martes, 12 de junio de 2007

La venda antes de la herida

El pasado fin de semana ha sido literariamente voraginoso. Me zampé Martin Eden, de Jack London, una novela de corte autobiográfico que narra la historia de un joven que pasa de marinero a escritor de éxito; y di forma a dos ideas de novela, una corta y la otra un proyecto de parodia de los libros de tipo mistérico-danbrowniano.

Por ello -hacía falta este prólogo para evitar los tomates- estuve ayer en La Casa del Libro, con la intención de hacerme con alguno de esos insufribles tochos, para trabajármelos y conocer el percal. Lo más triste no es que -lo confieso- comprase El Código da Vinci o La hermandad de la Sábana Santa (eso sí, en versión bolsillo), sino que mientras lo hacía tenía que contener dedos y lágrimas al dejar de lado un sinfin de autores de buen ver que pasaron delante de mis ojos: Coetzee, Dostoievski, Amis, Bernanos, Pamuk... Finalmente, no pude resistir la tentación y me llevé Sábado, de Ian McEwan, al que tenía ganas de leer.

Gajes del oficio.

3 comentarios:

pseudópodo dijo...

Pero hombre, Agus, para eso está el eMule: yo me he bajado El código da Vinci y The God delusion. Soy muy patidario de los derechos de autor, pero tengo mis principios...Claro que ni gratis he conseguido leer a Dan Brown. Vaya penitencia que te has echado encima :-)

Anónimo dijo...

Te recomiendo un ungüento para que te pongas entre la venda y la herida:

Mercado de Espejismos - Felipe Benítez Reyes

Gaviota dijo...

Suele suceder ese tipo de situaciones; que cuando ves dos a tres libros buenos que les traes ganas de leer, te mercas el que te habla aunque tardes en zamparlo de una a dos semanas. C=