jueves, 19 de julio de 2007

(de) Volver

Hubiera querido que mi retorno al blog fuera con una sucinta pero enjundiosa crónica de la surrealista experiencia del examen teórico de acceso a TVE (mañana salen las notas y ¡hay nervios!) o el comienzo de una lista comentada sobre mis lecturas del curso que termina. Pero la pereza ha hecho retrasar la vuelta. Como siempre, ha tenido que ser la víscera, el calentón, el cabreo furioso o la reacción ante la realidad política, quienes me devuelvan a mi second life.

Por un lado, hoy Maruja Torres arremete contra la Iglesia. Católica, por supuesto. A cuenta del arreglo extrajudicial por los abusos a menores de la archidiócesis californiana de LA. Lo que no cuenta (ni ella ni el NYT, Boston Globe, LA Times, Newsweek, etc., etc., etc., etc.) es que el problema no es de sacerdotes pederastas sino de sacerdotes homosexuales, como deja más que claro el informe exhaustivo que ordenó la Conferencia Episcopal Estadounidense tras el escándalo masivo de 2002 (Este Aceprensa lo explica, para quien no tenga acceso, basta saber el dato de que el 81% de los casos fue abuso sexual de sacerdote a varón).

Es evidente que la gestión de parte de la jerarquía (ahí está la dimisión del obispo de Boston cuando lo de 2002 y la petición de perdón pública de Mahony, de LA, el domingo) fue penosa. Pero fue penosa, básicamente, porque durante décadas cedieron al ambiente de permisividad sexual y no atajaron el problema de los seminarios, alguno de los cuales debía ser poco menos que una Rue 13 del Percebe en versión desenfreno. Como escribo en un artículo que hoy publicaremos en la web de Aceprensa, lo alucinante es que luego critiquen a la Iglesia porque -como en 2005- publica un documento diciendo que hay que cuidar la formación afectiva de los candidatos al sacerdocio y que un homosexual no es idóneo.

Por otra parte, a mi juicio Rudy Giuliani sigue ahondando su tumba como candidato a las primarias republicanas. Si, como dice esta comentarista del NYTimes ser indubitablemente "pro-choice es una mala choice para los demócratas”, ni te cuento en el caso de los republicanos. Sobre esto, os recomiendo este artículo -mío, je-.

Por lo demás, la lista de lecturas la dejo para los próximos días. Y me he vuelto a explayar demasiado.

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