejor que nos ha pasado en la Iglesia, aunque haya que tener en cuenta el contexto histórico, etc., etc.

A partir de ese momento, todo ha ido a mejor y la autoridad moral del Papa hoy día es indiscutible, sin mezcolanzas de intrigas palaciegas.

Demasiados problemas nos han traído los papas-príncipe a lo largo de la Historia. A Dios lo que es de Dios y al césar lo que es del césar.

De todas formas,lo que queda patente es que el Espíritu Santo gobierna la Iglesia y acaba sacando de los males bienes, que para eso es Dios. Ahora bien, si le estorbáramos menos...

Agus Alonso-G. dijo...

Hombre, sociatas buenos los habrá a patadas.

Terzio dijo...

Eso, eso: A patadas, a patadas!!!

¡¡¡Sus y a ellos!!!

+T.