lunes, 31 de diciembre de 2007

Año viejo

Leo por obligación profesional Una revolución silenciosa, libro de Jesús Trillo-Figueroa, editado por Libroslibres, sobre las relaciones entre el feminismo y la política, y en especial, el socialismo español. Se me revuelven las entrañas con las aberraciones del feminismo sesentayochista. Con la revolución sexual. Me desgarra el corazón la impaciencia ante el mal que se ha hecho y que se hace: a millones de mujeres, de hombres, de niños... a la humanidad. Esa misma impaciencia que me descompone al leer en el diario El País la distorsión de la realidad que perpetra. En esta ocasión, se trata del acto de ayer en Colón, en defensa de la familia cristiana. Bien que determinados discursos prestos a subrayar lo negativo (las escenas del juicio más que las del paraíso, el Inferno es artísticamente más atractivo) dan munición al tergiversador; pero yo estuve ayer allí y la crónica prisaica es embustera, no busca reflejar la realidad. Mi conclusión: más formación, más cultura, mejor preparación. Para mí y para otros. Así, dentro de no mucho, podremos ocupar direcciones de medios, estantes de librerías, carteleras de cine. No para imponer una visión de la realidad, sino para ofrecer una alternativa en la era plural.

Por lo demás: fui allí sin gana alguna. Por mi aversión genética a la masa de este tipo, porque no me gusta el formato, y porque las bajas presiones me tienen irritable. Al llegar, sin embargo, se me alegró el ánimo al ver al pueblo llano, a la familia plural, diversa, serena. Y pensar en que el futuro es de quienes creen en el futuro y se lo entregan a numerosos hijos. Numerosa prole, insisto, a la que hay que transmitir las tradiciones para que las hagan nuevas. Tradiciones religiosas, pero también culturales. Piedad, formación, cultura.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Que se metan el canon

Lo de la izquierda española es, sin lugar a dudas, sonrojante. La sección de arte y ensayo del progresismo oficial (curioso progresismo que atufa al rancio de la Bardem) tiene secuestrada a buena parte del país. ¿Cómo si no explicar el liberticidio y la institucionalización del robo con el canon digital recién aprobado? La Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información vuelve a demostrar que nuestro Gobierno legisla desde el capricho de minorías con el consentimiento de masas pasivas, que le votarán a manta el 9 de marzo. Despotismo blando, lo llamaba Max Weber.

A partir de ahora, cuando compres teléfonos móviles, reproductores MP3 o memorias de USB, entre otros soportes tecnológicos, el Estado te robará para dárselo a los de la SGAE -entre otros-, aunque no escuches canciones de autores que pertenezcan a esa sociedad, aunque no veas sus películas, ni leas sus libros. A uno, que siempre ha considerado inmoral la descarga de películas, le borbota la rabia de la indefensión por este atropello legalizado. Y se promete que, en lo que de él dependa, jamás formará parte de una de esas cuadrillas de forajidos.

Estos son, por cierto, parte de los que espumajean por la aportación voluntaria del contribuyente a la Iglesia católica.

martes, 18 de diciembre de 2007

Carrusel político de actualidad

Hay quien dice que 2008 será el año de China. Olimpiadas de Pekín, sigue el crecimiento económico (y las brutales desigualdades) provocados por su “capitalismo dictatorial de mercado”, etc., etc. Puede. A mi juicio -y al de muchos otros, claro- será el de Estados Unidos (again). Una fecha aparece marcada en el calendario: 4 de noviembre de 2008, primer martes de noviembre, martes electoral en los States. Elecciones presidenciales. Hay quien tiene muy claro que ganarán los demócratas sí o sí. Personalmente, no lo tengo tan claro.

Después de la campaña a las primarias más largas hasta la fecha, muchos esperamos con avidez el 3 de enero. Entonces, votarán los caucus demócrata y republicano de Iowa, que por ser el primer estado tiene una enorme influencia en el resto. En el bando demócrata, Obama amenaza el supuesto liderazgo indiscutible de Hillary. Pero el moreno lo tiene difícil, las cosas como son. En el bando republicano, más incertidumbre.

Hasta la fecha, parece que Giuliani iba a ganar claramente. Nunca lo he querido: tiene lo peor de unos y otros. Lo que menos me gusta del clásico conservadurismo republicano y lo que más odio del clásico progresismo mundial. Apuesto por su derrota. Desde que Ford ganase en los 70 -y entonces era el presidente-, ningún candidato republicano que defienda el “derecho” al aborto ha vencido en las primarias del Viejo Gran Partido. El resto, no termina de convencerme. Pero ha aparecido Mike Huckabee, en claro ascenso en las encuestas.

Aunque una primera impresión -de titulares- nos lo presente como un insigne representante del neoconfesionalismo que amenaza Estados Unidos (fue predicador evangélico durante años, no tiene rebozo en declarar que la fe le “define” o que ve la mano de la Providencia en su vida profesional), las informaciones detalladas sobre su carrera política dejan un perfil mucho más atractivo. El Newsweek de esta semana le dedica un amplio artículo. Simplificando: conservador en lo moral, de toques progresistas en lo social. Se ha manifestado siempre claramente contra el racismo... y contra el aborto y la adopción por homosexuales; es contrario al recorte indiscriminado de impuestos, y en sus diez años como gobernador de la tradicionalmente demócrata Arkansas ha ganado dos re-elecciones con amplios márgenes. Ha dedicado amplios recursos al sistema escolar público; ha creado un programa sanitario para niños pobres que ha servido de modelo a otros estados. Y así. La última noticia que leí es que los home-schoolers de Iowa lo apoyan fervientemente porque puso al frente del Departamento de Educación a un partidario de ese movimiento (leer aquí). Tiene buena pinta.

Dirán: gane quien gane, en lo referente a política internacional, poco cambiará. No lo dudo -aunque espero que sean más inteligentes en su lucha contra el terrorismo-. Pero lo que el presidente de los Estados Unidos defienda en temas como el aborto, la ideología de género o la experimentación con embriones, influirá en nosotros, por supuesto. Y a mí, esos temas me preocupan. Mucho. Son buena parte de la tragedia que hoy consume Occidente.

Constato, para cerrar el travelling político, una progresiva decepción personal con Sarkozy. Es muy poco serio dedicar el tiempo a hacer manitas con una devoradora de hombres mientras se ocupa la presidencia de un país como Francia. Tras las grandes declaraciones de intenciones y los fuegos de artificio, parece que hay menos de lo que prometía (o yo me prometía).

Lo de ZP y el Gobierno actual con la educación no tiene nombre. No sigo para no insultar mucho. Baste señalar el sombrío futuro que no está preparando esta caterva de inútiles. En cuanto a replantearse la ampliación del aborto, ese tema no da hoy en día ni un solo voto. Eso sí, pueden lograr algunos en contra. El mío, para empezar.

viernes, 14 de diciembre de 2007

P.T.A.

Leí en alguna de esas frívolas revistas cinematográficas que el 2008 de celuloide nos saludaría con el estreno de la última de Paul-Thomas Anderson, ese crack que dirigió Magnolia con 28 años. There will be blood se estrenará en España el 8-2-2008. Ojeo someramente la crítica de The New Yorker para relamerme. El consenso parece generalizado: estamos ante una gran película. La guinda es que el papel principal lo interpreta Daniel-Day Lewis.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Perdonen la opulencia

Vuelvo sobre la idea de la última entrada. Cuando uno lee con un sentido, teniendo una ligera idea del lugar al que quiere llegar, las lecturas se superponen, se solapan. Llueven sobre mojado empapando más y más el entendimiento, el alma. Ahora es Nosotros, los modernos, de Alain Finkielkraut, que tenía aparcado desde septiembre. Brillante ensayo sobre la modernidad que recomiendo vivísimamente: sobre los efectos del cartesianimo, sobre la fe en el progreso técnico que acabaría con todas las guerras, sobre la decepción del siglo XX, sobre la poscultura, sobre el divorcio entre ciencia y humanidades... Todo desde un prisma literario. Y ayer mismo me encuentro en ese libro con el comienzo de la cita de Victor Hugo que en el post anterior os ofrecí. Y habla de Bacon, y todo me recuerda a las lecturas inmediatas: la Spe Salvi, La ética de la autenticidad de Taylor...

Y las superposiciones se acumulan, trazando rasgos rotundos de convicciones en las que profundizar. Benedicto XVI nos dice en la Spe Salvi:

[San Pablo] les dice a los Tesalonicenses: «No os aflijáis como los hombres sin esperanza» (1 Ts 4,13). En este caso aparece también como elemento distintivo de los cristianos el hecho de que ellos tienen un futuro: no es que conozcan los pormenores de lo que les espera, pero saben que su vida, en conjunto, no acaba en el vacío. Sólo cuando el futuro es cierto como realidad positiva, se hace llevadero también el presente.”

Cosa que dijo, de otro modo, en una recopilación de ensayos recogidos bajo el título de Ser cristiano en la era neopagana:

Por miedo a que nos acusen de que al hablar de la vida eterna alejamos a los hombres de su compromiso con el mundo, nuestro anuncio ha sido a menudo demasiado tibio. Pero el hombre, privado de la vida eterna, está gravemente mutilado. La certeza dada al hombre de vivir eternamente con Dios, pero también de que puede perderse eternamente, no debilita el compromiso terrenal, sino que le confiere su verdadero peso e importancia.”

Dostoievski lo dice con un poco más de crudeza en su Diario de un escritor:

La inmortalidad, que promete una vida eterna, ata más firmemente al hombre a la tierra. Podría parecer una contradicción: con tal cantidad de vida –una vida eterna además de la terrena- ¿por qué conceder tal importancia a esta última? Pero sucede justamente lo contrario, ya que solo la fe en su inmortalidad permite al hombre comprender la razón de su presencia en el mundo. Sin ese convencimiento en su inmortalidad, los vínculos entre el ser humanos y el mundo tienden a romperse; se vuelven más frágiles, se corrompen, y la pérdida del sentido supremo de la vida (aunque sólo se sienta en forma de una angustia inconsciente), conduce inexorablemente al suicidio.”

José Jiménez Lozano nos lo decía en una entrevista en Perkeo:

Podemos decir que [esta época] es el fin de una cultura por fascinación hacia el suicidio; esto es, por la liquidación a conciencia de la cultura heredada que se reniega, por cansancio y por aquel sentimiento de aventura de quienes, como lo tienen todo, se aburren, que era lo que extrañaba a un rey bárbaro, Teodorico, que decía que los romanos idiotas querían ser bárbaros, pero que los bárbaros listos querían ser romanos (...) La famosa modernidad es pensamiento hasta hace poco débil y creo que ahora dicen líquido, y para construir no es material muy compacto, me parece. En realidad sólo es un disolvente, y en ése es en el que cultura y civilización están liquidándose."

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Intertextualidad

(El post es extenso, pero vale por todo un puente.)

Me gusta la idea del diálogo intelectual, cultural y espiritual de la humanidad a lo largo de la Historia. Ya he insistido recientemente en ello. La Providencia me ha deparado otra ocasión de saborear esta intertextualidad.

Más allá de la belleza -el esplendor- del feliz término acuñado por Juan Pablo II, el esplendor de la verdad (en latín, esa s- líquida hace la expresión aún más eufónica, todo un blasón), el sintagma tiene la fuerza de esa misma verdad que anuncia. Debe ser efecto de ese brillo cegador la mezcla de experiencia ético-estética y deslumbramiento lógico que me provocan muchos de los textos de Ratzinger/Benedicto XVI, y ayer me lo provocaba un fragmento de la Spe Salvi (de nuevo, esa susurrante doble s):
Hasta aquel momento [Bacon, el comienzo de la modernidad] la recuperación de lo que el hombre había perdido al ser expulsado del paraíso terrenal se esperaba de la fe en Jesucristo, y en esto se veía la «redención». Ahora, esta «redención», el restablecimiento del «paraíso» perdido, ya no se espera de la fe, sino de la correlación apenas descubierta entre ciencia y praxis. (...) En Bacon la esperanza recibe también una nueva forma. Ahora se llama: fe en el progreso."

Y concluirá más adelante que, puesto que "hemos sido testigos de cómo el progreso, en manos equivocadas, puede convertirse, y se ha convertido de hecho, en un progreso terrible en el mal", "el recto estado de las cosas humanas, el bienestar moral del mundo, nunca puede garantizarse solamente a través de estructuras, por muy válidas que éstas sean. Dichas estructuras no sólo son importantes, sino necesarias; sin embargo, no pueden ni deben dejar al margen la libertad del hombre. Incluso las mejores estructuras funcionan únicamente cuando en una comunidad existen unas convicciones vivas capaces de motivar a los hombres para una adhesión libre al ordenamiento comunitario. La libertad necesita una convicción; una convicción no existe por sí misma, sino que ha de ser conquistada comunitariamente siempre de nuevo".

No pude evitar la conexión -por contraste- con otro texto que había leído horas antes, cuando pasaba a ordenador, después de años arrumbadas en la estantería, las citas de Los miserables que señalé en la pobre edición en la que leí la novela. Pone Victor Hugo en boca de Enjolras un titánico discurso propio de cualquier revolución parisina:

La igualdad tiene un órgano, y este órgano es la instrucción gratuita y obligatoria. El derecho al alfabeto; por ahí se debe empezar. La escuela primaria impuesta a todos; la escuela secundaria ofrecida a todos; tal es la ley. De la escuela idéntica, sale la sociedad igual. ¡Sí! ¡Enseñanza! ¡Luz! ¡Luz! De la luz emana todo, y todo vuelve a ella. ¡Ciudadanos!, el siglo diecinueve es grande, pero el siglo veinte será feliz. Entonces no habrá nada que se parezca a la antigua historia; no habrá que temer, como hoy, una conquista, una invasión, una usurpación, una rivalidad de naciones a mano armada, una interrupción de una civilización por un casamiento de reyes, un nacimiento en las tiranías hereditarias, un reparto de pueblo acordado en congresos, una desmembración por hundimiento de dinastía, un combate de dos religiones encontrándose frente a frente, como dos sombras sobre el puente del infinito; no habrá que temer al hambre, la explotación, la prostitución por miseria, la miseria por falta de trabajo, el cadalso, la cuchilla, las batallas, y todos estos latrocinios del azar en la selva de los acontecimientos. Casi pudiera decirse que ni habrá ya acontecimientos. Reinará la dicha. El género humano cumplirá su ley, como el alma y el astro. El alma gravitará alrededor de la verdad, como el astro alrededor de la luz. Amigos, la hora en que nos encontramos, y en que os hablo, es una hora sombría; pero tales son las terribles condiciones para la compra del porvenir. Una revolución es un peaje. ¡Oh!, el género humano será libertado, sacado de su postración y consolado. Nosotros lo afirmamos desde esta barricada. ¿De dónde saldrá el grito de amor, sino de lo alto del sacrificio? Oh, hermanos míos, este es el lugar de unión de los que piensan y de los que sufren; esta barricada no está hecha ni de adoquines ni de vigas ni de hierro viejo; está hecho de dos montones, uno de ideas y otro de dolores. La miseria encuentra en ella al ideal. El día se abraza con la noche y le dice: ‘Voy a morir contigo, y tú vas a renacer conmigo’. Del estrecho abrazo de todas las aflicciones, brota la fe. Los sufrimientos traen aquí su agonía, y las ideas su inmortalidad. Esta agonía y esta inmortalidad van a mezclarse y a componer nuestra muerte. Hermanos, el que muere aquí, muere en la irradiación del porvenir, y nosotros entramos en una tumba penetrada de aurora.”

Qué fuerza y qué esperanza en el futuro -¡en el pacífico siglo XX!- debía de transmitir Hugo entonces. Qué sinceridad de intenciones exuda. Y qué fracaso. Este texto siempre me ha recordado al pasaje de Isaías en que dice que el cordero yacerá junto al león, anuncia los tiempos de paz que traerá el Mesias. Y voilá. No podía dar crédito cuando escuché la primera lectura de la Misa, a última hora del día:

No juzgará por apariencias, ni atendiendo a rumores; juzgará con justicia a los indefensos, a los pobres del país con rectitud; herirá al violento con la vara de su boca, con el soplo de sus labios matará al malvado. Será la justicia el cinturón de sus caderas, la fidelidad, la correa de su cintura. Habitará el lobo junto al cordero, la pantera se echará junto al cabrito, el ternero y el leoncillo comerán juntos y un pequeño cuidará de ellos. La vaca pastará con el oso, sus crías se echarán juntas; el león comerá paja, como el buey, el niño de pecho jugará junto al escondite de la culebra, el recién destetado meterá la mano en la cueva de la serpiente. Nadie hará el mal ni causará daño alguno en todo mi monte santo, porque del conocimiento del Señor está llena la tierra como las aguas cubren el mar."

Lírica manera del maestro para coronar la leccion con los ejemplos.

martes, 4 de diciembre de 2007

E.E.E.

Sí. Esto Es España. Y es una vergüenza. El informe PISA sigue ahondando en los nefastos resultados de nuestros alumnos. Era difícil, pero hemos empeorado bastante en comprensión lectora (la base de toda educación, saber leer). Y va y dice Zapatero que "nuestro sistema educativo no ofrece un mal rendimiento, el problema es que hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que teníamos". Claro, y por eso, EMPEORAMOS, porque antes era peor el país. Imbécil.

E.E.E. La educación ocupa titulares cotidianamente en la prensa seria de Reino Unido. Durante la campaña electoral francesa, se puso el foco en el sistema educativo. Alemania ha buscado la manera de que su universidad vuelva a competir con las grandes del mundo. Finlandia encabeza todos los informes PISA, y la solución no es inyectar más dinero en el sistema público. Mientras el Occidente avanzado se preocupa de lo que verdad importa, nosotros jugamos al lego autonómico. Aquí la cosa va de banderas, de reformas estatutarias que aprueba un tercio de la probación, de matrimonios gays para un 0,1% de la población, de enmendar presupuestos para pagar a la tribu a costa de la censura de una ministra manifiestamente incompetente...

Pedro J., al que le gustaría ser Ciudadano Kane, y del que cualquier español avisado -que no tenga negocios con él- debiera precaverse, decía hace unas semanas en su homilía dominical que el PP no debía ser "beligerante" en temas como las bodas gays, la investigación con embriones, o la Educación para la Ciudadanía. Si quería ganar las elecciones. Y, lo peor es que puede que tenga razón. E.E.E. Al fin y al cabo Ramírez ejerce de político, no de periodista. Y sabe moverse al viento más adecuado.

Frente al vacío ideológico de oportunistas como él, de buena parte de los políticos contemporáneos, de hacedores de opinión incultos, de jóvenes ignorantes con título universitario, se elevan voces como la de Mercedes Aroz, la senadora más votada de España. En una entrevista en El País, decía que, aunque "la fe es un don de Dios", ha hecho esta conversión apoyándose "en la razón".

E.E.E. Hace un siglo, los del 98 ya se lamentaban de nuestro atraso con respecto a Europa. Hoy cabe hacer lo mismo. Eso hace que, aun sintiéndome español por los cuatro costados, me identifique más con mi ser europeo, con una tradición en la que se unen Tomás de Aquino, Erasmo, Isabel la Católica, Cisneros, Moro, París, Oxford, Kant, Schuman, etc.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Literaturas

A lo largo de los últimos días, he podido y sabido terminar de leer algunos libros que llevaba coleando desde hace algún tiempo. Al que más he dedicado ha sido al Diario de un escritor de Fiódor M.Dostoievski, una antología de sus artículos periodísticos del que he escrito una reseña que publicará Aceprensa en no mucho. Del original, me cito: 'el escritor ruso apenas ofrece opiniones literarias y casi siempre que lo hace es en relación con las ideas que transmite una obra. Al mismo tiempo, uno de los tesoros de estas entregas es la ocasión de ser espectador del proceso creativo en la mente del escritor. Sin análisis ni subrayados del autor, en directo. Así, por ejemplo, con el brillante relato "La mansa", nacido a partir de un hecho real comentado meses antes, o con la continua aparición de temas e incluso frases propias del universo del escritor: "Puesto que no hay nada sagrado, se puede cometer cualquier abominación", pone en boca de un imaginario joven. (...) "La posición en que se encuentra nuestra juventud le impide encontrar en parte alguna indicación sobre el sentido supremo de la existencia. (...) No basta con acusar, es preciso buscar remedios. (...) En parte he emprendido la redacción de este Diario con el propósito de hablar de esos remedios mientras las fuerzas me lo permitan", escribe. Si Dostoievski no tuvo éxito en esa búsqueda, quedan estos textos, al menos, como esbozo de cierto vacío de la modernidad, profetizado por "un hombre feliz que no está satisfecho con algunas cosas"' -así define su conservadurismo liberal, que diría Ángel.

También he terminado con los Cuentos completos de Flannery O’Connor, en edición de Lumen. Como ya dije hace poco, me han cautivado progresivamente, a medida que avanzaba. Definiría la literatura de Flannery como “acerada”. Su técnica, sus temas, la manera de abordarlos. Fría, mordiente. Tiene definiciones que te dejan como si bebieses un buen vaso de agua glacial -prometo ejemplos- e historias que son un buen vaso de agua glacial (eso sí, con el sabor a polvo y paja del sur americano). Esa tía vale mucho y tira a dar.

El otro libro terminado ha sido Rojo y negro de Stendhal.

Ahora, toca acabar de leer el primer tomo de Sermones parroquiales de Newman, publicados por Encuentro (acaba de sacar a la venta el segundo tomo), y el Jesús de Nazareth (poco a poco) y la Spe Salvi, de Benedicto XVI. Me esperan en la encimera, suculentas, dos biografías: la del mismo Newman, de José Morales (Ed.Rialp), y la de Ronald Knox, de Waugh (Ed.Palabra). Estas me las llevo para iluminar los días de retiro que tengo previstos a partir del miércoles.

Cuento esto como celebración de la alegría que ofrece la literatura, refugio y escuela, evasión y pura vida. Una Ítaca, o Inisfree, o Bedford Falls. La Arcadia. Especialmente en tiempos oscuros... como pueden ser para mí los de cualquier otoño tardío.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Dos citas oportunas del siglo XIX

Esa piedad [por los niños] es nuestro tesoro, y resulta terrible que se la arranque de nuestra sociedad. Cuando la sociedad deje de compadecerse de los débiles y oprimidos, ella misma lo pasará mal: se secará y se endurecerá, se volverá depravada y estéril”

Esas criaturas [los hijos] solo se introducen en nuestra alma y echan raíces en nuestro corazón cuando, una vez engendrados, somos testigos de su infancia, no nos separamos de ellos desde que esbozan la primera sonrisa, y seguimos fortaleciendo los lazos que nos unen cada día, cada hora, durante el transcurso de toda nuestra vida. ¡Entonces tenemos una familia! ¡Entonces tenemos algo sagrado! Pues también la familia se construye, no se nos da hecha, y no hay obligaciones ni derechos que vengan dados, sino que unos se derivan de otros. Solo entonces los vínculos son fuertes y sagrados. La familia se construye mediante el trabajo incesante del amor”

Tomadas de Diario de un escritor, de Fiódor M. Dostoievski; en antología de Alba Editorial, Barcelona, 2007.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Integrismos

Comienzo a leer la editorial de El País de hoy sobre el aborto, y no paso de la primera línea. "Una querella presentada por el grupo integrista católico e-Cristians...", comienza. Les he dejado mi opinión: "¿Integristas? Jo, jo, jo. Y el doctor Morín, ¿qué es? ¿Centrista?". Los numerosos comentarios contra la editorial, un brillo de esperanza. Como el hecho -sin precedentes- de que se haya actuado judicialmente contra ese asesino en masa que se lucra con sus crímenes.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Celebración

Hice todo lo que pude para averiguar la Voluntad de Dios (...). Pienso que los Obispos solo ven un lado de las cosas, y yo tengo una misión (...). De otra parte, siempre que he predicado que las cosas que son realmente útiles, se llevan a cabo según la Voluntad de Dios en un momento dado, y no en otro; y que si tú lo intentas en el momento malo, lo que en sí mismo es bueno tal vez te convierta en un hereje o en un cismático. Lo que yo pretendo puede ser verdadero y bueno, pero puede ser Voluntad de Dios que se haga cien años más tarde. (...) Aunque es desalentador estar dislocado con el tiempo que uno vive y ser rechazado y paralizado tan pronto como comienzo a actuar"

Lo escribe John Henry Newman en carta del 17 de julio de 1859 a su amigo Henry Wilberforce, después de ser denunciado por "hereje" ante Roma tras el Affaire Rambler, en el que -simplificando- él abogaba por una mayor participación del laicado en asuntos eclesiales.

Cuando lo leí, me dio saludables escalofríos por su semejanza con palabras aplicadas al Opus Dei, cuya erección en prelatura personal cumplió ayer 25 años. Lo explica monseñor Álvaro del Portillo, primer sucesor de San Josemaría Escrivá, en Entrevista sobre el Fundador del Opus Dei, hablando de la llegada del santo a la Ciudad Eterna:

Conservo el recuerdo imborrable de su llegada a Roma. Era el 23 de junio de 1946. El Padre tenía 44 años. Yo estaba en Roma desde febrero de aquel año, porque el Fundador me había encomendado diversas gestiones para la aprobación pontificia de la Obra. Como las características propias del Opus Dei representaban una novedad absoluta en el Derecho canónico vigente, yo trabajaba en la medida de mis posibilidades, siguiendo las indicaciones precisas del Fundador. Pero me dijeron, entre otras muchas cosas, que no era posible aún obtener la aprobación del Opus Dei: habíamos nacido –ésta fue la expresión literal– con un siglo de anticipación. Las dificultades eran tan grandes, aparentemente insuperables, que decidí escribir al Padre para manifestarle la necesidad de su presencia en Roma"

A San Josemaría también lo denunciaron a Roma por "hereje". Me alegra encontrar como mínimo una conexión entre dos personas (he estado a punto de escribir santos, ojalá se pueda escribir con propiedad canónica no dentro de mucho) a las que quiero, admiro y debo mucho.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Si oviesse buen señor

Desde hace tiempo, he defendido que el celuloide es un soporte que permite una diversidad de géneros estilísticos. Lo habitual es, sin duda, que sirva para la narración, contar historias mediante imágenes; acción, dramatismo. Pero también cabe la poesía (Bailar en la oscuridad), el ensayo, e incluso el tratado filosófico (Cielo sobre Berlín). Con Leones por corderos, podríamos hablar de artículo de opinión.

La última de Robert Redford es expositiva, didáctica. Hay más diálogo que acción. La rabiosa actualidad de su reflexión la hace efímera. Desde luego. Pero llega, hace pensar, y a aquellos con un cierto historial de reflexión sociopolítica sobre Occidente, puede al menos llevarles al debate serio, e incluso emocionarles. Este es mi caso, y confieso que no pude evitar la lágrima -compulsiva, además- en uno de los momentos finales de la película. (Lágrima de impotencia de la misma estirpe que la que le vi derramar a mi madre el 9/11 cuando colapsó la primera torre gemela).

Pienso que Leones por corderos no es una película contra Irak, ni contra Bush, ni siquiera pacifista. Creo que tampoco es maniquea, aunque evidentemente no muestre todos los puntos de vista que se puedan ofrecer. Quizá para quien no haya intentado honradamente elaborar sus propias opiniones (dudas, más bien) sobre la situación en la que este mundo nuestro se desenvuelve tras el 11-S, quizá para ese, digo, la película resulte papilla ideológica o le lleve a simplificar. No lo sé, me cuesta ponerme en ese punto de tabula rasa mental. Pero para quienes tratamos de dar un poco de consistencia y estabilidad al mar de dudas en que nos movemos, la cinta de Redford, incluso en lo que no se esté de acuerdo, abona la reflexión y el debate.

Más allá de la reflexión política, me gusta de la película cómo enfrenta dos generaciones de americanos (que es decir de occidentales): un profesor de universidad -el propio Redford- y su alumno veinteañero, brillante pero asqueado de su clase política y dispuesto a vivir y dejar vivir (¿os suena?). A la hora de oponerlos, Redford podría caer en la tentación de defender su postura generacional por medio de la caricatura de la que le sigue, pero no es así. Y lo que veo me hace intuir que quizá el hartazgo del alumno es culpa de la generación de su profesor. Que el despotismo blando (Max Weber dixit) al que ha llevado la democracia en la posmodernidad no es sino consecuencia -paradójica consecuencia- socio-político-ideológica del (aparente) interés político de la generación del 68, contestatarios a la autoridad que la han desprestigiado, no tanto por luchar contra como por instalarse cómodamente en, eso sí, sin fe en ella.

En resumen, en Leones por corderos no encontrarás acción -ni siquiera es una película bélica, diría-, ni te enfrentas a una obra perdurable. Pero son 90 minutos habitados por un brillante reparto, hora y media que ilumina, como un flashazo, parte de la realidad histórico-política que nos toca. Creo que lo hace con honradez y sin partidismos sectarios, y suscita el debate, ofreciendo además pinceladas para un esbozo (no llega a radiografía) del cambio generacional que se vive en Estados Unidos.

martes, 27 de noviembre de 2007

El señor Hyde

Por los ademanes con los que se acercó a la salida, supuse que la señora tenía la intención de bajarse en la próxima parada. Pero no había pulsado el botón para solicitarla. La observaba en silencio, con la malicia despertándome la mirada. El autobús se detuvo para recoger pasajeros y, en efecto, la señora del pelo cano esperó a que las puertas se abrieran. Y, en efecto, no lo hicieron. Arrancaba el vehículo y la señora se volvió al conductor, con rictus indignado. Pidió que le abriese la puerta, que lo hizo no sin protestas, y yo aún tuve tiempo de escupirle por lo bajini un “señora, si es que no ha solicitado parada”, que quizá ni oyó.

Suficiente tenía con ver la victoria del canallita, del pilluelo, en estos tiempos de bajas presiones, como para dejar que hundiera más mi ánimo. Me sonreí.

(Ayer acabé el proceso radiotelevisivo. En un par de semanas todo estará visto para sentencia.)

viernes, 23 de noviembre de 2007

Hipervínculos

Volviendo sobre la idea que el otro día esbozaba. Como lector, como escritor, incluso como mero observador de la realidad, me encanta la idea de que me uno a un diálogo entablado por la humanidad siglos ha. No al modo del continuum hegeliano, pero tampoco como el (super)hombrecillo gruñón que niega lo que le han enseñado los que le precedieron, o -peor- simplemente desaprovecha, ignorándola, su sabiduría. La experiencia nos hace; el tiempo nos construye. La experiencia estética se acrecienta con lo vivido y lo conocido.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Muerte de Dios en 35 mm


Desde el lunes hasta hoy, se reestrena Blade Runner en cines de Madrid, Barcelona y Sevilla. La excusa es su 25 aniversario y que se trata del Final cut de su director, Ridley Scott. La diferencia con respecto a la versión de 1992 es el limpiado de la imagen y de la mezcla de sonido (espectaculares en pantalla grande), y la inclusión de uno o dos planos nuevos, no más. Poco antes de Navidad se lanzará un maletín con 4 (ó 25) DVDs que incluyen todas las versiones de la película de culto.

Aunque no me guste su mensaje ni su estética, no puedo dejar de reconocer la brillantez de Blade Runner, su condición de hito cultural y fotografía de una época. No fotografía costumbrista, sino conceptual. La fuerza de esta película reside en crear una estética -lo cyberpunk- absolutamente original, y cuyo éxito está en que es parte de la forma, acompaña la reflexión filosófica de la historia.

El discurso que Blade Runner ofrece es existencialista y nihilista. Los personajes principales no son seres humanos, sino replicantes, androides “más humanos que los humanos” -tal y como reza el eslogan de sus creadores, la Tyrrel Corp.-. Son ellos los que importan para elaborar una parábola sobre la existencia humana. El resto es decorado. Las calles sucias, humeantes, oscuras, apenas iluminadas por chisporroteos de neón, envueltas en una lluvia perpetua, plagadas de criaturas de rasgos orientales que hablan continuamente un lenguaje incomprensible.

“Wake up! It’s time to die”, dice Leon. “It’s time to die”, repetirá Roy acuclillado. Esos replicantes, alegoría humana, se rebelan ante la brevedad de su vida, programada así por sus creadores. Viven en el pavor a la muerte. “No es bueno vivir con miedo, ¿eh?”, dicen a Deckard en momentos diferentes Leon y Roy, aunque este completa la reflexión: “Eso es lo que significa ser un esclavo”. “No hay nada peor que sentir picor y no poder rascarse, ¿eh?”, dirá también Leon. Todo tiene resonancias sartrianas: pasiones inútiles, la vida como castigo, el sinsentido... La vida es intrascendente, todos los momentos vivido “se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia”. Vivir es no hacerlo: “Lástima que ella no pueda vivir -grita el siniestro Gaff al otro lado de la lluvia- ¿Pero quién vive?".

Por ello, la única respuesta que Roy puede elaborar es vengativa, la muerte de su creador, al que le mueve la arbitrariedad y el capricho. La muerte de Dios. Y la única respuesta de Deckard es refugiarse en Rachael y huir sin pensar en nada más. Es difícil llamarle amor a eso, al menos en el universo inhumano de Blade Runner, pero es el brillo más hermoso de un mundo tenebroso, que me desasosiega porque aunque sea falso, se alimenta de esquejes de verdad.

(No he reflexionado ni leído nada acerca de la importancia de los ojos en esta película. Me pregunto si aportará algo a la reflexión conceptual de la película.)

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Far away from Inisfree

I've met some folks
who say that I'm a dreamer,
and I've no doubt
there's truth in what they say
but sure a body's bound to be a dreamer
when all the things he loves are far away

...

especially when it happens he's an exile
from that dear lovely Isle of Inisfree

martes, 20 de noviembre de 2007

Post para amigos

No es hoy, desde luego, el momento idílico para hacerlo, pero debo escribir. La lluvia me mata, ya sabéis. Se suma a ello el agotamiento, más psíquico que fisiológico, por las últimas pruebas para conseguir plaza en RTVE. No están yendo mal, aunque soy escéptico. Solo me queda una última prueba, el lunes próximo. Y se habrá acabado. A partir de ahí, imagino que en un par de semanas sabré las notas y sí he logrado un hueco para que me paguéis el sueldo con vuestros impuestos.

viernes, 16 de noviembre de 2007

post-68

Leo un interesante artículo de opinión en The Wall Street Journal titulado “1968: el largo adiós”, de Daniel Henninger, en el que habla de las próximas elecciones en Estados Unidos y al hilo de ello, de los signos que muestran el declive de la herencia del 68.

Hace mi boca agua. Me encuentro como quizá se encontrase entonces cualquiera de los que quería protagonizar un cambio de una fuerza como la que tuvo el 68. Me pregunto si ya ha tenido lugar el acontecimiento (¿11-S?) -y si no es así, cuándo y de qué orden será- que marcará el cambio de ciclo cultural y social.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Deudas

La concepción de libertad durante la época moderna, y en este otoño de la posmodernidad, ha sido predominantemente individualista. Por simplificar peligrosamente, empezó con un voluntarioso antropocentrismo y ha derivado en un autonomismo voluntarista cuyos resultados, también por simplificar, lo vieron en primera fila los finlandeses (¿o fineses?) hace unos días cuando un “ateo endiosado” admirador de Hitler y Stalin se propuso acabar con la escoria humana, principiando por la directora de su insti y seis compañeros.

Libres de ataduras, de vínculos, hasta llegar a matar al padre. Así somos los modernos cuando Mr.Hyde. Pura autonomía, y por lo tanto pura indefinición.

En vulgo, lo expresan el “no le debo nada a nadie” o la versión más moral del “no tengo nada de lo que arrepentirme en mi vida” (se lo oí, con estos soplillos, a esa lumbrera, Fernando Hierro). Frente a eso, y a mi ansia natural (soy posmoderno, al menos por ahora) de ser yo, yo, sin etiquetas, sin uniformizaciones... cada vez más, me enorgullezco de mis deudas. Si la vida es don y tarea, que lo es, ¡hay tanto de don! Y estas deudas no son cadenas, son hilos que nos ayudan a mantener el tiento.

El hombre tiene carácter dialógico; animal político, dicho sin poesía. La relación no es accidente sino esencia. Soy yo-en-la-historia, me uno al diálogo que, antes que yo, mantuvieron tantos y tantas. Tengo libertad, soy autónomo, pero qué sería de mí sin lo que me ha sido dado. Material, intelectual, moral, espiritual. Los padres, los amigos, los maestros, los consejeros, los santos, los que están y los que nos precedieron... La instrucción, el mínimo vital, el amor, la fe. Tanto, insisto.

lunes, 5 de noviembre de 2007

¡Albricias, majestad!

Cuando ya pensaba que no había pasado el corte para hacer el examen práctico definitivo de TVE por un suspiro, resulta que pasaré a hacer tanto el de tele como el de radio y el del área Internet de RTVE, de los cuales me examinaré los días 18 y 17 de noviembre.

Será muy difícil conseguir el puesto en tele, pero en alguno de los perfiles tengo que conseguirlo. El caso es entrar en RTVE, sea como sea. Ya habrá tiempo en el futuro de moverse dentro de la empresa si logramos meter la cabeza. Y, ¿quién sabe si logro alguno de esos otros puestos y me acaba gustando el medio?

Muchas gracias a todos por vuestro aliento y oraciones. Bendito sea Dios.

Dindondín

¡Atención, por favor, atención! Por causas ajenas a Metro, el servicio en línea 6 se presta con absoluta normalidad.

viernes, 2 de noviembre de 2007

¿Qué culpa tendrá el Medio Ambiente?

No me quiero ni imaginar lo que dirían los aplaudidores del oportunista Al Gore -profeta a su modo- si el Papa -profeta al suyo- cobrase, como él, más de 200.000 eurazos por viaje, alocución o conferencia.

En un cosa estoy de acuerdo con Gore: la cuestión ecológica es algo moral, no político (no partidista, querrá decir). Y no hay nada que le quite más autoridad moral a un mensaje que algo como el consumo energético de su mansión.

Malditismo

Hay no poco literato que dice que sólo escribe el insatisfecho, y que uno se arrima a las páginas de un diario cuando triste, y para lloriquear nostalgias y penas. Herencia del Romanticismo, supongo. Un poco al contrario de lo que sucede con los vídeos caseros, de los que sólo se pueden deducir familias felices que bañan al bebé, celebran cumpleaños, bodas y comuniones, o filman los primeros pasos del nene o la nena. Puede que sea verdad, que estos días esté lo suficientemente satisfecho como para no necesitar un cobijo en el blog. Yo creo más bien que es el deseo de experimentar la libertad, el pataleo del casi adolescente: ¿obligaciones con el lector con la diaria logorrea? Y una porra.

(¿Será crisis creativa?)

(Mañana, por cierto, me examino de la segunda prueba de ingreso en RTVE.)

lunes, 29 de octubre de 2007

Teologosaurios

En su momento -hace no tanto- debieron ser muy nocivos. Hoy, poco cabe más que la compasión de la vergüenza ajena. El previsible Miret Magdalena (93 años) escribe en El País un artículo no importa sobre qué tema -ah, sí, las beatificaciones de mártires- en el que ataca la doctrina de la Iglesia católica. Es un magno ejercicio de chocheo estílistico -pobrín- en el que argumenta como mucho con los pies. Un don Quijote atizando a los pellejos de vino.

Ya apagada la hoguera de las vanidades, pasada la cogorza posconciliar, se levanta la mañana, y el que anoche se creía rey de la pista de baile embutido en su traje de lentejuelas aparece hoy ante la luz límpida del alba con toda su apariencia de fantoche ridículo. Insisto: pobrines. Ellos y aquellos a los que embaucaron.

[Para aquellos que no tengan interés en leer el artículo ni darle visitas, solo tres perlas (que no hacen ni por asomo justicia al caos estilístico-conceptual del artículo):

“Los católicos ultraconservadores y la mayor parte de la jerarquía eclesiástica han manifestado una falsa alegría por la decisión de la Santa Sede de celebrar ayer un multitudinario acto para honrar el martirio de aquellos que fueron en gran parte muertos en España por las fuerzas republicanas, dejándose llevar unos y otros por razones políticas más que religiosas”. A nivel morfo-sintáctico, hay que reconocer que la frase tiene bemoles.

“Más nos valdría callarnos sobre lo que no vivimos, guardar sobre ello un discreto silencio”. En que se carga de un plumazo el estudio de la Historia, e incluso de la crítica textual.

“Afirmo, pues, que los hechos han sido frecuentemente modificados por quienes no los vivieron ni los estudiaron objetivamente. (...) Por los que no saben lo que es ser mártir”. Y -creo- no habla de él mismo.

(Si entráis a leer el artículo, os animo a votar vuestra opinión sobre él/ello.)]

viernes, 26 de octubre de 2007

jueves, 25 de octubre de 2007

No nos moverán

Hemos sentido conmovidas nuestras entrañas con el vídeo del hijoputa de Santa Coloma de Cervelló. Mientras, en Reino Unido debaten sobre el aborto. Una de las cuestiones discutidas es si reducir el límite de semanas para permitir llevarlos a cabo, de 24 a 22 o incluso 20, puesto que hay casos de fetos viables fuera del útero a esas edades. Y leo este argumento de los que se oponen, lo leo al borde de la hemiplejía: las cifras “todavía no son lo suficientemente buenas para reducir el límite”. Es decir, para muchas criaturas, la seguridad está, contra lo que la naturaleza humana sugiere, fuera del seno materno. Lector que lo serás a muchos años vista de este día: yo no quise, no consentí, me opuse, a esa barbaridad social.

La tapa del yogur

Que sí, que nada, que a pesar del cambio climático, también este año al mirar en el dorso del tiempo primaveral que llena el primer otoño, me lo he encontrado: “Promoción válida hasta fin de existencias”. Ayer llamé por teléfono a la central y me respondieron el cielo entoldado de nubes y la lluvia.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Una de cobardes

Cuando vi el vídeo el lunes, se me revolvió el estómago. Pensé que su emisión era un error, algo cercano al sensacionalismo, aunque ahora me alegro de que haya servido para que se linche moralmente (un par de patadas en el culo como poco no vendrían mal tampoco) a Sergi Xavier M.M., un energúmeno cobarde tan cobarde como para zurrarle la badana a una chica que esta sola en el vagón de Metro. Ah, no, sola no. Y es eso lo que me interesa.

Desde el primer momento lo que más me llamó la atención fue el viajero que en la esquina inferior derecha de la pantalla mira para otro lado y -casi diríamos- se esconde tras el respaldo de un asiento mientras la chica es maltratada. Hoy, además, he visto que mientras la chica estuvo en el vagón no hizo ademán de acercarse a ella para minimizar su cobardía con un gesto o unas palabras de apoyo. Nadie habla de él, y es natural que todos los focos recaigan sobre el agresor hijoputa (vándalo es casi un piropo aplicado a tipos como ese). Y, sin embargo, es la mirada de este segundo cobarde la que más me interpela. Quizá porque dada la situación es el único punto de vista con el que me podría identificar (ni soy una menor extranjera susceptible de agresión ni un vándalo-hijoputa susceptible de agredir a menores extranjeras) o quizá porque uno ya está insensibilizado ante la cobardía disfrazada de violencia.

Uno nunca sabe lo que hará en una situación de peligro, y hay quien saldrá a disculpar a este segundo cobarde. Pero yo quiero creer que hubiera salido en defensa de la chica, aunque el agresor me hubiera caneado. Hay héroes que se juegan la vida por evitar la injusticia. Y un hombre maltratando a una mujer es algo difícilmente tolerable.

Enarrationes in Psalmos

Me decía: “Mi vida sigue sin grandes cambios, aunque con novedades todos los días”. Y sonaba auténtico (aunque con las mujeres nunca se sabe). Yo, también ambicioso, me tengo que conformar muchas veces con aquello que dice el salmo: “Dios mío, por ti madrugo”.

lunes, 22 de octubre de 2007

Alonso, ese soberbio

Entrevista ayer a Fernando Alonso en El Larguero. ¿Quién dice que Alonso es un prepotente, un chulo, llorón, etc.? Yo solo veo a un tío sencillo y tímido, y que dice cosas bastante normales.

Fernando Alonso: Quien sea campeón es porque se lo ha merecido.
Locutor: ...pero si las veces que han investigado a Hamilton hubieses sido tú...
Fernando Alonso: Sí, me hubiesen penalizado, de eso no... no tengo muchas dudas. Pero bueno... Será... Será... porque también lo merezco yo y él no. Ahora, si gana el campeonato por esto de hoy [refiriéndose a la reclamación]... pues entonces ya te digo que no, te digo ya ahora mismo que no sería justo y sería... bueno... se me caería la cara de vergüenza de estar en este deporte.

Una cruz pectoral al servicio del diablo


Qué vergüenza. Qué escándalo. Qué manera tan bastarda de usar a la Iglesia.

Hay cosas que uno no quiere entender, como el que este señor sea obispo.

sábado, 20 de octubre de 2007

Dumbledore tenía cáncer de colón

Pero, ¿nadie le ha explicado a esta señora que las novelas, una vez escritas, tienen una vida autónoma, al margen de su creador? Si no lo escribió en la novela, nada de lo que diga sobre los personajes importa, especialmente cuando no influye en su comportamiento.

¿O es que se dedicará a escribir ahora unos apéndices para justificar la homosexualidad del barbas?

Qué poca perspectiva histórica la de esta señora. Qué pena.

viernes, 19 de octubre de 2007

Travelling político

La guerra política en España se libra estos días en YouTube. Un intercambio de golpes (de efecto) donde hay victorias, derrotas, patinazos y aciertos. Las juventudes socialistas con su Pasapalabra (aquí tenéis una réplica de IntereconomíaTV), Rajoy y su vídeo de la bandera, y ahora la Ezpaña de Zapatero.

La batalla me suscita dos reflexiones.

Por un lado, la diferencia de imagen entre uno y otro. El vídeo de Rajoy ha pillado desprevenidos a los del PSOE y les ha hecho pupa, eso está claro. Pero si me tengo que quedar con uno de ellos es con el de Super-Z al ataque: técnicamente muy bien realizado, con una idea ocurrente, transmitiendo una imagen más fresca y moderna, y además el bobo solemne es más fotogénico (y mejor actor) que el bizco ceceante.

Rajoy es un cadáver político. Zapatero ganará las elecciones y seguirá jodiendo la vida a media España. Vaya panorama: una derecha desconectada de la realidad -rancia- y llena de prejuicios que pretende convencer a las masas con discursos en el Parlamento como Maura y una izquierda de pensamiento débil (y estómago flojo) que es el mejor eslogan de la LOGSE y el amigo de sectarios y radicales (que siempre que vaya acompañado del adjetivo "izquierda" es positivo, como todo).

Mi única esperanza actual -aparte de que baje a la tierra el ángel de 1ª categoría Clarence- es la derecha popular (e incluso populista) que encarna gente como Esperanza Aguirre. Necesitamos una mano de realismo cercano al pueblo, pragmatismo bien comunicado.

La segunda reflexión pretende ser más profunda y consiste en pensar los efectos de la demogradación de la cultura audiovisual, para masas. Es sintomático que de las diferentes entregas del programa "Tengo una pregunta para usted" en TVE, en las que se ha entrevistado a Z, Rajoy, y los líderes de las minorías políticas, solo hayan quedado titulares sobre las cosas más banales: así, el café de Zapatero, el sueldo de Rajoy o Josep Lluis aquí y en la China (anda que vaya paleto indocumentado el de Valladolid, ayudando al entendimiento). Difícil saber si esta superficialidad es algo inherente a la democratización del conocimiento, de los medios, de los contenidos,etc. Pero asusta. ¿La democracia es aneja a la barbarie? ¿O es que ha coincidido en el tiempo con una debilidad en las ideas de fondo que ha acentuado sus desventajas? Tiendo a pensar más lo segundo, y creo que hay necesidad de gente que sepa conjugar la profundidad de formación con el dominio de los nuevos lenguajes, tratando de no rebajar la fuerza de la verdad pero no aferrándose a cualquier forma pasada, que, claro, para algunos siempre es mejor.

jueves, 18 de octubre de 2007

Faltan 2 días



Puzolana remix.

Deborah Kerr

Ha muerto hoy, a los 86 años. El vídeo, de "An affair to remember" (Tú y yo, Leo McCarey, 1957)

Flannery

He retomado los cuentos completos de Flannery O’Connor editados por Lumen. Hace algo menos de un año emprendí su lectura, dejándola a mitad de sus ochocientas y pico páginas. La lectura está siendo más acezante en este segundo encuentro, quizá porque -como pasa con la tónica- le he cogido gusto a su sabor agreste, a su irónico sarcasmo que a veces tiene ribetes de crueldad y que de repente te sorprende con un golpe de ternura o de sentido común, o de ambas cosas. Confío en terminar pronto el tomazo y reflexionar más despacio. Hay almenos algunos relatos memorables. Y todos te dejan un zarpazo en el alma.

Me gustaría leer también su epistolario (El hábito de ser). La obra de los buenos escritores trasciende a su autor. Hay algunos que logran trascender su obra, convirtiéndose en una figura intelectual, incluso en un ejemplo de vida. Por lo que voy sabiendo, Flannery es uno de ellos.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Despierta

El arañazo frío que se cuela por entre el apretado abrazo del edredón nórdico acaba con esa amnesia cíclica que le hace a uno olvidar el inexorable y también cíclico transcurrir de las estaciones.

martes, 16 de octubre de 2007

Post largo pero de enjundia y manteca

Si tuviera que referirme al principal evento que se ha producido en el ámbito occidental en lo que va de año, descartaría hechos bélicos, políticos o de índole social. Tengo presente las condiciones que configuran la auténtica noticia: novedad, naturaleza sorprendente del asunto, relevancia, significación, impacto. Todos estos rasgos se dan en algo que puede pasar desapercibido, por mucho que se haya hablado de ello una y otra vez. Me refiero a la aparición, en las librerías, de un libro del pontífice romano, Benedicto XVI, sobre Jesús de Nazaret (en español, en traducción de Carmen Bas Alvarez)”

Son palabras del siempre interesante Eugenio Trías, con las que abría un artículo titulado “El evangelio según Benedicto XVI” en la Tribuna Libre de El Mundo de ayer. Con una altura analítica que a mí me deja fuera de juego a ratos, Trías desgrana sus alabanzas:
Quienes durante los primeros siglos establecieron el canon de los textos de la Iglesia no se equivocaron. (...). El mejor modo de conocerlo [a Jesús], reconocerlo y estimarlo consiste en acudir a esa magnífica selección que son los Evangelios canónicos, cuatro relatos enteros y verdaderos, donde doctrinas y eventos se hilvanan con auténtica maestría. La figura de Jesús aparece, además, sesgada a través de cuatro perspectivas que se complementan, pero que acusan máximo contraste. El teólogo que mejor se acerca a Jesús es el que asume la crítica histórica (y los conocimientos de que se dispone respecto al contexto histórico), y que pone todo ello al servicio de una rigurosa exégesis del texto evangélico en sus cuatro versiones”

El libro del Papa Benedicto me parece clarividente en la metodología adoptada. No voy a entrar en la valoración de los presupuestos teológicos del Pontífice. Pero la premisa desde la cual se acerca a la figura, la elección de los textos evangélicos como materia principal y la necesidad de subordinar la crítica histórica a la exégesis de éstos me parecen el mejor modo de aproximarse a la realidad y a la significación del personaje”

En Alemania es frecuente que muchas personas de las más diversas carreras posean, como optativa Nebenfach -o carrera complementaria- teología. Sucede con filólogos, filósofos, economistas, astrofísicos, sociólogos... Muchos de ellos no son creyentes, pero saben que la formación teológica es indispensable para adquirir auténtica solvencia intelectual.

En nuestro país no se siente ni siquiera la necesidad de esa formación. Se ha transitado con máximo desparpajo de un romo nacional-catolicismo a un generalizado agnosticismo descerebrado. En lugar de una seria confrontación crítica con la teología abunda el más convencional de los tópicos agnósticos o ateos. No se tiene ni siquiera conciencia de la extraordinaria carencia que constituye la ignorancia de esas importantes controversias exegéticas y teológicas”

A este excelente libro de Benedicto el Pontífice se le pide a veces lo que por fortuna no da: un acercamiento a un Jesús histórico-mundano, cuando no novelesco, que permita aproximarnos a lo único que al parecer a algunos despierta interés en su figura: su doctrina moral, social o política. Con ser sublime su concepción ética, ésta se halla en Jesús de Nazaret subordinada al que constituye el verdadero núcleo de su mensaje religioso -de salvación-.

La reducción a figura puramente ética -cuando no política- del personaje es, entonces, la gran coartada. Pero la relevancia de la figura, cuyo papel en la propia gestación del cristianismo se ha discutido (R. Bulltmann), trasciende toda ética y política, o toda doctrina social. Hace referencia a aquello por lo que adquiere verdadero relieve histórico. Su notoriedad es, ante todo, religiosa”

lunes, 15 de octubre de 2007

Ford, Sweet Ford

¿Qué tiene La diligencia que -parafraseando a Segismundo- con cada vez que la veo, nueva admiración me da?

La diligencia es un mecanismo tan perfecto y caótico como la vida misma puede llegar a serlo. Me cautiva el rancio aroma del primer cine sonoro, de los pioneros de Hollywood; y la belleza sencilla del cine de Ford, a maravilla por fotograma, sin amaneramientos, todo ello salpimentado por la salvaje hermosura de ese Monument Valley que tantas veces visitaría después la cámara de Natani Nez.

De esta película me cautiva también lo que cautiva de las grandes narraciones: su capacidad para construir un mundo y unos personajes entre los que uno se desenvuelve como un viejo conocido. Catalogo de inolvidables personajes -¡siempre Ford!-: Ringo Kid en la piel del jovencísimo John Wayne; y Dallas, esa prostituta despreciada por la puritanísima y grotesca comisión de la moral y el orden, y finalmente convertida en buena samaritana y redimida por el amor inocente del bruto; y Doc Boone, un borracho genial encarnado por el Thomas Mitchell padre de Scarlet y olvidadizo tío de George Bailey; y el viajante Hecock... digo, Peacock, entre lo pusilánime y lo candoroso; y el insoportable banquero; y el tahúr racista de maneras aristocráticas; y Buck, y el sheriff, y. Y.

Si hay un espacio reducido bien popular en la historia del cine es el camarote de los hermanos Marx. Y, sin embargo, no he encontrado microcosmos tan entrañable como esa caja sobre ruedas sitiada por los apaches de Geronimo, prolongada en las casitas rústicas de techos bajos que jalonan el camino hasta Lordsburg.

domingo, 14 de octubre de 2007

Pura vida

El 12 lo celebró con su Misa temprana, partido de pádel y cerveza con los amigos. Se sabía bien representado en el desfile de la fiesta nacional. Almorzó rápidamente y se fue con un amigo a aprender de las Hermanas de la Caridad, y de los mendigos, en el comedor de la Ronda de Segovia. Allí conoció a sister Yessel -que quiso ser sister María de la O y acabó siendo "alegría" en arameo-, y supo el nombre de María Antonia, una de esas señoras piadosas que hacen turnos para servir en aquel bendito sitio de caridad. Incluso se resignó risueño a cantar una canción devota y algo pueril, catequética, antes de servir el condumio.

A la vuelta, respiró casticismo espolvoreado de turista, de inmigrantes ya madrileños, por Plaza de Oriente, donde la guardia real hacía el relevo a las puertas de palacio. En la calle Arenal, se detuvieron a escuchar una pieza clásica cuyo nombre no conoce y un tango, interpretados por cuatro violines, un violón y un cello, que se acogen a una sombra que de histórica es casi un mecenazgo, la de una de las paredes de San Ginés. Les echa una monedica agradecida.

Por la noche, hubo tiempo para ver por tercera vez, y no cansa, Blood Diamond. Película intensa, un poco Hollywood (eppure... ¡funciona!), que golpea, que toca la fibra.

El 13, comida de tapas en Villa de Vallecas, con un viejo amigo que le confiesa dolores íntimos, con el que comparte debate religioso, político, cinéfilo. Partido de fútbol -a pesar de las agujetas del pádel-: algún gol, sudores benéficos y poco más.

Y hoy domingo, el vermú de nuevo en el Paseo F.G.Lorca, con un compañero del colegio. Y comprar la película que trae el ABC. Y una comida sencilla. Y lo que les queda: escuchar contar cuentos a Edu en el Centro Cultural de la Villa, que más se relame por pensar en la agradable e inesperada sorpresa que recibirá cuando le vea por allí que por lo interesante que de hecho sea la función. Y así, acabará redondo el largo fin de semana. No llega a diario de Byron pero oye tú.

Como el leproso samaritano del que hoy habla el Evangelio, mira hacia las nubes y da gracias. Como si hubiera metido el gol que les clasifica para la Eurocopa.

jueves, 11 de octubre de 2007

Ferrica mediocritas

Al morir don Quijote

Acabando la Segunda Parte, decidí aprovechar para leerme el libro de Trapiello, que llevaba esperándome en la estantería -al menos- año y medio. Está muy bien escrito, y no creo que hubiera nadie más indicado que él para hacerlo, dado su amor al Quijote y a lo cervantino. La trama es interesante, te coge; el estilo es cervantino (bis), pero del siglo hoy -Javier Marías diría que es rancio, claro-; el desarrollo de los personajes entrañable; las reflexiones en su boca oportunas. Me temo que a partir de ahora me costará diferenciar entre lo que sucedía en el Quijote y lo que sucede en esta arriesgada pero exitosa continuación. Y ese es el mejor piropo que se puede lanzar al libro de Trapiello, supongo.

Me embarco ahora en el Diario de un escritor de Dovtoieski, para reseñar en Aceprensa.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Una alegría ética y estética

Lanzado el número 15. Y ya es más de los demás que nuestro. No puedo dejar de alabar la diligencia y el gusto de Pablo L. (si quieren un diseñador de campanillas y con futuro, es su hombre), Francis y Pablo O.

Alivio sintomático

Me digo: “No te preocupes, a partir de ahora, con Educación para la Ciudadanía, se acabaron los estragos de esta piara humana, toda esa montaña de folletos publicitarios que deja tras de sí, desparramados por la acera a las puertas del metro”. Además -se me ocurre en última instancia-, los autores materiales de esto son cuatro capullos que usan Lacoste.

No pido que Madrid sea Viena, pero a no dudar que si yo fuese alcalde iba a meter multas a esta ciudadanía gorrina.

lunes, 8 de octubre de 2007

Que viene, que viene, ts, ts

No hay renacimiento sin conciencia de que se está elaborando algo nuevo" (H. Santiago-Otero, Fe y cultura en la Edad Media, CSIC, Madrid 1988, p.97)

No puedo dejar de entregaros la cita que me pasa Luis. Et sic, habrá renacimiento.

Alonso contra mundum

Lo que a Fernando Alonso no se le perdona es que no pretenda caer bien. En una sociedad donde se devoran los programas rosas rebozados en salsa de mierda, en un país de índole profundamente cainita, en un pueblo de mediocres donde no se perdona al campeón que lo asume, Alonso es un apestado para muchos. España es de un tiempo a esta parte una tierra de perdedores y no se acepta que alguien sea un titán, un genio deportivo, y lo asuma en lugar de dedicarse a pedir perdón con mirada de cordero y buscando el favor del público en las portadas de los periódicos, las televisiones o firmando autógrafos.

Debieran escribirse estas líneas tras la más que posible derrota del caballero asturiano el próximo domingo a manos de sus muchos enemigos, entre los que se cuentan sus propios escuderos. Porque es fácil subirse al carro del vencedor tras la victoria, pero toca hacerlo cuando el viento sopla en contra y es denigrado por tantos. Me veo obligado, sin embargo, ante la precipitación de los acontecimientos, a cantar a las armas y al hombre, a ese auténtico crack que tiene algo de dios griego, en su Olimpo. Si este Mundial fuese una leyenda de la Antigüedad y Alonso el héroe que la protagoniza, en caso de ganar este año debiera ser catasterizado. Lo habría demostrado todo. Pase lo que pase, el año que viene va a ser emocionante. Será divertido ver qué hace Hamilton como primer piloto frente a Alonso en... ¿BMW? ¿Renault? ¿Toyota?

Me enorgullece saber que dentro de lustros podré decir: sí, yo vi a Miguel Induráin ganar sus cinco Tours, yo vi la Séptima, yo vi el gol de Zidane en aquella final de Champions, vi a Carlos Sáinz ganar y también perder a 500 metros de la meta, vi jugar a Rafa Nadal y Federer,... y vi a Fernando Alonso luchando contra mundum.

(Por cierto, ¿alguien sabe dónde se escondió papito Hamilton? Esta vez no hubo cámaras para el único-padre-de-deportista-que- concede-entrevistas-como-si-fuera-la-estrella cuando Lewis aparcó en la grava)

viernes, 5 de octubre de 2007

Ideologías

El grotesco apoyo que la izquierda suele ofrecer por acción, omisión o comisión, al modo de vida islámico demuestra que frente al conservador no está el progresista, sino el cambiante.

jueves, 4 de octubre de 2007

El extranjero

“Él dice lo que es, rehúsa enmascarar sus sentimientos y al instante la sociedad se siente amenazada... No es del todo erróneo, pues, ver en El extranjero la historia de un hombre que, sin actitudes heroicas, acepta morir por la verdad”, dice Albert Camus sobre su obra y sobre Meursault, su protagonista. Resulta casi dolorosa esa pretensión, de resonancias tan socráticas.

Es Meursault, también, la némesis de Raskolnikov. Las dos caras de la libertad entendida como autonomía ad infinitum. En su libro de crítica literaria, La verdad de las mentiras, Vargas Llosa dice de este libro: “la tragedia que Meursault simboliza es la del individuo cuya libertad ha sido mutilada para que la vida colectiva sea posible. Eso, su individualismo feroz, irreprimible, hace que el personaje de Camus nos conmueva y despierte nuestra oscura solidaridad: en el fondo de todos nosotros hay un esclavo nostálgico, un prisionero que quisiera ser tan espontáneo, franco y antisocial como es él”. Pero el extrañamiento, la ajenidad al mundo tal y como lo entendemos, de Meursault, se da tanto en nuestro mundo, a mi juicio, como la gravedad cero. Y es que el papel lo aguanta todo, pero la realidad es tozuda como la conciencia de Raskolnikov.

No es cierto que mi libertad acaba cuando empieza la de los demás, ni que todos renunciamos a un poco o mucho de libertad para crear el Estado. Nuestro carácter dialógico implica una libertad realizada en relación a. Así, la autonomía nietzscheana es perversión inhumana, como bien intuye el mismo Vargas Llosa en su crítica, resumido en la frase: “El mundo de Meursault no es pagano, es un mundo deshumanizado”. Qué iluminación, al respecto, la propuesta de Ratzinger en Introducción al cristianismo según la cual Aristóteles se confunde al considerar la “relación” un accidente, cuando es íntimo, esencial, sustancial, al ser humano.

En un momento del juicio, el narrador-protagonista de la obra de Camus dice: “sentí entonces que algo indignaba a toda la sala y, por primera vez, comprendí que era culpable”. Me temo que esta indignación será un clamor, cuando la sala sea el mundo occidental y el yo, la modernidad.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Sexo brutal


¿A que has pensado: "anda, por fin una entrada interesante en su blog"?

Así somos. El viejo reclamo cuando la creatividad está esquilmada.

martes, 2 de octubre de 2007

Reyes, copas, espadas y bastos

Quizá por el racionalismo propio del ciudadano de mi siglo, no soy monárquico, no puedo serlo. Es indiscutiblemente anacrónico que la jefatura del estado se rija por la ley de la biología y de la sucesión. Y, sin embargo, no me verán ustedes en una manifestación a favor de la república, y me encuentro por ahora plácidamente en una monarquía. Por, entre otros, estos motivos que se me ocurren sobre la marcha:

-porque hay muchos problemas más importantes que ese.

-porque una jefatura del estado democráticamente elegida en un país cainita como España conllevaría, paradójicamente, menor consenso. La presunta neutralidad ideológica de la Corona le sienta bien a la jefatura del Estado de nuestro país. Nos hacemos al menos la ilusión de que, en cualquier caso, nos representa mejor que un tipo de signo ideológico contrario.

-porque, con sus errores y sus corruptelas, el balance del mismo Juan Carlos se puede considerar positivo en lo que a hacer de engranaje (y engranaje principal) de la Transición respecta. Sin su concurso en pro de la democracia, esta no regiría hoy. Los que hemos nacido en democracia quizá no somos conscientes del acontecimiento que la Transición es.

-por pragmatismo, en definitiva. Conocida la bazofia cultural y de pensamiento que invade España y que hace de nuestro sistema una democracia deficitaria, miedo me da dejar en manos de la masa la elección del jefe de estado que, al fin y al cabo, es un símbolo, como lo es la bandera, solo que, a diferencia de esta, sabe apretar manos en Cumbres internacionales. Es decir, no toma decisiones políticas.

-y ya, que mi trabajo no es la columna de opinión ni la crítica cartesiana.

Dicho esto, acabemos con esa especie de confabulación mediática tercermundista para cubrir las vergüenzas reales y evitar cualquier crítica a la institución o a quienes ahora detentan su representación. Que somos mayorcitos, coño.

En cuanto a lo de la quema de fotografías -que no es obviamente lo mismo que una crítica razonable por el carácter de tizón del odio que contiene el gesto pirómano-, lo triste no es esa quema (más propia de regímenes dictatoriales, violentos o fundamentalistas), sino lo que detrás hay, las causas de que se haya llegado a esa patética manera de expresar las propias convicciones. La violencia -y esta lo es- representa casi siempre un arma para aquel al que su ignorancia, necedad o incapacidad intelectual le hacen impotente. Made in LOGSE, vamos. (LOGSE, por cierto, creada por la generación anterior a la nuestra, que aquí todo el mundo tiene parte en el juego.)

Que Blanco compare a los que con fuego juegan y a Losantos es solo la excusa de quien se sirve de la manipulación para defender su postura. Esto es, que el sheriff del pueblo va de la mano con el bandolero bárbaro, zote y peligroso.

Convención y genio

Leo en Newsweek un artículo sobre niños “raros”, dificultades de adaptación y diagnósticos en desordenes de comportamiento. La multiplicación de enfermedades, disfunciones, etiquetas, etecétera, es para los padres muchas veces una losa y habrá que ver si bueno para la criatura. Uno duda si será cuestión de sano progreso en pedagogía y medicina, exceso de celo fruto de esa moral de lo saludable tan típica estos lustros o una infancia-juventud posmoderna desquiciada. O todo batido en coctelera y servido on the rocks.

Yo, como sea, me acuerdo de una película documental vista el pasado agosto. En la joya llamada Rythm is it! (Esto es ritmo, en el siglo español), Simon Rattle, director de la Filarmónica de Berlín explica que él era raro en el instituto, pero que la gente verdaderamente interesante lo es, porque el chico popular del curso lo suele ser porque es el que más conecta con los demás, pero por lo convencional. Ese, el chico popular, en efecto, raramente llega a director de orquesta, y así.

En ese mismo número de la revista, habla de las carencias de sueño de los jóvenes. Y de que dormir mucho de niño mejora la capacidad de aprendizaje y de trabajo. Y yo que culpaba a las once o doce horas que dormíamos de niños por el hecho de que ahora cueste taaaaanto levantarse. En fin, lo de ser el padre de vitrina (el hecho de tener que serlo ya es síntoma... de algo) es cada vez más inalcanzable.

Mientras, escucho en la BBC Radio 3 el tema musical de El golpe. Y me siento tan globalizado y snob...

lunes, 1 de octubre de 2007

La vida de los libros

“Me metí el libro en el bolsillo. Os aseguro que abandonar su lectura fue como arrancarme el cobijo de una vieja y sólida amistad” (El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad)

No sé si esta será una de las mejores imágenes para expresar lo que supone la lectura de un buen libro, pero desde luego es acertada, muy sugerente. A veces viene la tentación pedante de pensarse superior por disfrutar de la buena literatura, cuando la realidad es que hablamos de un don. También cultivado, sí, pero don.

Guardo dos recuerdos de infancia asociados a la lectura que ahora me conmueven. Uno tiene que ver con la tradicional imagen del lector escondido bajo la manta, con una luz raquítica. En mi caso este recuerdo viene asociado a las mañanas de sábados y domingos, cuando despertaba antes de que la maquinaria hogareña se hubiese puesto en marcha y, temiendo despertar a los dos hermanos con los que compartía habitación, levantaba mínimamente la persiana y aprovechaba las rendijas de luz que entraban para iluminar las líneas de aquellas novelas que una y otra vez devoraba. Con esas múltiples lecturas tiene que ver el segundo recuerdo...

El eterno retorno de esos libros que más me habían gustado de entre los que rodaban por la casa. Alguno de Julio Verne, Sherlock Holmes, pero sobre todo literatura de género, juvenil. No me olvido especialmente de uno, titulado "El loco de Harry", que leí no sabría decir cuántas veces. Y qué pena que ahora sienta a veces el ímpetu, las prisas de leer, de acabar una buena novela, para pasar a otra, en lugar de disfrutar olvidando lo demás, los demás libros, disfrutar de esa sustracción de la propia realidad que abre una brecha en la eternidad, la lectura.

(Cómo lloré el otro día con los dos últimos capítulos del Brideshead de la BBC. Narrativa también, un mundo creado)

sábado, 29 de septiembre de 2007

Sábado, sabadete

Misa en la basílica de Atocha, donde aún se percibe el aura infantil (por lo de la Infanta Irene). Desayuno en Menendez Pelayo con Fran. Visita al museo del Prado. Objetivo: la exposición temporal "Patinir y la invención del paisaje", que acaba la semana que viene. Interesante, desde luego.

Antes de volver a casa, intento de sufrir síndrome de Stendhal en las salas de Velázquez. Y casi. Genio absoluto.

Me conjuro a colarme en el museo como ladrón de guante blanco una noche, para observar en solitario, rodeado de silencio, su Cristo. He mirado a la cámara de videovigilancia con cara de "vigiladme bien porque esta es la escena de la película en la que el criminal inspecciona el tragaluz".

Me maravilla esa mezcla que suelen hacer muchos grandes entre lo culto y lo popular. El Baco de cuerpo marmóreo junto a cuyo hombro asoman las caras papanáticas de los beodos, tan hispanos. El tema clásico que une a Mercurio y Vulcano con la cara de pasmao del trabajador del metal que desde la derecha alucina: "tío, cabrona tu mujer".

viernes, 28 de septiembre de 2007

jueves, 27 de septiembre de 2007

Esperanzador

No puedo evitar venir corriendo a participaros una sorpresa. En un artículo de ElPaís.com en el que se habla del aborto entre jóvenes y se vuelve a la chorrada manida de que falta educación sexual (que en su idioma es cómo ponerse el condón), los comentarios de los lectores son ¡mayoritariamente! sensatos. Una alegría. Parece que, en efecto, la mierda está llegándonos a la boca y se empieza a reaccionar.

Recomendación

Me la agradeceréis. Esta sencilla entrevista.

Una lección más

Lo que hasta ahora más me ha llegado del Jesús de Nazaret del Papa es caer un poco más en la cuenta de su afabilidad a la hora de argumentar frente a quienes piensa equivocados. Es más, se ve a la legua que no argumenta frente, sino dialoga con. Tuve esa misma emoción al leer Ser cristiano en la era neopagana. Ya entonces comprendí que lo mío no debe ser enfrentarme sino confrontarme. No enfrentamiento sino confrontación de ideas.

Muchas mañanas, cuando el espíritu aún no ha vuelto en mí a pesar de llevar un rato despierto, leo y medito unas pocas -muy pocas- líneas del libro del Papa, antes de participar en la Misa. No son las mejores condiciones para hacerlo, lo sé. Y aun así, qué balsámico resulta en medio del tedio cotidiano, del inconsciente y grisáceo transcurrir de los minutos. Apenas ha empezado a apretar el fresco otoñal de primera hora, y menos la aridez fruto "del día y del calor", pero ante la perspectiva de los madrugones con frío relente y de la sequedad interior, consuela el abrigo que hoy me brinda este texto. Libro que, en llevaderos parágrafos, va lanzando ideas como huesos para el cocido diario.

Esa afabilidad, por cierto, a más de uno resultará pusilanimidad o apocamiento. A mí, temperamental, no me lo parece, y sí envidiable y admirable. Y, ojalá, imitable. Supongo que cada cual debe poner en juego el propio carácter a la hora de buscar su sitio en el mundo. Pero para mí que no es casualidad que ahora toque esta cordialidad -digámoslo, amor- de un abuelo de cuento, esto es, cargada de sabiduría.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Tutor de pupilos y huérfanos

He terminado por fin el Quijote, después de varios meses esquinado en mi escritorio a falta de doscientas páginas. Relectura, si tuviésemos en cuenta una inconsciente lectura, allá por los sweet sixteen. ¿Qué decir del libraco, de ese avellanado hijo del entendimiento cervantino? No menos de cuarenta citas le he desfalcado, entre dichos, refranes, descripciones, exabruptos y frases solemnes, todos altísimos concetos dignos del mármol. Por lo demás, poco que añadir.

Me quedo con la primera parte, menos seria -o más gamberra- que la segunda, parte esta en la que ya se le ve que conoce del éxito de su obra y es más solemne, y a mi gusto menos natural. Como digo, la primera parte es más vivaz y comiquísima, cualidades a mi parecer más propias del global de la obra. Atreverse, sin embargo, a recortar, corregir, etc., etc., sería de bellacos.

Otra cosa: mientras era Cervantes mediante el devenir de la historia quien maltrataba a la manchega pareja (primera parte) a base de lluvia de pedrisco, bofetones, zurriagazos y engaños, no solo lo toleraba sino que lo reía con ganas; menos graciosa he encontrado la inhumanidad de los duques. Me quedo con el episodio de la Maritornes, el del bálsamo del feo Blas (que diría Sancho) o el de los galeotes, antes que con las tretas ideadas por los duquesitos y sus vasallos. Que más grato al ánimo son los trabajos sobrevenidos por la Providencia, que aquellos pergeñados por humano y finito entendimiento, que diría Sancho Panza, Panzino en versión eglogesca. Y en esto, añadiría él, hablamos de Providencia aunque ella actúe mediante la pluma de un autor.

martes, 25 de septiembre de 2007

Río Revuelto

Estos días anda el panorama mediático encalabrinado con tambores de guerra entre PRISA y MediaPro. O sea, el Imperio contra los amigos del nuevo socialismo, el de ZP. La cosa empezó con salvas, con pequeños dardos. La sangre ha llegado al río y se multiplican los arcabuzazos. Cada cual prepara artillería y cañones. La guerra del fútbol (que es lo que, no nos engañemos, enfrenta a ambos) solo puede ir a peor, salvo que MediaPro pliegue velas a instancias de ZP (las elecciones están demasiado cerca como para soportar uppercut prisaicos). Y para ponerle más picante a la cosa, mañana sale a la calle el diario Público, de MediaPro.

Público, por lo que he investigado estos días, aspira a ser un buen manual para el izquierdista posmoderno y catón para educandos en ciudadanía. Su director es Nacho Escolar, cuyo blog es panoplia de los tópicos sociopolíticos de la actual izquierda más de izquierdas en ese territorio que para los atlas y los organismos internacionales es conocido como España. El vídeo promocional colgado en YouTube confirma de manera casi autoparódica las suposiciones. Se venderá en los quioscos por 0’50 euros, excepto el domingo que costará 1 euro. Quiere recoger al público joven que ha aprendido a leer periódicos con la fast-food gratuita. Al posmoderno de platino e iridio, vamos.

La pregunta es si ese posmoderno, que se define por su poca profundidad intelectual, por su complacencia con el orden moral -aunque ruja siempre que oiga la palabra Bush, o precisamente ruge porque ese decálogo lo ordena-, por su poca capacidad para el sacrificio, para el compromiso, etc., etc., se acercará al quiosco para gastar dinero y comprarlo. Para comprar un panfleto. Porque otra pregunta es si hoy en día pueden existir los panfletos fuera de Internet; en la vida real hay que sumar cientos de miles de lectores para hacerte rentable. Quizá logren audiencia en la Red a través del papel y luego acaben cargándose este. Mi opinión es que el proyecto no tiene mucho futuro. A mi juicio será una sangría de dinero.

Para otro día queda la reflexión sobre la radicalización de la izquierda española, una anomalía en el panorama occidental. Lo que por ahí fuera son minorías ruidosas y antisistema en España lideran la izquierda dominante. (Y tanto, que el mismo presidente del Gobierno es su más acabado icono político). ¿Tendrá algo que ver lo peor del espíritu LOGSE? Me temo que sí, porque la cosa no afecta solo a la izquierda. Ahora bien, al ser esta la que impone el paradigma sociopolítico, a buena parte de los de la derecha -los políticos no profesionales- al menos les supongo una reflexión constante sobre el propio paradigma, siquiera sea para reforzar sus planteamientos y responder al escarnio ininterrumpido de la cultura (si eso) dominante.

PD: Público no tendrá anuncios de prostitución porque no quiere colaborar con esa esclavitud, en palabras casi textuales de su director. Decisión laudable y razonamiento impecable. (Para otro día también, la incoherencia de quien va tirando cerillas ideológicas y luego tiene que ir apagando fuegos).

lunes, 24 de septiembre de 2007

La noche en blanco

“Seguro que mucha de esa gente que abarrota los museos esta noche no ha pisado ninguno en todo el año, somos algo borregos”. Lo dice un tal Eduardo, de 23 años, en el suplemento Madrid de ABC, en referencia a la Noche en Blanco. Y para que nadie me tenga por viejo cascarrabias, antimoderno, con gusto por las diatribas, enemigo del progreso, etc., etc., diré que los creadores de la iniciativa han logrado lo que se proponían, que la gente se acerque a la expresión artística. Lo cual es bueno. Es semejante al día o la semana de las Letras en el cole.

Sin embargo, como dice Eduardo, la cosa no deja en muy buen lugar a la masa de borregos que no dudan en aguardar horas de cola para entrar en el Museo del Prado cuando ayer mismo por la mañana -también gratis por ser domingo- habrían podido disfrutar de la pinacoteca sin agobios y con menos cola para entrar. La iniciativa, si hubiera sido pensada con afán sarcástico -“ya veréis, vulgo, os voy a hacer ir como bobos en masa a consumir... humanidades”-, no habría sido más irónica. El colmo del dominio de la masa sería lograr esas colas en las iglesias, eso sí, de gente increyente... y un martes.

viernes, 21 de septiembre de 2007

Cinismo muy a su sabor

La alcaldesa de Ibiza, Lourdes Costa, sobre la exposición blasfema de un artista mediocre en una antigua iglesia prestada por el arzobispado: “las instituciones no deben entrar a juzgar el contenido de las expresiones artísticas ni literarias. Defendemos la libertad de expresión y la libertad de creación hasta las últimas consecuencias”. Y añadió: “No entraremos a censurar las manifestaciones artísticas”.

Le responde don Quijote, con uno de sus famosos parlamentos, adaptado al femenino:
Sois una grandísima bellaca -dijo a esta razón don Quijote-, y vos sois la vacía y la menguada; que yo estoy más lleno que jamás lo estuvo la muy hideputa, puta que os parió”

jueves, 20 de septiembre de 2007

Resistencia y valentía

Este verano, mientras estudiaba Teología fundamental y pedaleaba mentalmente sobre el desarrollo doctrinal, la inteligencia progresiva del depositus fidei y de la plenitud de la revelación, la plasmación en la carne mortal e histórica de la fe cristiana, etc., se me ocurrió que yo no soy yo, soy yo-en-la-historia (así, con guiones, como le gusta al estilo coloquial inglés y a los pensadores alemanes). Nada original, supongo que suena al yo y mi circunstancia orteguiano.

Esta reflexión me viene al hilo de varios artículos hoy sobre el aborto: uno de opinión en The Guardian diciendo que las escuelas confesionales no deben ser sostenidos con fondos estatales porque la Iglesia niega el derecho al aborto y yo como mujer, blablabla; otro sobre una clínica en Chicago financiada por la multinacional del aborto (Planned Parenthood) que ocultó sus fines al gestionar la aprobación; otro en La Vanguardia sobre la anulación por un juzgado barcelonés de unos artículos del código deontológico (¡!) de los médicos catalanes en los que se permitía cometer abortos a las menores sin informar a los padres, y el último, sobre la presión sobre el Cardenal primado de Inglaterra y Gales, para que impida que se receten anticonceptivos y abortos en un centro médico católico.

Y lo digo porque, efectivamente, somos cada uno de nosotros en-la-historia, cabe disculpar a la masa social que hoy en día aprueba semejante atrocidad, como cabe disculpar a la masa social que veía natural la esclavitud. Disculpar, que no exculpar. (Y el aborto es menos disculpable porque supone regresión de unos valores conquistados, mientras que lo otro necesitaba un progreso sociomoral para ser discernida toda su verdad). No caeré, sin embargo, en un hegelianismo que nos haga incapaces de libertad ante el torrente de la historia con mayúscula. Nuestra tendencia al gregarismo no sirve para justificar la renuncia a la libertad (de pensamiento, en este caso). No seamos tan vagos de musitar aquello de “la historia pondrá a cada uno en su sitio”, porque ella misma demuestra que no siempre lo hace. Tengamos el valor de resistir de palabra, obra y omisión, para que la sangre de todos estos inocentes no caiga sobre nosotros y nuestros hijos.

Cita: Jesús de Nazaret

Leído esta mañana en el libro de Benedicto XVI sobre la bienaventuranza que alaba a los afligidos. Ilustra lo anterior. Supongo que estaba en el subconsciente y ha provocado la reflexión.
Este tipo positivo de aflicción, que se convierte en fuerza para combatir el poder del mal, queda reflejado de modo impresionante en Ezequiel 9,4. Seis hombres reciben el encargo de castigar a Jerusalén, el país que estaba cubierto de sangre, la ciudad llena de violencia (cf. 9,9). Pero antes, un hombre vestido de lino debe trazar una ‘tau’ (una especie de cruz) en la frente de los ‘hombres que gimen y lloran por todas las abominaciones que se cometen en la ciudad’ (9,4), y los marcados quedan excluidos del castigo. Son personas que no siguen la manada, que no se dejan llevar por el espíritu gregario para participar en una injusticia que se ha convertido en algo normal, sino que sufren por ello. Aunque no está en sus manos cambiar la situación en su conjunto, se enfrentan al dominio del mal mediante la resistencia pasiva del sufrimiento: la aflicción que pone límites al mal.

(...) A los pies de la cruz de Jesús es donde mejor se entienden estas palabras: ‘Dichosos los afligidos, porque ellos serán consolados’. Quien no endurece su corazón ante el dolor, ante la necesidad de los demás, quien no abre su alma al mal, sino que sufre bajo su opresión, dando razón así a la verdad, a Dios, ése abre la ventana del mundo de par en par para que entre la luz. A estos afligidos se les promete la gran consolación” (pp.115-116, ed. La Esfera de los Libros)

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Original (es)

Y cuando ya todos seamos friquis -freaks, dicen casi ufanos los freaks- o alternativos, cuando hayamos llevado el pluralismo hasta sus últimas consecuencias y seamos átomos, qué digo, elementos de imposible fusión en una tabla periódica infinita. Entonces, ¿fisionaremos desapareciendo con un estruendoso *flop*?












martes, 18 de septiembre de 2007

Luces en la oscuridad

No es necesariamente y siempre tan claro y directo, pero sí tan luminoso. Benedicto XVI en Austria, hace unos días, a las autoridades del país y al cuerpo diplomático:

Forma parte de la herencia europea una tradición de pensamiento que considera esencial una correspondencia sustancial entre fe, verdad y razón. Aquí, en definitiva, se trata de ver si la razón está al principio de todas las cosas y en su fundamento, o si no es así. Se trata de ver si la realidad tiene su origen en la casualidad y la necesidad y, por tanto, si la razón es un producto casual secundario de lo irracional y si, en el océano de la irracionalidad, se convierte, en fin de cuentas, en algo sin sentido; o si es verdad, en cambio, lo que constituye la convicción de fondo de la fe cristiana: "In principio erat Verbum", "En el principio era la Palabra", es decir, en el origen de todas las cosas está la Razón creadora de Dios, que decidió comunicarse a nosotros, los seres humanos.

Permitidme citar, en este contexto, a Jürgen Habermas, un filósofo que no profesa la fe cristiana, el cual afirma: "Para la auto-conciencia normativa del tiempo moderno, el cristianismo no ha sido solamente un catalizador. El universalismo igualitario, del que brotaron las ideas de libertad y de convivencia solidaria, es una herencia directa de la justicia judía y de la ética cristiana del amor. Esta herencia, sustancialmente inalterada, ha sido siempre hecha propia de modo crítico y nuevamente interpretada. Hasta hoy no existe una alternativa a ella"."

Otras perlas del mismo discurso:

La "casa europea", como solemos llamar a la comunidad de este continente, sólo será para todos un buen lugar para vivir si se construye sobre un sólido fundamento cultural y moral de valores comunes tomados de nuestra historia y de nuestras tradiciones. Europa no puede y no debe renegar de sus raíces cristianas, que representan un componente dinámico de nuestra civilización mientras avanzamos por el tercer milenio. El cristianismo ha modelado profundamente este continente, como lo atestiguan en todos los países, particularmente en Austria, no sólo las numerosas iglesias y los importantes monasterios"

Por el carácter único de su vocación, Europa tiene también una responsabilidad única en el mundo. A este respecto, ante todo no debe renunciar a sí misma. Europa, que desde el punto de vista demográfico está envejeciendo rápidamente, no debe convertirse en un continente viejo espiritualmente"

Mucho de lo que Austria es y posee, se lo debe a la fe cristiana y a su beneficiosa eficacia sobre las personas. La fe ha modelado profundamente el carácter de este país y a su gente. Por eso, todos deben tener la preocupación de no permitir que un día en este país sólo las piedras hablen del cristianismo. Sin una intensa fe cristiana, Austria ya no sería Austria" (y donde dice Austria puede leerse Europa)