jueves, 14 de septiembre de 2006

Iñaki

Ayer por la noche, Iñaki Gabilondo entrevistó a Rajoy en la Cuatro. Hacía tiempo que no veía y escuchaba al gurú mediático de la progresía, ese insigne periodista venido a menos en el plató. Lo más insoportable no es el intento de camuflar su tono de forofo político de barra del bar bajo un ramalazo de cursilería, sino la poca sutileza que demuestra a la hora de hacer las preguntas, tratando al entrevistador y -esto es lo peor- a los telespectadores, como niñatos de baba. No se puede ir de Sócrates, y utilizar la misma mayéutica que Coco.

En fin. Lo cierto es que Rajoy, con frenillo incluido, se lo merendó. Y Gabilondo se vio obligado a mostrar de un modo sonrojante su lado más propagandístico. Cómo se rebulle en la silla. Lo más zafio es la apariencia de que seguramente le importa cualquier cosa salvo la verdad. No, al menos, si no sirve a sus intereses ideológicos.

Para quien tenga paciencia, obsérvese el retintín de condescendencia que acaba adoptando Rajoy, absolutamente crecido ante un "Iñaki" que sólo sabe hacer mohínes estilo "y tú más".

Vaya panorama político.

Y sí, yo tampoco oculto mis fobias.

4 comentarios:

Arnaldo dijo...

A mí gracia gustar coco símil con mayéutica socrática.

Yoda

Francis dijo...

El problema de todo esto es: ¿cómo no comparan a este tío con FJL, si son igualitos, solo que IG sin insultos explícitos? Sectarismo. Ese es el problema, supongo.

Arnaldo dijo...

Me gusta el efecto invernadero que provoca sobre la capa de ozono el humo que sale de vuestros camochos cuando habláis del rojerío -me fío-...

Wonka dijo...

Se echó en falta un pelín más de sectarismo en Iñaki y un poco más de contundencia en Rajoy.

Quizá así se hubieran llegado a tocar.