viernes, 11 de mayo de 2007

Cómo la verdad suena

“Don Santiago me explicó algunas cosas que no entendí del todo; sin embargo, debían ser verdad porque a verdad sonaban”, dice Pascual Duarte desde su prisión sobre el cura que le confiesa. Esa frase tan vivaracha, tan aparentemente necia, de matices que supongo repelentes para los empiristas que lo son hasta sin saberlo, sugiere implicaciones profundas.

El otro día, Bertrand, un austriaco afincado en Canadá desde hace años, me decía que le explicará eso de que “hay tres Personas pero un solo Dios” y lo de que hay “dos naturalezas en una Persona”. Así, a palo seco. Uno puso un gesto como de Gary Cooper en El manantial para en seguida tornarse hacia lo Cary Grant en Arsénico por compasión (decir Mr.Bean en Bean no es lo mismo, seamos serios, o eso dice mi vanidad). Me hizo un gran bien, porque sirvió para darle vueltas a lo que es el centro del dogma católico, el mío.

Como dogma de fe que es, es irracional. Lo cual no significa que no sea razonable. Comenzábamos hablando desde ese punto de partida y -supongo que gracias también al poder teológico del vino que me había embaulado previamente- el diálogo (más bien monólogo, para ser honrado) nos llevó a analogías jugosas entre la Trinidad y el ser humano salido de sus “manos”: el amor de filiación, el de paternidad/maternidad, el amor que engendra a una Persona, como el amor humano, y como la entrega de la Eucaristía que da frutos de apostolado... La fe es desde luego irracional, pero razonable. Es lo más razonable. Y, lo he dicho aquí, más poética y hermosa -más verdad- que cualquier invento humano.

“Debían ser verdad porque a verdad sonaban”.

13 comentarios:

Terzio dijo...

Catapúm!

Lo de que la fe es irracional, es una enormidad-idad-idad.

Y sé lo que quieres decir, que es aquello de Pascal : "Le coeur a ses raisons que la raison ne connaît" (y es que te estás volviendo ultimamente port-royalista, o algo así); pero decir fe "irracional" es una impropiedad.

Item más, porque dice el salmo: "No seais irracionales como caballos y mulos..." Sal 31,9.

Pués eso. (Si además copeabas con tintorro, las "teologías" serían proporcionadas, me temo).

+T.

Agus dijo...

La fe es irracional porque no se conoce por la razón. Si fuese racional, no sería fe. Otra cosa es que utilices la palabra irracional en un sentido menos exacto del que yo lo uso. a la fe no se accede por la razón, aunque sea razonable y aunque la profundización racional pueda -debe- llevar a las puertas de la fe. Esta es una revelación.

No sé a qué tanto escándalo. No hay impropiedad.

Terzio dijo...

Querido heretiquillo mío, no es escándalo, sino corrección para que no remates peor. Que la fe esté por encima de la razón y que, como virtud sobrenatural, exceda la naturaleza de la razón intelectiva, no quiere decir que sea irracional, ni mucho menos.

Busca en el Vaticano I, y encontrarás todo un capítulo sobre este tema, con sus cánones de anatematismos y todo (Dz. 1797 ss. y 1810 ss.)

+T.

P.s. Sobra declarar cordialidad de compadre, de la que no dudarás, presumo.

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Agus dijo...

Por supuesto que presumo la cordialidad y que me lleven la contraria no me enfada. Faltaría más.

Acabo de leerme los capítulos 3 y 4 de la Dei Filius: "Sobre la fe", y "Sobre la fe y la razón". Y me reafirmo.

Veo que no te gusta que se hable en metáforas y poéticamente de teología, se ve que le tienes alergia. Pero si coges mi frase: "La fe es irracional, pero razonable" verás que es una paradoja, porque se podría entender como que "la fe es irracional, pero es racional". El adjetivo irracional no lo uso en su acepción de "contrario a la razón". Sin embargo, quiero aprovecharme de las grandes posibilidades del lenguaje para expresar exactamente lo mismo que dice la Dei Filius, esto es:

Que "esta fe, que es «principio de la salvación humana» (15), es una virtud sobrenatural, por medio de la cual, con la inspiración y ayuda de la gracia de Dios, creemos como verdadero aquello que Él ha revelado, no porque percibamos su verdad intrínseca por la luz natural de la razón, sino por la autoridad de Dios mismo que revela y no puede engañar ni ser engañado" y que "si bien el asentimiento de la fe no es de manera alguna un movimiento ciego de la mente, nadie puede, sin embargo, «aceptar la predicación evangélica» como es necesario para alcanzar la salvación, «sin la inspiración y la iluminación del Espíritu Santo, quien da a todos la facilidad para aceptar y creer en la verdad»" (cap.3)

Y que -capítulo 4- "hay un doble orden de conocimiento, distinto no sólo por su principio, sino también por su objeto. Por su principio, porque en uno conocemos mediante la razón natural y en el otro mediante la fe divina; y por su objeto, porque además de aquello que puede ser alcanzado por la razón natural, son propuestos a nuestra fe misterios escondidos por Dios, los cuales sólo pueden ser conocidos mediante la revelación divina". Etsi "la razón, cuando iluminada por la fe busca persistente, piadosa y sobriamente, alcanza por don de Dios cierto entendimiento, y muy provechoso, de los misterios, sea por analogía con lo que conoce naturalmente, sea por la conexión de esos misterios entre sí y con el fin último del hombre. Sin embargo, la razón nunca es capaz de penetrar esos misterios en la manera como penetra aquellas verdades que forman su objeto propio; ya que los divinos misterios, por su misma naturaleza, sobrepasan tanto el entendimiento de las creaturas que, incluso cuando una revelación es dada y aceptada por la fe, permanecen estos cubiertos por el velo de esa misma fe y envueltos de cierta oscuridad, mientras en esta vida mortal «vivimos lejos del Señor, pues caminamos en la fe y no en la visión» (2 Cor 5,6)".

Y sin embargo "la fe y la razón no sólo no pueden nunca disentir entre sí, sino que además se prestan mutua ayuda, ya que, mientras por un lado la recta razón demuestra los fundamentos de la fe e, iluminada por su luz, desarrolla la ciencia de las realidades divinas; por otro lado la fe libera a la razón de errores y la protege y provee con conocimientos de diverso tipo". Esto es, es razonable en el sentido que yo le quiero dar.

Entiendo, Terzio, tu puntillismo, pero de herejía nada. Gracias a Dios hay maneras diferentes de expresar las verdades teológicas. El núcleo de lo que dije me parece, por lo tanto, claramente ajustado a fe y a razón. A verdad.

Terzio dijo...

Menos mal que no naciste en época de controversias doctrinales, porque hubieras salido un excelente Saint Cyran, por lo menos.

Reconoces, pero mantienes lo dicho, como un capitán de los Tercios de Flandes.

Yo te daría con gusto tormento en el potro, a ver, a ver...hasta dónde.

Pero ni te dejarías ni me dejarían!

De todas formas, con la teología sólo cabe la poesía mística...y no toda. Su discurso debe esclarecer, no resultar paradójico.

+T.

Agus dijo...

La paradoja, como Chesterton ha demostrado quizá en el mayor grado, puede ser en ocasiones profundamente esclarecedora. Más que algunos tratados y explicaciones teológicas. Y creo que decir que la fe es irracional, pero razonable, lo más razonable, contiene una verdad profundísima. Explica en una frase feliz las relaciones entre fe, razón y dogma.

Port-royalista, San Cyran... En qué alto grado valoras mi supuesta herejía. Hombre, reconozco que un pelín erasmista sí que soy a veces.

Terzio dijo...

¿Ves, ves...?

Ay, ay!!

Pero contumaz!

Durante toda la controversia jansenista, ellos insistían que bien, que las proposiciones condenadas, vale!...pero que tales proposiciones extractadas no estaban en el Augustinus...y así.

Total, que no te convences, ¿no?

P.s. Tampoco: "erasmista", tampoco, please.

+T.

batiscafo dijo...

¿Y si cambiamos el prefijo y consideramos la fe como un conocimiento "suprarracional"? Entiendo que se viene abajo el juego de palabras, pero quizá el resultado se ajuste más a la realidad.

Es cierto que en el DRAE se define irracional como "contrario a la razón o fuera de ella", con lo que cabe esa segunda opción, pero también da lugar a equívocos puesto que errores teológicos por considerar la fe irracional, haberlos haylos (en un extremo el protestantismo y en el otro el agnosticismo, entre otros).

Agus dijo...

Es que no hay que cambiar el significado de las palabras porque Terzio no quiera admitir uno de los de "irracional" porque le recuerda a controversias jansenistas.

batiscafo dijo...

No me mueve un ánimo mediador o conciliador entre vosotros dos :-).

Intervengo porque, aun entendiendo el juego de palabras que quieres hacer, encuentro poco afortunado hablar de fe irracional -no sólo por la posibilidad de caer en el jansenismo sino en otros muchos errores teológicos: fideísmo, cientifismo, agnosticismo, materialismo, como ya he dicho antes.

Sí me parece afortunada, en cambio, la idea de la fe razonable de Pascal e incluso de la fe razonante, como decía JPII.

Terzio dijo...

Es que lo del jansenismo es apasionante; y como tú me das pretexto, meto palo en candela, querido irracional-razonante-paradójico-teologizante Agus.

Además, me gusta torturar (no por vicio, sino por atavismo de inqusición).
^~^

+T.

Agus dijo...

Meditado el tema y leídas unas palabras de Ratzinger en un librito llamado El cristianismo en la crisis de Europa, acepto que quizá "irracional" no es la palabra más exacta puesto que puede ser entendida como algo "contrario a la razón".

Así que, en mis trece sobre lo que quería expresar, diré que la fe es arracional pero razonable.

Terzio dijo...

Quizá tengas ab-solución!

Pero no sé si dártela con penitencia (aunque si me lees, ya vas penitenciado un petit peu).

+T.