lunes, 19 de marzo de 2007

Extremismos

Y yo estoy aquí, con las pantuflas del gusto por las cosas que permanecen, la mantita de las preocupaciones cotidianas y la música del trabajo tenaz pero discreto. Para que dentro de unos años alguien haga crítica textual y diga: mientras el país se precipitaba en la crispación política y social, él prefirió huir a su torre de marfil y excusarse del compromiso ideológico escribiendo sobre chorradas ajenas al partidismo.

Qué ensordecedor todo.

1 comentario:

batiscafo dijo...

¡Muy sustanciosa la entrada y su título!Aunque parezca inocente, esta postura no deja de ser transgresora, rebelde, extremista, y muy necesaria en los tiempos que corren.