martes, 17 de abril de 2007

Culpa y libertad

Es claro que liberación es un concepto acabado y total, la liberación de la que se habla es siempre con respecto a todo nomos moral o legal, no a esta o la otra norma. Todo nomos no puede ser ya experimentado ni sentido, incluso psicológicamente, sino como losa de sepulcro; no puede aparecer sino como represión y autoritarismo, y nadie debe tener ni la sombra de conciencia de culpa, en ningún ámbito de la realidad, cuando se lo vulnera. No debe haber, y no hay nomos, sencillamente" (José Jiménez Lozano, Advenimientos, Ed.PreTextos)

Lo cual me llevó inmediata y mentalmente a esta otra cita de Joseph Ratzinger:

Creo que el núcleo de la crisis espiritual de nuestro tiempo tiene sus raíces en el oscurecerse de la gracia del perdón. Pero notemos antes el aspecto positivo del presente: la dimensión moral comienza nuevamente, poco a poco a ser tenida en consideración. Se reconoce, es más, ha llegado a ser algo evidente, que todo progreso técnico es discutible y en última instancia destructivo, si no le corresponde un crecimiento moral. Se reconoce que no haya verdadera reforma del hombre y de la humanidad sin una renovación moral. Pero la moralidad se queda finalmente sin energías, pues los parámetros se esconden en una niebla densa de discusiones. El hombre no puede soportar la moral pura y simple, no puede vivir de ella: ella se convierte para él en una ‘ley’, que provoca el deseo de contradecirla y genera el pecado. Por eso, cuando el perdón, el verdadero perdón pleno de eficacia no es reconocido y no se cree en él, la moral ha de ser marcada de modo tal que las condiciones de pecado para cada hombre no puedan producirse. Genéricamente es posible afirmar que la actual discusión sobre la moral tiende a liberar a los hombres de la culpa, haciendo que no se presenten nunca las condiciones de dicha posibilidad. Viene a la mente la frase mordaz de Pascal: ‘Ecce patres, qui tollunt pecata mundi’. Según estos ‘moralistas’, ya no existe la culpa" (J.Ratzinger, "Reforma desde los orígenes", en Ser cristiano en la era neopagana, Ed.Encuentro)

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