jueves, 26 de octubre de 2006

Las aguas a su cauce

Se creyeron que rebelarse contra la cultura cristiana que les había precedido era simplemente un cambio de chaqueta, y no se dieron cuenta de que lo que habían hecho era rebelarse contra la naturaleza humana. Era arrancarse el corazón e intentar sustituirlo por uno de cartulina.

Pero la naturaleza vuelve a su cauce. Leo en Educación y ciudadanía en una sociedad democrática (pág.220), de Ediciones Encuentro, acerca de la educación diferenciada, y parece evidente que vamos hacia ella de nuevo, como signo de progreso:

En Francia, Canadá, Suecia, Reino Unido, Alemania, entre otros países, se propugna como moderno y progresista la instauración de los colegios públicos diferenciados como alternativa a los colegios mixtos. En España, por el contrario, lo progresista es lo obsoleto. Las conquistas sociales de la mujer radican en negar su feminidad y convertirse en unión con el sexo masculino en seres asexuados, neutros, radicalmente iguales, cosa que curiosamente resulta inaceptable para las tendencias feministas más modernas”

El rollo de la construcción social del género es, eso, un rollo macabeo. Que ha hecho mucho daño. Hace no mucho discutía yo con una persona formada, de buena cabeza, sobre el rol de la madre en la familia, y me venía a decir que los vínculos afectivos entre padres e hijos es una cuestión de dedicación de tiempo. Era mujer. Le han enseñado a avergonzarse de lo que hace grande a una sociedad. Quizá el que está loco soy yo, pero es que lo encuentro tannnnnnn evidente.

1 comentario:

Terzio dijo...

Cada vez que puedo, lo recuerdo:

El P. Antonio Orbe, con toda su sapiencia y virtud, pronosticando en un áula de la Gregoriana, a fines de los 80 que "...los grandes problemas para la Iglesia y nuestra sociedad vendrán, en el siglo que viene, del mundo de la mujer y por la mujer..."

El siglo ya ha venido y el aviso perspicaz del P.Orbe se cumple y se sufre.

Las hijas de Eva...

P.s. ¿Misógino? Sí: Por estas psedo-féminas contemporáneas, misógino galopante y convencido. Creo, espero, quiero otra "feminidad".

+T.