lunes, 11 de septiembre de 2006

¿Estoy yo ahí?

En este día de indiferencia religiosa y de incredulidad ha sido mi esperanza y mi consuelo pensar que está en marcha un callado e íntimo proceso dentro del corazón de muchos hombres, que, aunque no tenga un pleno despliegue en esta generación o en la próxima, responde en cualquier caso a una verdadera obra de la Providencia Divina con vistas a lograr un estado de la religión como en el mundo no ha visto hasta el presente.

Palabras del Cardenal Newman en una carta del 7 de enero de 1887 que he tomado de una cita en la tesis en Teología de Casimiro, perdón, don Casimiro. Resulta alentador y sorprendente leer algo así de una figura egregia de la Inglaterra moderna, alguien que dijo de sí que había llegado con 100 años de adelanto...

Y cada vez que entro más en los intelectuales católicos ingleses del último siglo y medio, coge fuerza la sensación de que su estilo es un ejemplo para el siglo (¿para el milenio?) recién comenzado.

1 comentario:

Terzio dijo...

Qué largo ese "dia de indiferencia religiosa y de incredulidad", cuánto dura!

De todas formas, ni nuestro siglo es el de Newman ni se ha crecido en "humanidad"...