viernes, 29 de septiembre de 2006

Sín título, aún

Ni siquiera el hecho de llevar meses agonizando impidió que la muerte, como hace siempre, le pillase de improviso. Ya había llorado lo preciso, primero en compañía y después solo, velando por última vez el cuerpo de su padre, ahora cadáver. Ya había examinado una y otra vez los recuerdos que guardaba de él, amontonados como fotografías en una caja de zapatos.

Avanzando la madrugada, y reacio a abandonarse al sueño esa última noche, quiso hacer recapitulación de su propia vida, quizá con el ansia repentina de enfrentarse a la muerte en buena disposición, una vez cuadradas las cuentas. De salud se encontraba perfectamente, satisfecho de su vida, despejado el panorama de cualquier sombra que pudiera hacer pensar en un final cercano. Pero quiso recapitular porque se dijo que era más honrado hacerlo sin el aliento de las Parcas en el cogote. Le parecía un gesto más libre. La conciencia se lo pedía.

(Continúa)

11 comentarios:

Terzio dijo...

http://fotos.subefotos.com/b182027b346371c309dca881097d2d5fo.jpg



¿El monstruo?...


+T.

Pepe dijo...

Demasiado pretencioso. Una novela en este tono se hace insoportable.

batiscafo dijo...

¡Pero bueno, pepe, qué exigencias! No ha hecho más que empezar...
Por cierto,¿nos vas a tener en ascuas mucho tiempo?

Anónimo dijo...

¿La Parca... de improviso...?
nunca, es una voz persistente

Agus dijo...

A mi juicio, la muerte nunca se 'espera'. Por mucho tiempo que uno haya estado preparándose para ver morir. La muerte siempre pilla a destiempo, de improviso. Nunca es buen momento para morir.

Esta semana continuará.

Terzio dijo...

Permíteme unos "sed contra" a ese juicio tuyo que suena impío...un poco impío, un poco pagano...

Porque dice la Santa (Teresa, of course): "...Muerte, do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero..." / "...Venga ya la dulce muerte,
Venga el morir muy ligero..." (Ya sabrás el estribillo: "...que muero porque no muero".)

Y D. Pedro Calderón de la Barca, glosa una rima del XV-XVI que canta:

"Ven, muerte, tan escondida,
que no te sienta venir,
porque el placer del morir
no me vuelva a dar la vida..." (Alejandro Casona utiliza el verso como leyenda-frontispicio de su comedia "Prohibido suicidarse en Primavera")

Y, tan lejano y próximo a la vez, Joham Sebastian Bach compuso su cantata 161 titulada "Ven dulce hora de la muerte", a propósito de la cual comenta el admirable músico-teólogo-misionero Albert Schweitzer:

"Este hombre, encarnación misma de la energía y la actividad, que tenía incluso una pronunciada afición por el humorismo, sentía en el fondo de su alma el intenso deseo del descanso eterno. Conocía, como jamás ser humano la conoció, la nostalgia de la muerte. Nunca, tampoco, esta nostalgia ha sido traducida en música de manera más conmovedora".

Tres recomendaciones:

1ª Leer los versos de la Santa (Teresa, of course)

2ª Escuchar la Cantata 161 de Bach

3ª Buscar urgentemente un ejemplar del delicioso "The Dream of Gerontius", de J.H. Newman (¿te suena?)...y deleitarse, y hasta memorizar algún fragmento:

"Iesu, María - I am near to death
And thou art calling me,; I know it now -"

Así empieza el poema-oratorio newmaniano. Elgar le puso música, por cierto; excelente también para ambientar y acompañar la lectura, claro.

P.s. Yo estos ejercicios casi de "ars moriendi" los prefiero en Noviembre, que es su mes.

Saluti, caro!

+T.

Agus dijo...

¿Pagano? ¿Decir que ante un susto el cuerpo reacciona? ¿Que la muerte, por muy santa que sea, es un trauma?

No lo creo.

Terzio dijo...

Sí: Ya veo que no crees lo de "...muero porque no muero..."

Por cierto que lo de "pagano" ni descalifica, ni deshonra. Paganos eran Platón, Homero, Plauto, etc...y ya ves que bien, tan ilustres señores mios (y tuyos, i presume).

Insisto en las lecturas recomendadas, muy especialmente en el Gerontius de JH Newman.

+T.

Agus dijo...

A ver, apreciado. Lo que quiero decir es que no es lo mismo sentir que consentir; que la paz del alma es compatible con un cuerpo trémulo; que la muerte de un ser querido siempre hace una herida en el Corazón... y que la muerte, consecuencia del pecado, es algo "antinatural", y por lo tanto traumático. No creo que la separación de alma y cuerpo sea algo placentero.

Y todo eso es compatible con el "muero porque no muero" y con que hay quien posee gracias especiales, que uno quisiera.

El Gerontius, caerá. Ahora estoy leyendo al pesao de Brecht para una crítica literaria. Y a Platón lo estamos descubriendo en La República unos amigos y uno mismo.

Que yo fuera pagano, después de todo lo que recibí, sería de patético desagradecido. Platón and co. eran paganos, pero fueron precursores (sin ellos saberlo) de Quien lo fueron. ¿O esto es mucha machada?

Terzio dijo...

Te consiento la machada, que estamos en tiempos en que el macho languidece y todo apoyo a la machería es bien recibido.

Creo recordar que era Tertuliano el que decía aquello de "...Séneca, saepe noster..."; uséase:"...Séneca, tantas veces nuestro..."; queriendo decir cuánto suena a cristiano lo que escribía y pensaba aquel gran pagano.

La doctrina de los "logoi spermatikoi" es muy antigua en la Iglesia. La formula Clemente Alejandrino, y es una explicación de cómo la Providencia Divina ha esparcido generosamente la simiente de su Palabra-Logos en otras culturas, e incluso religiones, como una siembra precursora del Evangelio y la Verdad definitiva de Cristo.

Así que me alegro de que platonees en buena compañía y que te aficiones al sano paganismo...sin que pierdas referencias mayores y mejores, claro.

Platón es unos de mis privados, of course, como adivinarás. Pero ojo! con La Republica, que más de un monstruo político se ha engendrado desde su lectura.

Apostillas:

1ª Paz de alma y cuerpo trémulo (muy "almodovareño" el concepto) no concuerdan, por mucho que te emperres.

2ªEntender la muerte consecuencia del pecado
como "antinatural" es muy discutible, muy matizable, muy objetable.

Saluti, caro!

+T.

Jennifer Correas Alonso dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.