martes, 31 de octubre de 2006

Máxima

Cuando haya aprendido a amar a Dios más que a lo que más quiera en la tierra, amaré lo que me resulta más querido mejor que lo he hecho hasta ahora. En la medida en que aprenda a amar lo que más quiero en esta tierra a expensas de Dios y en lugar de Dios, me estaré moviendo hacia ese estado en que ni siquiera podré amar lo que más amo en la tierra. Cuando las primeras cosas se ponen lo primero, las segundas no quedan suprimidas sino aumentadas”

En una carta de C.S.Lewis a la sra.Jacob; 3 de julio de 1941.

3 comentarios:

Terzio dijo...

Sí.

Es una bella glosa del "Intímior íntimo meo..." de S.Agustín(Conf. IIIº,6,11)



Por cierto que se muy conceptista el Lewis.


+T.

Agus dijo...

¡S.Agus!

Terzio dijo...

Sí.

Tienes un santazo por patrón. Además, de los santos "creíbles".

Claro que "antes de" se lució...Y "que le quíten lo bailao", como decía aquel.

Pero eso lo hace más creible, antes y después.

En fín, ánimo y a ver si, de verdad, estamos siendo testigos de la génesis de un auténtico "San Agus".

Queda por saber la "categoría": ¿Mártir? ¿Confesor? ¿Santo Varón? ¿Pastor?...Porque ni Apóstol, ni Profeta, ni Patriarca, que estos tienen el númerus clausus.

"Vírgen", tampoco; porque esa categoría la Stª Madre Iglesía la tiene reservada a las féminas en exclusividad...no sé por qué.

Y es curioso que los machotes ni protestan (protestamos) por la exclusión, ni dícen (decimos) mú. Curioso, ¿verdad?

P.s. A ver si me nombras "bloggero de honor" u algo así, que verás que soy el más concurrente...con diferencia.

+T.