domingo, 31 de diciembre de 2006

El 'genocidio' freudiano

El siglo XX puso de moda en nuestro Occidente los genocidios, lo que según el DRAE es el "exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad" (aquí casi cabe todo). Hay dos genocidios de proporciones evidentes, claramente sonrojantes, el nazi y el comunista. (Sí, bien es verdad que todavía hay numerosas inteligencias residuales o abundantes forofos de izquierdas dispuestos a deificar al Che o minimizar los efectos evidentes del comunismo, llamándolo estalinismo, o dibujándonos un Lenin beatífico).

Filosóficamente, esas manifestaciones de lo que el ser humano puede ser, se las debemos a nuestros queridos filósofos de la sospecha: Marx, Nietzsche y Freud. Reduccionistas cada uno a su modo, que al hacer de dinero, poder y sexo, respectivamente, el todo para explicar la realidad, eliminando a Dios, dieron las armas para que el género humano masacrase al género humano.

Y Freud, ¿de qué?, dirás. Nietzsche alimentó el nazismo; Marx el comunismo... Y Freud es la llave para entender el genocidio del aborto. Abuso del término y lo utilizo de un modo impropio aquí, para insistir en que sin ser genocidio es la mayor masacre programada de la Historia.

Esto es lo que nos ha traído el uso freudulento del sexo. Otro día ya comentamos las cifras y que, por ejemplo, el 97% de abortos se haga en clínicas privadas. Que con los miserables etarras campando por aquí se nos ha pasado el crimen más atroz de nuestro tiempo.

Es para reflexionar que la revolución sexual sea más mortífera que la comunista y la nazi; porque resulta más diabólica la rebeldía nietzscheana, cuyo objetivo es la suplantación de Dios. Quizá el diablo nos tomó muy en serio y luego se dio cuenta de que era más fácil aprovecharse de nuestra debilidad. Pero le costó comprenderlo, él que no sabe lo que es la miseria que puede traer la materia, especialmente como cuando -en el caso del sexo- va unida a lo más grande, la capacidad de amar.

sábado, 30 de diciembre de 2006

Habla, ciudadano

Mañana, a las 12 del mediodía en la Puerta del Sol de Madrid.

Accidentes mortales

Nadie habla en términos de seres humanos, los gobiernos no lo hacen, ¿por qué íbamos a hacerlo nosotros? Hablan del pueblo, del proletariado, y yo de los tontos y de los peleles, que es lo mismo”

Esto lo decía Harry Lime (Orson Welles) a Holy Martins (Joseph Cotten) en El tercer hombre (1949), de Carol Reed, de cuyo nacimiento se cumplen hoy 100 años.

Ayer, nuestro presidente de Gobierno hablaba de accidentes mortales para referirse a los atentados de ETA (luego desmentido por comunicación de la Moncloa, lástima que ya en marzo, en una entrevista en El País, cometiera el mismo 'lapsus'). Dios quiera que la persona desaparecida no esté muerta, fruto de este asesinato que algunos llaman accidentes.

Los forofos del presidente y del partido en el poder dirán que uno se alegra de que haya un atentado. Y eso es un insulto. Yo no me alegro, pero no me sorprendo. Ahora Rubalcaba se hace el sorprendido sobre la "irracionalidad" de las pautas de los asesinos.

Como madrileño, cuya región ha sido la más golpeada por el terrorismo (cuando una masacre como la del 11-M te pasa tan cerca la sensibilidad al respecto es enorme), siento una profunda indignación. Porque haya paletos inútiles como Otegui y sus amigos, bárbaros adictos a la violencia. Su capacidad de diálogo es directamente proporcional a su capacidad intelectual y ética.

La culpa de las muertes y de la violencia es de ETA. Decir otra cosa sería tan irracional y mentecato como aquellos que culparon a Aznar del 11-M, a pesar del grave error de entrar en la estúpida guerra de Irak. Ahora hay que estar unidos contra la bazofia etarra. Lo prioritario no es poner al descubierto el patético comportamiento del Gobierno, pero uno se indigna al ver que quienes deberían ser nuestros defensores, han permitido que los criminales se rearmen y han tratado de quitar importancia al asunto. No puedo dejar de pensar que hace tres años, la banda de asesinos ETA estaba moribunda, con muy poco peso político y operativamente ahogada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (las leales a la Justicia, con mayúscula no por la institución sino por la virtud). Ahora, ETA vuelve a ser fuerte y la amenaza es grande tras los continuos gestos del Gobierno, más cercano a los asesinos que a los demócratas de la oposición (no olviden las caras de Patxi López al reunirse con las Nekanes y con María San Gil por contra). Oigo a Fernando Buesa hablar de más de 250 atentados callejeros en los últimos meses.

No vamos a claudicar, pero que el Gobierno nos diga si va a luchar como se debe contra la escoria, que nos diga si nuestra firmeza va a estar respaldada por un Estado de Derecho con convicciones y no por una voluntad política lábil, relativista y cobarde. Estos últimos nueve meses, la actuación del Gobierno con respecto a ETA ha sido tan penosa que cuesta no llamar de todo a nuestros dirigentes.

Diría que España no se merece este Gobierno. Pero democráticamente hablando sí se lo merece. Eso sí, yo tengo claro que no me lo merezco. Yo no soy un cobarde que dé la razón a los asesinos y retire tropas porque lo dicen unos malnacidos. Y yo no soy un cobarde que deje rearmarse a una banda de asesinos sólo por intereses electorales.

Ahora, que el Gobierno demuestre (¡con hechos! estamos hartos de palabras falsas) que quiere unirse a los que creemos que la única manera de acabar con ETA es utilizar todos los resortes jurídicos, legislativos y policiales, implacablemente.

viernes, 29 de diciembre de 2006

Encontrar felicidad

Satisfacía mi cotidiana curiosidad de saber quién visita este bloggillo cuando me encuentro alguien cuyo servidor está afincado en Madrid que llega a mí tras teclear en Google "encontrar felicidad" (sin comillas). Según el referral estaba en la página 31 (ahora ya no estoy). La pena es que me abandonase antes de poder decir 'click'.

Alguien de Panamá me visitó hace un rato tras teclear en Google "mejores amigos", éste si anduvo por aquí un rato.

Y, mira tú, no está mal que lleguen a uno buscando la felicidad o mejores amigos. O sí, no lo sé. Quizá este rincón no sea más que una balsa en medio del océano a la que van llegando naufragos fugaces. (Leches, qué frase tópica más poco a cuento, pero voy con prisa y mi vena creativa está hoy apagada, algo que ya habrán notado en el hecho de hacer tema de los que me visitan). Se ve en cualquier caso que Google hoy me trata bien.

No puedo dejar de recomendar la entrada que Batiscafo dedica hoy a Becket... y a T.S.Eliot. Y de avisar que ya os comentaré la gozada de ver The Quiet Man en V.O.S. ¡Ayer me la regalaron!

jueves, 28 de diciembre de 2006

26

Desde aquel 28 de diciembre de 1980, que no recuerdo muy bien, han pasado muchas cosas. Lo mejor, toda la gente que me quiere y a la que quiero. (Sí, soy sentimental, pero eso no tiene por qué ser un defecto). ¡A vuestra salud! ¡Y a la de mis padres!

miércoles, 27 de diciembre de 2006

Máxima y recomendación

La máxima:

La superstición es a la religión lo que la pornografía al amor.

La recomendación:

Un columnista de ABC, Ignacio Ruiz Quintano. Chispeante, culto y con referentes semejantes a los que dan luz a este blog (Chesterton, Ratzinger y más). En ocasiones publica en el suplemento de Madrid. Su columna de hoy en la edición nacional ilustra lo que digo, aunque no está entre sus mejores: El relativismo de ZP

martes, 26 de diciembre de 2006

G.K. como excusa


Al hilo de lo comentado hace tres días, leo por casualidad que Ronald Knox, que ofició la misa de Requiem por G.K., dijo en la homilía: “Él será ciertamente recordado como un profeta, en una época llena de falsos profetas”.

(Imagen, cortesía de Terzio)

lunes, 25 de diciembre de 2006

Pensamiento para Navidad

¡Feliz Navidad a todos!

Ayer, volviendo a ver Qué bello es vivir, me apunto otro lugar al que aspirar: Sycamore street, 320.

Y un pensamiento para Navidad: Me pregunto qué gran misión tendría Dios preparada para Marx, Nietzsche y Freud, cuyos talentos han servido contra el hombre de un modo tan diabólico.

domingo, 24 de diciembre de 2006

Mi Navidad, la tuya

Supongo que la encarnación de Dios fue para el cosmos un impacto análogo al que un recién nacido sufre cuando sale de la placentera placenta y entra en el mundo, pero como multiplicado por infinito.

Esta noche nace Dios. Así. Sin más. Y comienza la Buena Nueva. Comienza nuestro tiempo. La plenitud de éste.

Me gustaría tener una felicitación especial para ti. No la encuentro. Prefiero dejarte en silencio, el silencio necesario para que puedas hacer de esta Navidad tu propia Navidad, bulliciosa, familiar, corporativa, cantarina... Pero tuya, personal. Entimísmate con Belén, hasta hacer de tu alma, bellaca como un portal cualquiera, el refugio de la Sagrada Familia. Yo voy a intentarlo. Si me ves en un rincón, callado, con la cara llena de churretes, no me digas nada, let it be. Ya hablaremos cuando todo este terremoto haya pasado.

sábado, 23 de diciembre de 2006

Profetas

Tomando aire saneado en el blog de Pseudópodo, descubro una entrada que refiere al pensamiento de Von Hildebrand. Me vuelve una idea que ronda mi cabeza desde unas semanas antes.

Escribe Newman en su Apologia:

No tengo la menor intención de negar que, por supuesto, la verdad es el objeto de la razón y que si la razón no alcanza la verdad, es por algún defecto en el proceso o en el punto de partida. Pero no estoy refiriéndome aquí a la recta razón en abstracto sino a la razón tal y como se da y actúa en hombres caídos. Bien sé que la razón sola, sin ayuda de la gracia, si se ejercita honradamente, descubre a Dios, descubre la inmortalidad del alma y el premio eterno. Pero ahora estoy contemplando la facultad racional en concreto e históricamente y desde este punto de vista, creo no equivocarme al afirmar que la razón en materia religiosa tiende a la increencia. A la larga no hay verdad, por muy sagrada que sea, que pueda resistirla; así se explica que, cuando vino nuestro Señor, en el mundo pagano estuvieran desapareciendo las últimas huellas del conocimiento religioso de tiempos pasados, justamente en aquellos lugares donde la razón más se había empleado y desarrollado”

Es decir, no niega el acceso de la razón a los valores naturales, a la ley natural, pero dice que la experiencia ha demostrado que la naturaleza herida hace necesaria la Revelación (y la Infalibilidad, que es de lo que habla en este texto). Y, sin embargo, eso hace más grandes a Sócrates, Platón o Aristóteles. Qué rectitud moral no tendrían para elaborar el pensamiento metafísico que elaboraron. Se puede decir que de algún modo son profetas, cumplen una misión de Dios. Misteriosamente cumplen los designios divinos desde su gentilidad. (Ahora me doy cuenta de que, sin saber cómo, siempre he relacionado la imagen de Platón a la de San Pablo).

Efectivamente hay profetas. Profetas de lo intelectual-ético, si se quiere.

Dostoievski sabía lo que decía cuando pone en boca de los Karamazov el famoso "si Dios no existe todo me está permitido" o así. Y uno se sorprende de que lo dijera en esa época (1879-80), que aun no había visto los totalitarismos, el pensamiento débil, la cultura de la muerte, años de guerras ininterrumpidas… Dostoievski era también un profeta. ¿Cómo si no interpretar su Crimen y castigo, la más clásica e inmortal crítica al superhombre nietzscheano?

(Por supuesto, nuestro mismo Newman lo es -y de un modo más nuestro-, profeta del Vaticano II con su manera de entender el laicado y la necesidad de formarlo -que tantas incomprensiones le trajo- y su visionaria -quizá por inglés- comprensión del desarrollo doctrinal de la libertad religiosa; también lo es G.K., y otros... Quizá hoy nos estamos acostumbrando a los profetas con esos gigantes que se sientan en la cátedra de Pedro. En fin... sería difícil hacer esa lista de profetas)

viernes, 22 de diciembre de 2006

A tono

Quién -yo- fuera poeta. Porque estos días sólo vale hablar en verso, o cantar en romance y villancico. Qué lastima ser tan tosco que la Navidad me pille como de sorpresa.

Prometo que esta vez intentaré raspar la costra de cinismo que suelo disfrazar de realismo, de experiencia, que no es sino otra cosa que cobardía, que estupidez -no, si yo ya sé... tú no sabes nada, que ya lo dice el de Tarso: "el que piense que sabe, no sabe todavía como le conviene saber"-.

Prometo que esta vez volveré a ser el niño inocente cuya risa aguda suena a cascabeles y estrellas, que llora sin pudor viendo a toda esa gente de Potterville, ah, no, de Bedford Falls; el niño inocente que todos debieramos ser en Navidad.

Prometo que esta vez voy a dejar que estos días arropen mi corazón de corcho como un manto de musgo.

Prometo que esta vez, mi Niño, no dejaré pasar otra oportunavidad.

jueves, 21 de diciembre de 2006

Ratisbona, una vez más

La lección magistral del ya inolvidable 12 de septiembre de 2006 en Regensburg, declarado discurso del año por la propia Universidad. Amén de la categoría retórica, defiende la "valentía y determinación con que el Papa produjo su discurso, sin la disposición a complacer y acomodarse que frecuentemente pasa por diálogo".

Además, recomiendo la carta que El País publica a una amiga (y van tres en el diario independiente de la mañana) -voten cinco estrellas.

Hoy escribo en La Gaceta, apenas unas líneas, para acompañar la noticia sobre una encuesta de la juventud española.

miércoles, 20 de diciembre de 2006

Tiritas para una brecha

Lo suponíamos. La solución contra la violencia escolar, poner más policías. Esta semana escribo en Aceprensa sobre el tema (es de suscripción).

Cito el párrafo final:
Quizá el problema exija invertir más dinero en educación, desplegar más policías en torno a los colegios, aprobar normas que den más autoridad a los profesores, hacer más visibles las etiquetas que en los videojuegos dicen la edad a la que van dirigidos... Pero todo ello será secundario mientras falte coherencia y los mayores le digan al niño que no se pueden subir los pies al sillón, al tiempo que se tumban cómodamente en él disfrutando de su whisky"

martes, 19 de diciembre de 2006

Palinoplia de guerracivilizaciones

"El soldado Svejk", figura surgida de un panfleto antivienés de gran literatura, ha sido un símbolo del siglo XX para toda actitud lo suficiente o excesivamente práctica como para ser considerada oportunista, pedestre y sin embargo simpática y aceptable en un juicio generoso -literario- que no mida consecuencias. Como los personajes de la picaresca, con gran genialidad narrativa, Svejk narra tragedias, derrotas y miserias, dolor y mucho absurdo. Él, sin embargo, es feliz. Busca y encuentra consuelo en la broma, la ironía y la generosidad y niega la realidad con la facilidad con que asume indolente, para sí y los demás, las consecuencias. Svejk es tan incapaz de matar por una idea como de morir por nada ni nadie. Propagador de la derrota propia y ajena, ni quiere ni puede defender ideas o gentes. Tenemos un nuevo Svejk."

Herman Tertsch regala hoy en El País una de sus joyas. No necesita glosa. Espigo algunos fragmentos.

Muchos añoramos hoy el humor del soldado checo pero no sabemos emularlo. Es difícil asumirlo cuando las amenazas a nuestra forma de vida se multiplican dentro y fuera de nuestro ámbito político y cultural y el jefe del Gobierno de los españoles no parece dedicado sino a su discurso pseudoinfantil de una tal Alianza de Civilizaciones que no resistir ni el humor de Svejk ni el cinismo de los socios y comparsas apologetas del Holocausto que José Luis Rodríguez Zapatero no parece tener inconveniente en mantener en esta aventura. Parece haber renunciado definitivamente a una política internacional real en defensa de los intereses de España, la UE, la OTAN y a las sociedades libres. Como a Svejk, le gusta que una broma siga a otra y sólo tomar en serio sus propias solemnidades.

(...)Como Svejk nunca dejaba claro quien quería que venciera en la terrible guerra del catorce, Zapatero no ha dicho nunca que quiera que la ganen los chicos de Zarkawi pero tampoco que desea la victoria del Gobierno de Irak, los norteamericanos, británicos y otros países democráticos que luchan allí.

El ambiente creado por este espíritu Svejk dejó hace tiempo de ser una broma en España. Prueba es la entrevista que Juan Cruz le hizo el domingo a Santiago Carrillo nos ofrecía unas claves sobre la matanza de varios miles de españoles -sólo dos mil y pico militares sublevados, dice el implicado; unos miles más de civiles nos dicen otras fuentes- que fue el gran ensayo de las matanzas estalinistas que saltaron a la URSS y a Katyn. Las declaraciones de Carrillo son casi una autoinculpación. Con ese obsceno hastío que muestran a Svejk algunos ante la muerte del enemigo. No le habría pasado hace años cuando aún presumía de su papel en la transición y no de supuestas glorias antifascistas. Como se descuide Carrillo, un traspiés en la piscina jurídica de la "memoria histórica" en que chapotea Zapatero y puede verse, nonagenario, en un lío. No llore por la iglesia reaccionaria o la oposición parafascista y dé gracias a que la transición española fue como fue y nadie le pidiera cuentas por el aciago otoño del 1936. Ya que hace 30 años no se hablara de "justicia universal"ni se declarara al comunismo ideología asesina cuyos crímenes no prescriben como al nazismo. Svejk, en su sabiduría, recomendaría a Zapatero tomarse en serio las inquietudes de España. Y a Carrillo no tomarse en broma su pasado."

lunes, 18 de diciembre de 2006

Una curiosa descripción

Me contó más tarde que el apunte mental que había hecho de mi persona le recordaba lo que sucede cuando recorremos una estantería en busca de un libro determinado y, a veces, nuestra atención es atraída por otro libro. Lo cogemos, echamos un vistazo a la portada y pensamos: 'Cuando tenga tiempo debo leer este libro también'. Lo volvemos a colocar en su sitio, y proseguimos nuestra búsqueda”

(Evelyn Waugh, Retorno a Brideshead)

domingo, 17 de diciembre de 2006

La sorpresa del bien

Hay veces que siento un asombro inaudito, al comprobar que, entre mi propia mezquindad, surgen brillos de verdadera bondad, en forma de buenos deseos o de agradecimiento. Porque hoy en día todo el mundo dice que se considera bueno, y se burla del sentido cristiano de la humildad, y sin embargo, da la sensación de que es difícil encontrar otra época tan llena de cínicos y desesperados como esta que trata de manejarse como si Dios no existiese. Quiero decir, que no es que yo sea un diablo. Pero cuando percibo el bien del que soy capaz entonces me hago cargo de la cantidad de fraudes que llenan mi comportamiento. Y no sólo el mío, claro, pero se trata de mí, y no de otros.

sábado, 16 de diciembre de 2006

Mis amigos más íntimos

Siempre he pensado que mi mejor defensa contra la vanidad que pueda atacarme a causa de mi faceta literaria son mis tres más íntimos amigos (mi-mi-mi). Ellos no leen lo que yo escribo, les supera, y el que yo me dedique a las letras no es para ellos un timbre de gloria. Soy uno más y encima gano menos pasta que ellos, que o no hicieron carrera o no la acabaron.

Lo digo sin rencor alguno. Son mis mejores amigos. Son como hermanos. O quizá más. Es un seguro contra el engreimiento estúpido, seguramente un don de Dios.

Si vuelvo a publicar, los incluiré en la dedicatoria. Quizá así consiga que al menos compren el libro.

Puedo decirlo con la tranquilidad del que sabe que es bastante improbable que lleguen a leer esto alguna vez.

jueves, 14 de diciembre de 2006

Para celebrarlo

En mí por ti me moría
y por ti resucitaba
que la memoria de ti
daba vida y la quitaba”
(San Juan de la Cruz, de Super flumina Babilonis)

Sabor de bien que es finito
lo más que puede llegar
es cansar el apetito
y estragar el paladar
y assí por toda dulçura
nunca yo me perderé
sino por un no sé qué
que se halla por ventura”
(San Juan de la Cruz, de Glosa a lo divino)

Este saber no sabiendo
es de tan alto poder
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer
que no llega su saber
a no entender entendiendo
toda sciencia tracendiendo”
(San Juan de la Cruz, de Copla)

Límites de la democracia

[Atticus:] …antes de poder vivir con otras personas tengo que poder vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno”

(Harper Lee, Matar un ruiseñor)

miércoles, 13 de diciembre de 2006

La lección de hoy

Cuando una determinada concepción de Dios da origen a actos criminales, es señal de que esa concepción se ha convertido ya en ideología"

Benedicto XVI, ayer, en un mensaje de la Jornada Mundial de la Paz. Bravo. Pues no hay españoletes de hoy en día que no dejan de mentar a Dios y a los Papas como arma contra políticos y luego ni comulgan...

Como siempre, también mandó recadito a los fundamentalistas laicistas-relativistas:

Hay regímenes que imponen a todos una única religión, mientras que otros regímenes indiferentes alimentan no tanto una persecución violenta, sino un escarnio cultural sistemático respecto a las creencias religiosas. En todo caso, no se respeta un derecho humano fundamental, con graves repercusiones para la convivencia pacífica. Esto promueve necesariamente una mentalidad y una cultura negativa para la paz"

E, incansable, de nuevo propuso la ley natural (en la que, por cierto, se basa la Declaración de Derechos Humanos) como marco de diálogo:

(...) El conjunto de reglas de actuación individual y de relación entre las personas en justicia y solidaridad, está inscrita en las conciencias, en las que se refleja el sabio proyecto de Dios. (...) Por tanto, la paz es también una tarea que a cada uno exige una respuesta personal coherente con el plan divino. El criterio en el que debe inspirarse dicha respuesta no puede ser otro que el respeto de la "gramática" escrita en el corazón del hombre por su divino Creador.

En esta perspectiva, las normas del derecho natural (...) deben ser acogidas como una llamada a llevar a cabo fielmente el proyecto divino universal inscrito en la naturaleza del ser humano. (...) Por tanto, el reconocimiento y el respeto de la ley natural son también hoy la gran base para el diálogo entre los creyentes de las diversas religiones, así como entre los creyentes e incluso los no creyentes. Èste es un gran punto de encuentro y, por tanto, un presupuesto fundamental para una paz auténtica"

El Papa de la Paz (ahora nos acordamos de por qué escogió su nombre pontificio) y de la Razón va mostrándonos -con su aire sapiencial y humilde, como un pastor y un profesor- la manera en que ambos conceptos se engarzan. Y no falta una crítica a "la insuficiente consideración de la condición femenina" en ciertos países.

martes, 12 de diciembre de 2006

Este Dickens...

Qué manera de agitarle el ánimo a uno la del inglés. Por lo pronto puedes partirte de risa con determinadas descripciones y al momento siguiente se te encoge el ánimo. Como cuando "el hombre de chaleco blanco" pregunta a Mr.Bumble "por qué razón estaba berreando ese joven canalla [Oliver Twist], y por qué el señor Bumble no le obsequiaba con algo que hiciera de aquella serie de exclamaciones orales, como las llamó, un acto involuntario", momento en el cual se mezcla lo cómico y lo trágico a partes iguales.

Mucho ha llovido desde los tiempos de Oli, pero en Gran Bretaña se acaba de publicar un informe sobre el estado social del país, con el fin de elaborar el programa electoral conservador, que trata de atajar el colapso que parece amenazar a la juventud británica. El documento es impresionante. Es amplio y parece riguroso... Y positivo en cuanto que muestra las dramáticas consecuencias de la crisis de la familia. Hoy firmo una información al respecto en La Gaceta de los Negocios. Aconsejo su lectura.

La columnista más leída de UK, Polly Toynbee, socialdemócrata y liberal (en el sentido anglo del término, en cuanto a valores morales), y que quiere ser una influencia en el nuevo líder conservador, David Cameron, ya ha lanzado sus garras contra el informe, diciendo que los conservadores vuelven a su "tierra firme", culpando a los pobres de la pobreza.

Quizá lo que no le ha gustado a la liberal Polly es que la realidad está estropeando su ideología... y su forma de vivir (divorciada, cohabita). Al fin y al cabo ya no son opiniones que en Gran Bretaña el 70% de jóvenes delincuentes vienen de familias monoparentales; o los comportamientos antisociales disminuyen enormemente en hijos de familias estables; o las parejas de hecho con hijos son muchísimo más inestables que los matrimonios con hijos. Aunque Polly, el azote del conservadurismo, ya es conocida por ser una crítica feroz de la enseñanza privada, y llevar a sus hijos a esa misma escuela de pago. Ahora atacan con que es una vuelta a los valores victorianos, y que no hay que moralizar... Pues eso, no nos moralice.

No se pierdan, por cierto, las columnas de Juan Manuel de Prada de sábado (sobre GK y su proceso de beatificación recién abierto) y de ayer (cáustica contra el manifiesto laicista del PSOE).

lunes, 11 de diciembre de 2006

Anclarse a verdades

Las hipótesis pueden ser fascinantes, pero no satisfacen. Para todos llega el momento en el que, se quiera o no, es necesario enraizar la propia existencia en una verdad reconocida como definitiva, que dé una certeza no sometida ya a la duda.

Espigo esta frase leída ayer de la carta encíclica de Juan Pablo II Fides et ratio. Me pareció tremendamente aguda. Creo que resume a la perfección la principal enfermedad que actualmente sufre la razón, acosada por una horda de sofistas, que sólo buscan que la realidad no les estropee su ideología. Nadie está libre de caer en este pecado de la modernidad.

Hace tiempo que pienso que hay un tipo de pensamiento espumoso como el cava, pero vacío, de apariencia consistente, pero hueco. Algo así como el merengue, eso es... Pensamiento-merengue emanado de entendimientos-piedrapómez. En muchos casos -en los filosofos del conocimiento se ve claramente- se trata de onanismo intelectual, el narcisismo de comprobar la flexibilidad que tiene el entendimiento humano, sin el interés por llegar a la verdad. De algún modo es como una adolescencia intelectual muy propia de nuestra cultura: sentimental, incoherente, a la búsqueda insaciable de la originalidad, huir de antemano del compromiso honrado con las verdades parciales y con la Verdad...

Qué gran frase -que en español es hermosa en su aliteración: "las hipótesis pueden ser fascinantes, pero no satisfacen"- para ponerla en boca de algún personaje de novela.

Esta cita de Juan Pablo el Magno me recuerda aquella otra de Ortodoxia, de Chesterton:

Así como una generación puede impedir que se produzca la siguiente generación metiéndose en los conventos o echándose al mar toda ella, así una pléyade de pensadores puede, en cierto modo, impedir a quienes le sigan el libre ejercicio del pensamiento, convenciéndolos de que ningún pensamiento humano vale un comino”

domingo, 10 de diciembre de 2006

Supermán de pacotilla

El viernes vi Superman returns. Y me pareció decepcionante, un golpe bajo más a mi interés por el cine de masas actual. Además de por una historia simple como el mecanismo del asa de un cubo y por sus discursos cursis y melifluos de pretensiones mesiánicas, porque hacían de Superman una evolución del (super)héroe posmoderno reducido a su mínima y más patética expresión.

En la peli de Bryan Singer, Superman es blando y fofo. Me resultó tan poca cosa que se me hacía difícil alegrarme porque liderase el bando de los buenos. Es duro tener que ver a todo un Superman, con multitud de superpoderes otorgados por "los dioses", llamado a ser el salvador de la Humanidad, enredado en sus pequeñeces, en si me mola Lois Lane o no. Así toda la peli: me quiere, no me quiere. Por Dios... Para eso no necesitábamos un superhéroe.

viernes, 8 de diciembre de 2006

Recorte poético

¡Tan segura que iba!
¿Por qué me he detenido súbitamente hoy
para mirarme hostil
en el espejo triste de la conciencia,
y me he encontrado pobre,
tan mísera que carezco
de un solo día plácido para cantarte, Vida?”

Del poema “Asalto", de Carmen Conde

jueves, 7 de diciembre de 2006

Fernando

Da pudor hablar –escribir- de Fernando, del sufrimiento del que me acaba de hacer partícipe; uno no se cree con el derecho de aparentar que sufre más que él mismo. Le gusta parafrasear a Anna Karenina y decir que todo el mundo tiene sus skeleton en el alma; que objetivamente no cree estar en peor posición que cualquier otro. Quizá sea cierto.

Le recuerdo con sus trece años, liderando el grupo de amigos, como sin buscarlo, con su ingenio para hacer reír, una inteligencia rápida y aguda, y su facilidad para los deportes. Era bueno en todos los sentidos, aunque quizá a esa edad a uno le sale de modo natural cuando tiene tal racimo de talentos. Con quince o dieciséis años nos perdimos mutuamente la pista, cuando él comenzaba a perder la fe.

Ayer volvimos a vernos. Han pasado diez años. Puede que no sea nada en el conjunto de la vida, pero en esa década puede decidirse una vida. Como la suya.

Cuando empezó la carrera de Filosofía ya había abandonado completamente la práctica religiosa que había configurado su infancia y primera adolescencia. No era un ateísmo beligerante, pero sí orgulloso de sí mismo. Flirteó con diferentes filosofías, un poco a lo san Agustín pero en superficial, aunque –como suele pasar hoy en día- su filosofía acabó siendo fundamentalmente su manera de vivir, marcada especialmente por un vertiginoso tráfago afectivo que –cuenta- fue acorchando su sensibilidad. Su atractivo es innegable, siempre lo fue. Pero mientras el ego se le llenaba de la admiración de quienes le rodeaban e iba fagocitando su afecto, más podrido se veía, menos coherente le parecía todo su chiringuito intelectual. Y de tonto no tiene ni un pelo.

Volvió a la fe por un cúmulo de motivos. La muerte de su madre, que por temperamento podía haberle alejado más de Dios, resquebrajó su descreimiento. Como pasa en muchos casos, terminó volviendo al redil por una chica, la que hoy es su mujer. Resumiendo, se casaron hace año y medio. Me cuenta que dos días después de casarse tuvo el sentimiento horrendo de que se había equivocado, y en esa angustia pasó los tres primeros meses de su matrimonio. El apoyo de ella fue, según él mismo cuenta, inequívoco y esencial. No hubo dudas por su parte y se portó “como una campeona”.

Tras esa noche oscura, la luz. Los meses más felices de su vida. Hasta que unas pruebas médicas diagnostican la imposibilidad de que pueda quedar embarazada, hace seis meses. Ahora, ella está sumida en una depresión y es él quien tira del carro. Y sólo quien le oye deslizar entre broma y broma un comentario velado acerca de sus ansias de ser padre puede entender lo que habrá supuesto también para él la infecundidad. A eso se añade algún otro problema familiar con algún hermano, que tras la muerte de su madre perdió el norte. Le pregunto si no le ha pasado por la cabeza el tirar la toalla. Y no se escandaliza ni responde con prisas ni frases hechas. Me sonríe y me suelta para personal escalofrío:

-Uno es tan burro que se le pasa, claro que se le pasa. Así somos. Pero ella compró mi lealtad con su amor durante aquellos tres meses infernales. Y al final siempre me puede el temor, cuando miro las cosas con frialdad, de que hay tantos motivos en mi vida para dar gracias, que si no fuese capaz de ver la botella medio llena, merecería ser infeliz.

martes, 5 de diciembre de 2006

Ranciedumbres nacionalistas

Hoy pensaba hablar de otra cosa, pero la única manera de no caer en la furia es vomitar aquí.

Por cosas como esta, la crisis de la Iglesia, y el erial de la "Catalunya cristiana".

Se juntó la jet-set de lo nacionalista-católico. Aquello debía oler a alcanfor que sería un gusto.

El señor Jordi Pujol, con su pinta de frailillo reprimido: "si aquí llega un obispo de Coria, a partir de ese instante se tiene que sentir obispo catalán. Tiene que ser coherente y decir que la Iglesia que peregrina en Cataluña es superior a la que peregrina en España. Si no, no debe ser obispo catalán". (Confío en que esté descontextualizado o yo no sepa leerlo correctamente).

La culpa, luego, será de la COPE. No te digui, o como se digui.

lunes, 4 de diciembre de 2006

Si te digo la Verdad...

¿No os resulta simpático contemplar cómo se afanan agnósticos y ateos convencidos en crear y recrear las formas de la belleza renegando de la divinidad del cristianismo, creyéndose en un estado superior de acceso a ella? Su pueril empeño provocaría una risa ligera e ingenua si no fuese porque su intento pretende imponerse como suprema concepción del arte. Y no tienen otro fin que la esterilidad. El creador que olvida su papel de procreador se estrella contra un muro.

Y no os hablo de éticas, ni de moral. Bobos (dejadme que así os lo diga, con ternura). Os hablo de poesía. De estética.

Porque, decidme, en qué páginas de vuestras soberbias obras hay apenas un atisbo de grandeza que pueda ponerse a la altura de la Revelación que habla del Infinito que es padre y madre amorosos. Y si eso no os impresiona, mostradme un solo verso que siquiera asemejarse a la idea de que la Palabra es tan poderosa que se hace persona. Palabra inefable que se aherroja en un cuerpo humano haciéndose expresión exacta.

Y aún hay más, artistas, cantores del amor. Ciegos. En cuál de vuestros dramas, pinturas, novelas, ensayos, poemas, hubiéseis podido concebir la idea de un amor tan intenso entre dos que ademas de Espíritu, fuese persona.

Sólo existe un creador que ha logrado ofrecer un chispazo análogo a esa luz. Un creador que ha imaginado, haciéndolo real, un amor dual cuyo fruto sea una persona, un ser humano. Y ese creador es Dios.

viernes, 1 de diciembre de 2006

Jóvenes, Iglesia y sociedad

Ayer no se me pasó por alto que coincidieron en los medios dos cuestiones relacionadas con la Iglesia Católica en España. Una, la instrucción pastoral sobre algunas cuestiones de la situación moral en España. La otra, la mala valoración de la Iglesia entre los universitarios, la última entre las instituciones sobre las que se cuestionaba, estudio de la Fundación BBVA dixit. Está claro que no estar bien considerado por la panda de alcornoques como la que puebla la juventud española actual no es necesariamente una mancha. Pero me pregunto si la Providencia quiso que coincidieran a modo de mensaje.

No sé, no sé. Me pregunto para qué se gastan fuerzas, ganas e imagen en opinar (moralmente, claro) sobre el nacionalismo, hacer una reflexión (moral, obviamente) sobre la memoria histórica, dar el parecer (moral, por supuesto) sobre la unidad de España. Pienso que son mensajes que ya se transmiten por otros cauces (sean laicos libremente organizados o partidos políticos) y hacen perder eficacia a la esencia de nuestro hermoso mensaje. Muy interesante lo que Benedicto XVI ha afirmado hoy en la homilía de la Misa en la catedral del Espíritu Santo de Estambul: "la Iglesia no quiere imponer nada, (...) simplemente pide que la dejen vivir libremente y expresar lo que no puede esconder: Cristo".

Pero para no seguir por ahí, me haré eco de un hecho gracioso (desopilante, que diría Prada). Me publican en el TELVA de diciembre un artículo que escribí para Aceprensa, acompañado de foto. No pude dar crédito cuando vi que además de, como ya me habían dicho, eliminarme las rayas de la camisa, me depilaron pecho y cuello vía Photoshop.