domingo, 7 de enero de 2007

Construir el futuro

No quiero dejar de hacer una llamada a los interesantes textos que Pseudópodo nos trae estos días sobre ateos occidentales (valga la redundancia, je, je) que defienden la religión. En respuesta a su cuestionamiento acerca de si es una tendencia de fondo... Yo sí lo creo. Es decir, creo que la necesidad de resolver el misterio que llena la vida humana debe ser resuelta con una religión o con un sucedáneo. Estos ateos declarados no serán capaces de reconocer que la visión empírica de la vida es una visión mutilada, que se carga lo mejor de ella (las cosas que más importan son inexplicables con datos empíricos). Pero ven los resultados de la modernidad y tiemblan porque sentido común y sensatez no les falta. (Resultado, dicho sea, de sus sistemas de pensamiento).

Me encantaría poder escribir algo de cierta extensión dirigido al cristiano posmoderno. Esto es, al cristiano que esta en esta época posmoderna que, aun no queriéndole, le conforma la mirada. Se llamaría algo así como "La lucha contra el antihéroe", y tendría referencias al cine de Clint Eastwood (como paradigma de nuestra época), de Woody Allen y Scorsese... Y a Frodo, aunque suene tópico, modelo del héroe que los nuevos tiempos necesitan. Y a Dostoievski, y, claro, Chesterton. Un intento de confrontación -palabra clave- con nuestro tiempo en clave cristiana. La pregunta que podría iniciar el discurso podría ser: ¿Ser cristiano es ser un pringao o es ser un elegido? Y, claro, ofrecería mis argumentos en defensa de esta segunda tesis.

Podría haber epígrafes con títulos como: "Ser progresista: el último esnobismo", "Dios no es conservador", "Cristianos a la ofensiva", "Con todo el corazón", "Hablemos de esclavitudes", "O engorda o es pecado", "Lo peor ya ha pasado", "El cristianismo cobarde", "La demogradación", "La mujer, protagonista", "Una época que termina", "No te dije que sería fácil". Y "Con perdón", una respuesta al nihilismo que inspira toda una cultura cuyo paradigma es el título de aquella película de Eastwood, Sin perdón (Unforgivable)... Serían ideas especialmente dirigidas a mis compañeros de generación y a quienes vienen detrás.

Os ofrezco dos frases como lema, una de Ratzinger, y otra de Von Balthasar, respectivamente:

Lo que no encuentra ningún obstáculo es porque ni siquiera roza las necesidades urgentes de una época"

No se trata de hacerse el valiente con fanfarronería, sino de tener verdadero valor cristiano para exponerse”

Perdonadme si sueno mesiánico. Pero es lo que toca. Efectivamente un período se está construyendo ahora -esa corriente todavía minoritarísima- mientras se cierra otro (así lo señala la actual crisis de fin de época), y tenemos que arrimar el hombro para construir los cimientos.

1 comentario:

pseudópodo dijo...

Yo también creo que sí es una tendencia de fondo en el sentido que tú le das aquí, pero a lo que me refería más bien era a si estos intelectuales van a hacer escuela y, por inverosímil que nos parezca en España, se va a extender su actitud respetuosa con la religión y crítica (al menos parcialmente) con la modernidad.

Creo que a largo plazo sí, pero aquí nos llegará con veinte años de retraso...