lunes, 21 de mayo de 2007

Lecturas

Leer, leer, y leer sin parar. El hábito de la lectura es algo mucho más profundo que esa imagen paupérrima de quien ofrece leer como entretenimiento, para los ratos libres, cuando -como dice Pennac- el tiempo para leer "es como el tiempo para amar", tiempo "robado al deber de vivir".

Hay quien pasa horas en el Messenger, horas y horas, y horas muertas. Más horas. Y no es capaz de coger un buen libro para descubrir que el diálogo que entabla con ese autor, con esa historia, es mucho más interesante que la sarta de tópicos, de qtles que el mejor amigo pueda ofrecer después de horas de mesenjereo. Si al menos hubiera una cerveza por medio, o la oferta de una mirada. Pero ni eso.

Leer tiene algo de aceleración, y uno va tomándoselo cada vez más con voracidad. Aunque va por temporadas. Hay momentos incluso en que se puede entender a quienes creen que la literatura basta para redimirse, por sí misma, como si su grandeza no estuviera en su capacidad de espejar. Y de sugerir. Y se envidia a quienes, si existen, llevan una vida de tipo eremítico dedicada a leer y escribir, escribir y leer. Y de cuando en cuando, compartir la interioridad con buenos amigos.

Siento un hambre de leer, un poco por erudición y un poco por conocer a todos esos autores que nos han precedido, por instalarme en el diálogo que ellos a su vez "solo" prolongaron. He leído estos días Los cuadernos de letra pequeña de Jiménez Lozano; y Moira, de Julien Green. Leo ahora Bajo el sol de Satanás, de Bernanos. Y de aquí a verano me impongo el deber y el placer de terminar el Quijote, Ensayo sobre la ceguera -de Saramago-, y Sermones parroquiales (I), de Newman, recién editados por Encuentro. En verano... muchos planes de lectura. Y el miedo de enfrascarnos en la literatura por ser generalmente más interesante que la compañía del común de los mortales, incluso de la de uno mismo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

He leído todas las entradas de la portada y ha sido muy grato encontrarte, te añado a mi lista de favoritos.

Un saludo.

Agus dijo...

Inclinación de cabeza, anónimo :)