miércoles, 1 de noviembre de 2006

Plegaria

Sé que soy como un hombre que cierra los ojos y se tapa los oídos para no ser curado. Amigo bien amado, arrancad de mis ojos el velo tan pegado a ellos que se convirtió en mi misma carne y en la misma pupila de mis ojos. No tengo fuerzas para arrancarlo yo mismo. Mi alma y mi cuerpo languidecen por el hambre que tengo de un ser que no puede saciarme; como piedras en lugar de pan y tengo la boca magullada”

(Zoé Oldenburg, La piedra angular)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pide a quién no puede, o no sabe, o no quiere...o está como él mismo está.

Las afecciones profundas sólo las sana Aquel que nos sondea y nos conoce.

Porque es - volvemos al S.Agus Iº- "intímior íntimo meo".

El "..si vis, potes me mundare..." alcanza más, porque se dirige mejor: Al Mejor.

+T.

Terzio dijo...

El "anonymous" era Terzio ipse.


+T.