lunes, 8 de enero de 2007

Amanecer

Anduve ayer viendo Amanecer, película muda de Murnau, de 1927. En su momento debió de ser bastante impactante, así lo señalan los sabedores. Y así lo parece, dada la innovación técnica que hay en el uso de la cámara, especialmente en algunos travellings míticos, y la estilización expresionista en el uso de la luz (es decir: contrastes fuertes que dan mucha expresividad). También las actuaciones, especialmente de la protagonista (ganó el Oscar), van mucho más allá de la gesticulación histriónica propia de los orígenes del cine. Y la escenografía está muy trabajada.

No me gustó el sentimentalismo que chorrea la manera de contar la historia. Ésta nos presenta básicamente a un matrimonio de granjeros, cuyo progenitor B (es decir, el varón) se la pega al progenitor A (es decir, la mamá) con una pelandrusca de la ciudad ("woman from the city", dicen los rótulos). Cuando el progenitor B va a tirar al lago al progenitor A persuadido por los argumentos (por decirlo así) de la pelandrusca, se arrepiente y decide no hacerlo. Es entonces cuando comienza la reconquista de su amada.

Yo no sé cuántos besos se dan en la peli, bastante sensual para la época, pero es una muestra de lo esquemática que es. Los granjeros, más que tales parecen niñatos pijos en su manera de renovar el amor: una visita al peluquero para hacerse una foto de estudio (en la que se morrean), un bollito en una cafetería, un paseo por el parque de atracciones, y un baile. No sé si esa concepción tiene más que ver con la condición homosexual de Murnau o con la impronta cursi que el Hollywood más comercial le pone a todo lo que toca, desde Griffith a Tom&Meg, pasando por la cumbre del merengue disfrazado de amor que es Titanic.

Sin embargo, a una película de los comienzos, donde las principales virtudes suele ser la creación de una técnica, le perdona uno esos defectos. La peli, por lo demás, mantiene el aire de todo el cine expresionista alemán que el mismo Murnau contribuyó a construir. Hay además una mezcla brillante de drama y comedia a ratos. E incluso, dentro del esquematismo, se aprecia ese interés por mostrar el remordimiento del granjero y su transformación.

2 comentarios:

Francis dijo...

Igual si apañas el texto y lo metes en Cine 100%... ¿ein?

Terzio dijo...

Es que una película muda del 27 y de Murnau, es así.

Lo que no sabía es que Murnau fuera homo.

Y es que cada vez estoy menos al día.

+T.