miércoles, 20 de junio de 2007

Mundanal ruïdo

No ha sido una elección consciente lo de no escribir durante una semana en el blog. Se mezclan el ajetreo de mil historias de importancia, la apatía, la necesidad de liberarme de servidumbres rutinarias, y el remordimiento de conciencia que me dio la cita de Trapiello que transcribí el otro día a mi colección, en la que enfrenta dos modelos de entender la cultura: como moda (y cita una noticia del periódico sobre la disputa entre los herederos de un pintor contemporáneo y una diseñadora que ha usado motivos de este para su ropa) y como algo al margen de la corriente impetuosa del momento, en el silencio… Se refiere a Jiménez Lozano en ese pasaje.

Así yo, que no paro de devorar prensa, televisión, radio, semanarios, información nacional, internacional, deportiva (¡Hala Madrid!), cultural, busque quizá un acto de rebeldía ante el sojuzgamiento al que esta cultura de la inmediatez pretende someterme.

Anoto que terminé el bodrio danbrowniano y la interesante Sábado de McEwan. Voy aspirando poco a poco los sermones newmanianos, he empezado La hermandad de la Sábana Santa (qué pereza). Pero no hay demasiado tiempo para leer. He empezado a prepararme las oposiciones para conseguir un puesto en TVE, que seguramente sean en julio.

2 comentarios:

batiscafo dijo...

Pues a por ellas, que esas oposiciones llevan tu nombre. Ahí, amigo, sí tendrás que someterte a servidumbres rutinarias. ¡Codos!

Ummm...¿impresiones del bodrio?
¿Y esa cita de Trapiello está en "La cosa en sí" o en otro libro o artículo? Me lo estoy leyendo pero aún no he llegado a ese punto.

Anónimo dijo...

Ve a por The Child in Time, de Ian McEwan también... Es un morbazo leer cuando uno debería estar estudiando