martes, 21 de noviembre de 2006

A la contra

Mantener un blog es una tarea sacrificada. Casi abnegada si uno se esfuerza por hacer de cada entrada algo que merezca la pena leer, que pueda sorprender al que se arrima a este rinconcete. El otro día me decía un buen amigo refiriéndose a mi blog, que soy "incendiario". Y, bueno, de primeras me sentó mal, porque no quiero ser un profeta de catástrofes, ni un gruñón inquisidor. Pero luego pensé que Chesterton, por ejemplo, también era un incendiario según esos parámetros (quiero creer). Me gustaría ofrecer reflexiones interesantes, de un modo positivo, pensamientos proactivos, no fruto de una reacción, de una pura defensa. Pero hay que reconocer que mi lógica se aguza especialmente cuando se dedica a buscar por dónde hace aguas una reflexión, especialmente cuando me resulta del tipo sarpullido-mental-al-contacto.

Hoy no tenía alguna idea feliz que sembrar aquí, así que he echado un vistazo a la sección de opinión de El País. Bingo. Apenas unos segundos y me encuentro este tesorazo. En su columna de la contraportada, Rosa Montero carga contra la Iglesia (católica, of course) por ser tan retrógada y tan contraria al progreso. A cuenta de las sedaciones terminales. Termina diciendo que "lo increíble es que la sociedad civil se deje influir por semejantes lumbreras", refiriéndose a los jerarcas de la Iglesia. Pasado el primer momento de enervamiento al leer a semejante "lumbrera", me froto las manos y me pongo a ello.

En la web sale mutilado el texto, falta la primera parte en la que Rosa Montero sale en defensa de esa hermanita de la caridad que es el doctor Muertes... digo, Montes. De ahí pasa a las sedaciones terminales, que si intolerancia, que si las religiones son fuente de intolerancia -y Galileo, por si acaso-, que vaya con la Iglesia oficial y el tópico del cura tontorrón que no sabe de lo que habla. Lo dicho, si es que está claro: los católicos "oficiales" (?) son tontos. Ole, ole y ole... Triple salto mortal y sale ilesa.

A ver, Rosita, hija mía, un poquito de hondura en tu columna, que para eso te lee un kiki de peña. Responsabilidad intelectual. Pues no va la pedazo de lumbrera y dice que "¿Por qué fastidian tanto con los cuidados paliativos" estos intolerantes de matriz religiosa? Eso digo yo. Con lo fácil que es que te den el matarile y dejes de sufrir. Para qué desarrollar y cuidar con mimo la medicina dedicada a hacer pasar de la mejor manera los últimos momentos. Pa qué, a ver. Si te duele la cabeza, te la cortas. No hay manos, no hay galletas.

"¿Acaso porque creen que la muerte es su negociado y pueden perder clientes?", dice. Y estoy seguro de que se lo cree. Yo he tenido la suerte de compartir mesa y mantel con amigos en la cuarentena-cincuentena que exclusivamente consumen "made in PRISA" y que me dijeron que el sacramento de la confesión es un instrumento de poder, porque los de negro (y púrpura) tienen "la" información. "¿Y esa manía con las células madre?", prosigue nuestra amiga. "Por favor, pero si en ciencia son calamitosos... Hace tres años, por ejemplo, el cardenal Trujillo, portavoz del Vaticano y presidente del Consejo Pontificio para la Familia (o sea, un pez gordo), declaró que los condones no protegían del sida porque estaban llenos de agujeritos por donde pasaba el virus".

Y me digo: venga, vamos a ser rigurosos y buscar lo que dijo Mons. Trujillo. Lo explicó en una entrevista en Zenit en noviembre de 2003. Y aquí unas lumbreras (además en inglés, deben ser listísimos) confirman que la estrategia más inteligente y eficaz de prevención del SIDA no tiene como piedra angular el condón de marras. Se puede buscar la información original de la BBC criticando las postruas de Trujillo. Aunque antes convendría leerse que ejecutivos de la BBC reconocen sus prejuicios.

Tienes razón, Rosa, "lo increíble es que la sociedad civil se deje influir por semejantes lumbreras", pero ahí estamos. Poco a poco. Poco a poco.

6 comentarios:

Francis dijo...

Menos mal, pensaba que ibas a hablar del de Peces-Barba, del que ya me he propuesto hacerlo yo... fiu!

Terzio dijo...

Pués otros te salen mejor; otros artículos bloggeros, quiero decir.

A lo peor es que no te sienta bien para el riego de las Musas leer articulillos de una Gorgona como esa de El País.

¿Por qué no buscas mejor entre el extranjerío? Porque los productos de inspiración nacional - excepto los derivados del cerdo ibérico - están de un ínfimo que espanta.

O date vuelta por las raíces: Griegos, Patrología, Siglo de Oro; o el orondo Chestertón o el enjuto Newman...

Todo antes que dejarte petrificar pos la Gorgona.

P.d. El blog "poético" lo complemento hoy con otro homilético-espiritualón. Si tuviera esa perseverancia bloggera que dices....¿Quién sabe?!

+T.

Agus dijo...

Últimamente me falta tiempo para leer a los Modelos. A ver si rescato alguna de las citas que últimamente he pescado por ahí.

Terzio dijo...

Sí.

Volver a las fuentes - las buenas fuentes - es un recurso seguro.

Además, los originales garantizan originalidad.

+T.

CGC dijo...

Muy buen artículo. Te he citado en el mío.

Agus dijo...

Gracias, tííííío.