jueves, 24 de mayo de 2007

Gachurrupete

Crear un nuevo lenguaje. Esa parece ser la única solución para evitar la perversión que de él hace el relativismo radical.

Esta gente lo odia. Cómo se sentirán las palabras cuando entienden que no son usadas para decir “el nombre exacto de las cosas” sino para fines ideológicos. Como informa ABC -que curiosamente ha olvidado colgar ese artículo en la web- en la presentación de un libro sobre retratos de las familias españolas del siglo XXI, según Rosa Regás, la familia es “un grupo de seres humanos que deciden vivir juntos” e incluso para los editores del libro existen en España “tres millones de familias unipersonales” (sic). Uno va a ejercer de filólogo en su más exacta etimología, para preservar la unión entre significado y significante de “familia”, y decido que ya no formo parte de una familia, sino de un gachurrupete. Puesto que existe el derecho de autodeterminación, en esto del lenguaje me autodetermino, para independizarme de estos patológicos maltratadores de léxico. Así que a partir de ahora declaro que yo, como familia unipersonal, en mi faceta de hijo y hermano formo parte de un gachurrupete. En mi diccionario particular, familia significará “expresión gelatinosa y moldeable utilizada ad casum por ideólogos para justificar socialmente comportamientos afectivos”.

Esta gente del cansino lobby gay y sus aplaudidores, que ya de plastas y sectarios se parecen a esos tíos supuestamente felicísimos que no dejan de repetir a todo el mundo lo felicísimos que son, quizá para convencerse más que convencernos, esta gente, digo, tiene algo de totalitario, tratando de definir a la fuerza, en dos patadas, con una ley, con un cambio en el DRAE, una institución como la familia. Les han hecho creer -adanistas- que el lenguaje no es algo que se modela con los siglos, con la tradición, con la sabiduría popular. Con el sentido común, esa intuición metafísica que todos poseemos de partida.

Todo esto sería para reír si no fuese para descojonarse.

1 comentario:

Anónimo dijo...

lo que me duele son los 47.000€ que se ha gastado el ministerio en hacer palmitas a unos pocos...¿no tienen nigún proyecto más útil en que gastar esos cerca de 8 milones de pelas?