martes, 14 de noviembre de 2006

Con el Nuncio

El pasado sábado tuve la suerte de poder estar, junto a otros treinta jóvenes, con el Nuncio de Su Santidad, Mons.Manuel Monteiro de Castro. Fue una hora en la que nos contó rápidamente su recorrido por el mundo (ha trabajado en los cinco continentes), desgranó algunas anécdotas, habló brevemente de algunas de las cuestiones candentes en España. Lo cierto es que transmitía bastante paz. De hecho, insistió en la necesidad de la paz interior, y habló de la paz como una prioridad para el mundo.

Contó, por ejemplo, la anécdota que le sucedió cuando, tras tres años en Vietnam, acude a la Diagnostic Clinic of Houston (creo recordar que se llama así) a pasar un completo reconocimiento médico que dura una semana, y al término, el médico que lo atendió, que era uno de los fundadores de la clínica, le dice que la factura corre de su cuenta. ¿Por qué? "Porque soy judío y ustedes -la Iglesia Católica- salvaron a mis padres". Toma castaña.

Nos habló también del prestigio de la labor de la Iglesia en Vietnam del Sur, donde sólo hay un 10% de católicos, pero la institución está entre las mejor consideradas. Animaba a preguntarse por qué en España está entre las peor consideradas.

Hablando del SIDA, nos dijo que había trabajado en Botswana y Surinam, al parecer los dos países con más SIDA del mundo. Contaba que al llegar, en el aeropuerto, los mostradores estaban plagados de preservativos. Señalaba que ya se ve que esa no es la solución. Demostró estar perfectamente al tanto de la manera de paliar el SIDA, contra lo que pensará cualquier alternativo de salón, de esos que jamás han salido de Malasaña, y menos para arrimarse a zonas empobrecidas como esas. En uno de esos dos países, creo que en Botswana, el único centro que se dedicaba a los enfermos de SIDA era un hospital católico llevado por monjas.

También nos animó a estar orgullosos de la tarea evangelizadora del mundo cristiano a través de las colonias, especialmente España y Portugal, y nos hizo ver que España es el lugar del mundo donde la Iglesia está mejor tratada fiscalmente, etc.

En Vietnam, coincidió y trató con el famoso -y ya difunto- cardenal Van Thuam, y tuvo que luchar para sacarlo de la cárcel.

Nos comentó algunas anécdotas de trato con políticos, con el mismo Zapatero, con la Vice a cuenta de la visita del Papa... Y de cómo ésta ha servido para destensar las relaciones entre Gobierno e Iglesia [por mucho que pese a algunos católicos con miras exclusivamente políticas, me atrevo a añadir].

3 comentarios:

CGC dijo...

Qué post más bueno, macho. Se lo voy a pasar a algun progre que yo me sé, y algun losantiano que también me sé.

Agus dijo...

Tras la tertulia estuvimos charlando unos minutillos. Le agradecí la insistencia en la idea de “paz interior” por el griterío con ribetes de desesperación que uno encuentra fácilmente en el cattolicismo en España. No diré más que salió rápidamente a colación el jefe de esa nueva religión de la que hablas.

Arantxi dijo...

Nuevo intento, no sé por ´qué no me deja escribir... en principio me registré...

Sólo quería decir que me parece un post especialmente animante, por su contenido católico, es decir, universal, escrito en primera persona, es decir, vital...

hace un par de días leía en la contra de un diario regional la entrevista a un tal Angel, que lleva 14 años en Etiopía, después de pasar otros 20 en Tanzania´. Su lectura me sugirió algo similar: destilaba vitalismo y catolicidad...Me despertó una sana envidia...
saludos