miércoles, 8 de noviembre de 2006

Por resumir

Ayer no fue un día especialmente ajetreado, o al menos no tuve esa sensación, pero no hubo ocasión de asomarse por este rincón. Uno se hace la ilusión de que los transeúntes y/o lectores le echaron de menos.

Pensaba, en un intento de entenderme mejor y entender el mundo, que somos seres humanos y no "haceres" humanos ni, eso parece más obvio, "teneres" humanos. Una reflexión a cuenta de las limitaciones que la vida nos impone y que nuestro comportamiento se encarga de recordar. Cuando uno se empeña en hacer más para demostrarse que es mejor, la vida se convierte en una maldita carrera de obstáculos. Y eso tampoco es. Creo yo.

En nuestro semanal "Perkeo" (ya hablaré de Perkeo con más detenimiento) hablamos, dentro del ciclo de intelectuales cristianos ingleses que Luis nos ha preparado, de Chesterton. (Dirás: ¿es que no habláis de otra cosa o de otro? Prometo que sí.) Y el pedazo de gordazo de él era más feliz que feliz. Para los que tendemos al caos y a hacer que las cuadrículas salten por los aires, su vitalidad es un consuelo. Lo digo porque me vino muy al hilo de la reflexión matinal (porque -no lo he dicho- fue matinal).

Si es que, al final las cosas se suelen resumir en uno o dos principios generales. Me chirría cuando nos metemos a la casuística y a la jerarquización de comportamientos necesarios para ser un ciudadano interiormente maniatado aunque sobradamente inmaculado. Cada día me convenzo más de que la vida plena para un ser humano no está en no caer, sino en levantarse siempre. Que en teoria suena muy bien, pero que -hablando castizamente- es la leche.

Ayer eché también una ojeada a un debate en Telemadrid sobre muchas cosas: 11-M, islam, ETA... Cosas que en realidad no debieran estar en el mismo saco. El debate contaba con una representación de lo más dispar: Nacho Villa, Carmen Posadas, Casimiro García-Abadillo, Juan Manuel de Prada, Rosa Díez... Me quedo con esta última que, incluso en lo que discrepo con ella, la encontré inteligente, aguda, honrada, coherente, sincera.

Y esta mañana me desayuno con que la LOE prevé que entre las posibilidades a la alternativa a la Religión, que llama "adecuada atención educativa", los colegios podrán ofertar que criaturas, nenes y verracos puedan irse a casita. A la keli, vamos. Eso es vida. Antes de la muerte (civil, por inútiles e ignaros).

Di que sí, vosotros quitadnos la competencia a los jóvenes.

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